PRÓLOGO
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PRÓLOGO A LA UNDÉCIMA EDICIÓN

La historia del Libro de estilo de EL PAÍS a través de sus distintas ediciones es la historia de un modelo de periodismo y de comunicación con el público. Han pasado casi veinte años desde que las peticiones de los lectores convirtieron una herramienta de la Redacción en un medio para que los lectores pudieran contrastar el trabajo interno del periódico (durante este tiempo, como es bien sabido, otros medios han seguido el ejemplo de EL PAÍS y han publicado sus libros de estilo). Pero al tiempo se proporcionaba también al público una pieza imprescindible en el bagaje de obras de consulta del ciudadano de a pie.

Que este libro cumplió sus objetivos, y sigue cumpliéndolos, es algo evidente. La apelación al Libro de estilo se ha convertido en un ritual en numerosas reclamaciones al Defensor del Lector. Por otra parte, su presencia constante al lado de numerosos profesionales —y no sólo de periodistas— da fe de que la labor diaria de acumulación, depuración y comunicación de elementos informativos llevada a cabo por el diario tiene una indudable utilidad para quienes manejan nuestra lengua.

La función primordial de este libro no ha variado desde su concepción inicial, aunque desde entonces, tanto el periódico como la sociedad han experimentado los lógicos cambios. En el seno de EL PAÍS, nuevos suplementos y secciones reforzadas han ampliado el abanico de medios informativos utilizados. Sin embargo, es un orgullo señalar que las líneas generales y el espíritu de las primeras ediciones del Libro de estilo siguen siendo válidos en estos momentos.

Esta nueva edición se ha limitado a poner al día distintos elementos que se habían modificado, tanto en nuestro país como en el escenario internacional, desde la última edición (octubre de 1993). No se trata de una edición de nueva planta, que ya está en preparación y que verá la luz en algún momento del año que viene, sino de una simple actualización. Para ella hemos contado con la atención vigilante de Álex Grijelmo —auténtico guardián del Libro de estilo— y de Jesús de la Serna.

El compromiso de información de un periódico se sustenta en el respeto a sus lectores. Sólo haciendo explícitos los principios que animan la labor de redacción, el público tendrá elementos para juzgar una tarea cotidiana, compleja y siempre delicada. Once ediciones del Libro de estilo de EL PAÍS sostienen este compromiso.

JESÚS CEBERIO

Director de EL PAÍS

Abril de 1996

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