Proyecto BINGO, Europa fomenta el biocontrol natural de las especies

R. GRANELL/A. TOLEDO| MONCADA

El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) está inmerso en una iniciativa llamada BINGO (Breeding Invertebrates for Next Generation Biocontrol). Un proyecto en el que participan ocho países de la Unión Europea. Pero realmente, ¿qué es BINGO? 

BINGO abarca una investigación europea sobre el control natural de las plagas en los cultivos. En concreto, se busca alcanzar una agricultura adaptada a las restricciones de los plaguicidas que dañan químicamente las plantas y también al ser humano al consumir estos alimentos. Este proyecto tiene como objetivo prevenir las invasiones de insectos introduciendo otros autóctonos que son depredadores naturales de éstos primeros. Asimismo, se controla de manera biológica y natural el ciclo de estos seres y así no se permiten deterioros en los productos plantados. Igualmente, este proceso reduce la dependencia de enemigos naturales exóticos.

En concreto, esta red de investigación internacional busca una agricultura adaptada a las restricciones legislativas sobre plaguicidas, mediante una selección natural de los insectos que perjudican el crecimiento de las plantas, de modo que una plaga agrícola se pueda combatir de manera biológica con el insecto autóctono depredador natural de esa plaga.

Su objetivo es mejorar la producción y el rendimiento de enemigos naturales nativos en el control biológico mediante mejora genética. Con ello, se pretende una agricultura más segura y saludable. Para ello, la investigación aplicará las últimas técnicas genómicas al campo del control biológico.

Nueve países con un proyecto común hasta el 2020

Este plan está financiado con 3,3 millones de euros, se enmarca en el programa horizonte 2020 y reúne a diversos investigadores de nueve países de Europa liderados por la Universidad de Wageningen  (WUR, Países Bajos), con el Dr. Bart Pammebaker como coordinador. Todos ellos forman la Red de Formación BINGO. El IVIA participa con investigadores de la Unidad Asociada de Entomología Agrícola del IVIA y de la Universitat Jaume I (UJI) de Castellón. Además contará con dos de los trece jóvenes que realizarán su tesis doctoral implicados en el desarrollo del programa.

Un ejemplo concreto de lo que se investiga en este proyecto sería el de  unos insectos específicos, los Macrolophus caliginosus, que se alimentan de moscas blancas y que afectan el cultivo de los tomates dañándolos. Se consigue así una lucha entre los organismos perjudiciales y beneficiosos, los cuales realizan una labor de fulminación contra los dañinos. Para poder lanzar estos parásitos y asegurarse que son beneficiarios, se desarrollan investigaciones sobre su saliva y también se esterilizan con la finalidad de no reproducir más parásitos. 

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