De Santa Aurelia a Riad

JOSÉ LUIS NOGALES. Sevilla-Riad

Alba Márquez fue compañera nuestra el curso pasado. Era muy buena alumna, colaboradora, estudiosa, siempre estaba de buen humor... Este año ya no está con nosotros, pero vino a vernos en un viaje relámpago que hizo y nos contó su historia. Porque en esos pocos meses en los que la habíamos dejado de ver su vida había cambiado radicalmente. Alba tuvo que emigrar a Riad, capital de Arabia Saudita ya que a su padre, de encargado de obra en FCC, lo habían destinado allí para realzar una extraordinaria obra, el metro de Riad.

 

                                                                                                         Alba Márquez / BEATRIZ CRUZ

 

Todo esto no fue una sorpresa para ella ya que sus padres se lo estaban dando a entender desde hacía un tiempo, pero finalmente se lo dijeron estando de vacaciones y a ella le encantó la idea. Le gusta viajar y vio una oportunidad de un cambio radical en su vida.

Vimos a Alba cuando vino a Sevilla a renovar su visado de Arabia Saudita después de tres meses de estar allí y se pasó a ver a sus profesores y a sus amigos. Nos dijo que estaba muy contenta y que vivía en un compound que es una especie de pueblo amurallado  dentro de la ciudad de Riad donde viven los occidentales. Nos sorprendió que para salir y entrar en el compound se necesitaban unas tarjetas o una invitación.

Alba, estudia en una Escuela Internacional con alumnos de 64 nacionalidades y tienen que usar el inglés para comunicarse ya que es la lengua internacional. Al principio esto supuso una gran dificultad, ahora comprende mejor, pero le cuesta muchísimo expresarse.

También nos cuenta que a diferencia de España, "la libertad está mucho más limitada" y se dedica a salir solo por el compound ya que fuera del pueblecito no hay ni acera, por lo que no puedes caminar por la calle, tampoco las mujeres pueden conducir. Le preguntamos si iba al cine y nos dijo: "No hay cines". Algo que para nosotros es un poco impensable.

Según Alba su rutina diaria es colegio, casa y después salir un rato por el compound. Nos describe Riad como una ciudad muy triste: "Hay edificios muy altos, no hay aceras, a las afueras hay caserones enormes, son palacios y entre unos y otros hay escombros. Es una ciudad que no está totalmente construida"

Nos confiesa que las niñas de Riada no pueden hacer nada, solo pueden salir a ver tiendas al centro comercial vestidas con la abaya, mientras que los niños pueden hacer lo que quieran.

Las mujeres que son extranjeras pero residentes allí llevan abaya que es como una especie de burka. En el colegio, al ser occidentales no les hace falta llevar un pañuelo en el pelo. A pesar de todas las diferencias que existen aqui en España comparado con Arabia, Alba junto a su familia se han adaptado muy bien.

Nos dice, que lo que más le sorprendió fueron los rezos, allí se reza cinco veces al día en las mezquitas. Las  hay por todas partes y a ella le daba un poco de "mal rollo" ya que no entendía nada y según ella le sigue sorprendiendo a pesar de los meses que lleva allí.

Con respecto a las mujeres que ella conoce, Alba nos afirma que sus amigas a pesar del trato diferente en cuanto a los hombres, son felices porque por ejemplo, el tema de taparse el pelo lo ven bien, ya que consideran el pelo como un tesoro al que deben proteger.

Cuando le preguntamos por algo que le hubiese sorprendido mucho nos dijo que cuando una vez fue al hospital y todas las enfermeras y médicas eran extranjeras.

Su mejor amiga es española, se llama Paula y es de Madrid y es con la que sale dentro y fuera de la escuela. Cuando le preguntamos qué pensaba que iba a aportar esta experiencia a su vida nos dijo: "Me enriquece mucho como persona, conoces a personas de culturas diferentes, se te abre el círculo del mundo muchísimo". Mudarse allí ha sido una experiencia increíble y le gustaría conservar sus amistades toda su vida.

 

 

                                                     La familia Márquez es un restaurante para familias en Riad

 

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