Cuidados paliativos, el momento más duro para las familias

ÁNGELES GONZÁLEZ. Hospital Virgen Macarena

Kristal una joven doctora, que se encuentra en Cuidados Paliativos en el Hospital Macarena de Sevilla nos cuenta su forma de ver la vida a través de la Medicina, la lucha diaria que conlleva este trabajo y la fuerza de voluntad que hay que tener. Su cercanía y ganas de ayudar a los demás se nota, después de escuchar sus experiencias podemos ver la calidad de persona que es.

 

 

 

                                                               La doctora Krystal en un momento de la entrevista / LAURA GRANADOS

 

 

PREGUNTA:  ¿Qué le hizo a usted estudiar Medicina?

RESPUESTA: Decidí estudiar Medicina por razones humanitarias. Elegí Medicina por  ideas  altruista, quería ayudar a la gente, y en ese momento me parecía que era la mejor forma en la que yo podía ayudar. Luego es verdad, que cuando uno empieza a estudiar y está dentro del sistema, se da cuenta que es más difícil, pero siempre hay una buena manera de ayudar a las personas.

P: Usted ha sido integrada en la sección de Cuidados Paliativos, ¿Nos podrías contar un poco su experiencia?

R: Me inicié por el campo de Cuidados Paliativos, por lo mismo por buscar la parte más humana de la Medicina ya que en el día a día se pierde ese contacto con la persona, con la familia porque por el volumen y la cantidad de pacientes y de trabajo que hay. En el área de cuidados paliativos, sí que se le da a uno la oportunidad de compartir con la persona, con la familia, y poderlos ayudar. La experiencia es muy enriquecedora, porque aunque son momentos duros para la persona y la familia, es un momento donde necesitan apoyo, necesitan cariño y es verdad que no todos los profesionales pueden ayudar en esos momentos, y al yo poder ayudar me llena muchísimo.

P: ¿Hay algún caso que le haya marcado en concreto?

R: Muchísimos...(sonrisas y miradas cómplices de ambas por la emoción) recuerdo casi todos los nombres de los pacientes que hemos tenido y de los familiares. De las historias particulares de cada uno, del hijo que le mandaba los dibujos por la tarde al padre, de la madre que salía corriendo los martes por la tarde porque tenía clase de Kárate el hijo, y pedía que por favor esas dos horas estuviéramos más atentos de su esposo. Historias tenemos para contar muchas y la verdad es que todas son muy especiales, todas marcan en algo, y de todas aprendes mucho, de la familia, del cariño que se tienen, porque todas son familias distintas. Ve uno esa dinámica social, de cómo encuentran cariño de otras formas y es super enriquecedor.

P: Supongo que en su ala, el compañerismo y la amabilidad deben estar a la orden del día para llevar a pacientes con este tipo de enfermedades.

R: Es muy importante, los pacientes que tenemos están ingresados mucho tiempo. Un ingreso pueden ser de tres días para poner un tratamiento, pero también pueden estar ingresados cinco meses. La más reciente fue una señora que estuvo seis meses ingresada. Estar seis meses en un sitio que no es mi casa, no es mi habitación, no es mi comida, si no existe la amabilidad no se puede llevar y aunque ellos vengan aquí para un tratamiento físico, una enfermedad física, si emocional mentalmente la persona no está bien, hace la lucha mucho más difícil. Creo que influye mucho la forma de llevarlo, la lucha, como un " yo no me encuentro bien, pero yo me voy a comer esta tortilla, y yo me voy a tomar este vaso de leche" puede parecer una tontería, pero para las personas que llevan aquí tanto tiempo incluso eso es una lucha. Poder estar con ellos apoyarlos y decirle " usted puede tomarse este vaso de leche. Esos ánimos significan mucho para ellos.

P: ¿Afecta a su vida personal su trabajo?

R: Afecta en cuanto a horarios, son horarios muy demandantes, y aunque yo he aprendido cada vez más a poder desligar el trabajo de la vida personal, es verdad que hay casos particulares y personas especiales que uno se lleva a casa, uno se va del hospital y ya quiere que llegue el día siguiente para ver qué ha pasado o cómo se encuentran, qué mas puedo hacer, aunque cada vez menos porque es importante tener una vida personal. Es un trabajo muy intenso.

P: Imagino que al ser médica, también debe ser un poco psicóloga ¿Cómo es el momento de dar la noticia a los pacientes y a sus familiares en este tipo de enfermedades?

R: De Psicología hacemos mucho también, pero más que psicología es comunicación, es tener las herramientas para saber comunicar las cosas, tratar de ser muy claros en las explicaciones, que entiendan de dónde viene el problema, qué tratamiento vamos a poner, las consecuencias que pueda tener y que sientan la confianza para que si tienen dudas las pregunten y crear ese vínculo. Abrir las vías de comunicación yo creo que eso es lo más importantes. Suelen ser diagnósticos muy duros y muy difíciles, puede ser una persona de 20 años o una persona de 70, pero a cada uno le afecta de una manera u otra. Al de 20 años porque siente que le estamos quitando la oportunidad de vivir y al de 70 porque no va a poder disfrutar del nieto, entonces al final son noticias duras y yo intento ser muy clara, que intenten organizarse porque son personas con familia, con trabajo. Hacerles ver que nosotros estamos aquí en cuanto a apoyo de tratamiento y de todo tipo, para resolver sus dudas... para ayudarles. 

P: ¿Pero en la carrera les dan instrucciones para el momento de dar este tipo de noticias? Porque yo creo que es una de las facetas más duras.

R: Es de lo más importante y de lo que menos tiene la carrera. La carrera tiene asignaturas de psicología, pero no de comunicación, por ejemplo nosotros en cuidados paliativos son dos alas de dar malas noticias y eso es comunicación y si en ese momento nosotros estamos dando una noticia tan importante que va a cambiar la vida de tantas personas no lo hacemos bien, es que ya estamos empezando mal. En muchos países están integrando en cuidados paliativos talleres de comunicación de formación, pero en España no, en esos países se han dado cuenta de lo importante que es. Ser médico es mucho más completo, no es saberse todos los antibióticos, las bacterias, los tratamientos, ser médico es saber por qué una persona viene a mí, entender sus preocupaciones y entenderlo y si entenderlo es darle un antibiótico pues también, pero si en ese momento necesita desahogarse y liberarse de las presiones, porque si alguien esta ingresado por leucemia y tiene dos hijos que pagar una hipoteca y se pregunta qué voy a hacer, hay que apoyarles. Motivarles a curarse para recibir el tratamiento, sentirse mejor y poder después pagar la hipoteca. Esas cosas no se aprenden en la carrera.

P: Porque usted Kristal, no estudió Medicina en España ¿no? ¿Puede contarnos un poco su experiencia y las diferencias que existen entre su país y España?

R: Si, yo estudié Medicina en Guatemala, allí son siete años de carrera, los primeros tres son de teoría y a partir del cuarto año es estar ya en un hospital, haciendo guardias cada cuatro días, asumiendo responsabilidades con pacientes. Siempre autorizados por los estudiantes de Medicina de último año y por los jefes de cada área, es un sistema distinto, yo siento que es bastante duro, difícil no lo vi porque uno está con los pacientes metido en ese mundo va estudiando, pero realmente es muy pesado, son cuatro años trabajando en un hospital sin ganar dinero, invirtiendo todo mi tiempo y energía en la carrera, sin fines de semana porque hay guardia. Se aprende mucho porque asumes responsabilidades muy pronto en la carrera, ha sido duro pero gracias a ello he aprendido mucho y son cosas que puedo aplicar yo hoy en mi día a día. 

P: ¿Pero usted vino a España solo por tema de trabajo, por qué prefería trabajar aquí antes que en su país?

R: Yo me vine por otro trabajo, porque soy profesora también y me vine por ese trabajo, luego se me presentó la oportunidad de sacar una plaza aquí, aunque es muy difícil y más para los que no somos de la Comunidad Europea, porque hay un porcentaje pequeño para los que no pertenecemos a la Comunidad Europea, pero al final saqué mi plaza y estoy muy contenta.

P: ¿Echa en falta algo a nivel sanitario?

R: A veces se olvida la responsabilidad que tengo, y deberíamos estar más formados en cuanto a la comunicación, porque es algo que no nos enseñan y yo creo que es algo que es muy importante para la relación con cualquier persona y sobre todo con cualquier paciente. También poder dedicarle maás tiempo a cada paciente, no es meterle más medicamento en la cartilla, sino saber qué le preocupa realmente que no sea la enfermedad, poder aclarárselo y ser un poco de ayuda, no pido 20 minutos por paciente, pero a veces nos dicen que tenemos 7 minutos, y con 7 minutos no me da tiempo de saludarle y poder preguntarle cómo le va la semana.

P: Entonces ¿Ustedes tienen un tiempo estipulado para poder preguntarles a sus pacientes como les ha ido la noche o cómo se encuentra?

R: Depende del día y de los pacientes que tengamos, si tenemos menos pacientes pues tenemos mas tiempo para cada uno, y si tenemos mas pues será menos tiempo el que podamos dedicarle a cada uno.

P: ¿Podría decirme cuáles son las pautas para poder prevenir un cáncer?

R: Es complicado, aunque hay algunos cáncer que están muy vinculados al entorno como fumar, que da cáncer de laringe, de lengua, de pulmón, es algo totalmente evitable, pero también hay otros cáncer que no podemos evitarlos.

P: Para terminar, creemos que en los medios de comunicación se suele evitar dar noticias sobre este tipo de enfermedades. ¿Usted cree que si lo lleváramos como más normal la gente se concienciaría y sería mejor para la sociedad? 

R: Yo creo que sería muy importante, las personas cuando escuchan cáncer o leucemia se asustan y no dan ni si quiera la oportunidad a escuchar un poco más, porque no todo cáncer y leucemia va a matar, hay mucho más de fondo. Yo sí creo que es importante quitarle el estigma, y que realmente no es una palabra mala es como decir gripe, resfriado, que es solo un término médico más. Estamos en el S.XXI, una época en la que hay una revolución farmacéutica, y que ya no es como antes, igual que la quimioterapia, los pacientes creen que es como en las películas de los 70, sin pelo, vomitando y fatal y ahora no es lo mismo, tenemos medicamentos que controlan las nauseas, y todo eso no se ve. Por ejemplo nosotros que trabajamos mucho con el transplante de médula, todavía es un gran misterio escuchan la palabra “ transplante de médula”, piensan en quirófano, en sacarle algo del hueso, y hay que concienciarles que muchas veces es más la palabra que lo que realmente es. Creo que los medios de comunicación ayudarían muchísimo a la sociedad hablando las cosas como son, sin el amarguismo, sin el drama, que conlleva, pero hablando las cosas claras, y objetivamente, harían muy bien a la sociedad.

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