Interminables colas en el Real Alcázar de Sevilla

DIARIO AMATE.

¿Es bueno el turismo para una ciudad? Sí y no. Me explico. Sí porque el turismo es un motor económico necesario y más en un país donde el porcentaje de desempleados es bastante alto, porcentaje que sube en muchos barrios de Sevilla, sin ir más lejos en el nuestro: Tres Barrios-Amate.

 

 

 

 

 

                   Interminable cola a las puertas del Real Alcázar / DIARIO AMATE

 

Pero también es malo, muy malo cuando las ciudades se convierten en parques temáticos como en cierta manera le está pasando a Sevilla. En Sevilla a pesar de tener uno de los cascos históricos más grandes de Europa, hay lugares que se vuelven intransitables gran parte del año.

Pero volvamos a las largas colas en el Alcázar. Desde hace unos años la entrada al Alcázar se ha converetido en un acto heroico. Sólo hay que ver a los turistas de la imagen que pasan más de una hora  para poder entrar en el apreciado monumento y muchas veces bajo el "terrorífico" sol sevillano.

El Consistorio publica con preocupación que solo un 2% de los sevillanos entra al monumento. ¿Y se extrañan? La que les habla es una sevillana que ha entrado desde su juventud en muchísimas ocasiones en el Alcázar, muchas incluso para tomar café y leer un libro en esos maravillosos jardines, pero les confieso que hace ya algunos años me es completamente imposible. El Alcázar es un edifico de la ciudad de Sevilla, responsabilidad del Ayuntamiento. ¿Tomará éste alguna medida para fomentar la visita de sus ciudadanos? ¿Habilitará una cola especial para ellos? Algo tendrá que hacer.

Pero sigamos con las interminables colas de los turistas. La imagen que de la ciudad están dando no parece la más adecuada y por ello se están estudiando diversas medidas. Todas ellas conflictivas teniendo en cuenta que el edificio es Patrimonio de la Humanidad y no se puede tocar "una hoja" sin la aprobación de Patrimonio, cosa que es razonable. Actualmente la entrada al Alcázar se realiza por la Puerta del León, cuyas dimensiones solo permiten que haya dos escáners, hecho que ralentiza mucho la entrada.

Todo ello ha creado un gran debate en la ciudad que tiene como plataforma los periódicos locales. A las declaraciones del arqueólogo Miguel Ángel Tabales, gran conocedor del edificio, se suceden la de los diferentes columnista de la ciudad. (Por cierto. ¿Qué extraño que en su gran mayoría sean hombres? ¿Un caso más de machismo en los medios de comunicación?).

Esperamos que las medidas propuestas por el arquitecto, Francisco Reina, y por el arqueólogo, Miguel Ángel Tabales sean al final llevadas a cabo. Con ellas se devolverá la dignidad a un edificio emblemático que recibe al año 1 millón de visitas, pero también le devolverá el esplendor que tenía en época de don "Pedro el Cruel".

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