Maltrato animal,una cruda realidad

LAURA GRANADOS. Sevilla

Tras habernos dado cuenta de la situación tan crítica y tan delicada como es el tema de los derechos de los animales, queríamos informarnos un poco más a fondo y nos pusimos en contacto con una Asosiación de la Defensa de los Animales.

 

 

Gracias a eso hemos visto que día a día vivimos en esta cruda realidad que es el Maltrato Animal y no hacemos nada al respecto. Como ASANDA hay muchas asosiaciones que tratan de defender los derechos de los animales, aunque la legislación les dé un poco la espalda. Mi sensibilidad hacia este tema fue a causa de haber recogido hace 3 años a un perro totalmente callejero y abandonado. Le llamé Toni, estaba en muy malas condiciones y había sido maltratado, le habían pegado y le rompieron una oreja. Cuando recoges o adoptas a un animal que ha sufrido muchísimo en su corta vida, sientes una gran satisfacción porque estos animales tienen unos sentimientos muy grandes y son muy agradecidos ya que no es fácil que después de haber tenido malas experiencias con otros dueños, tengan capacidad de volver a confiar en otras personas.

 

PREGUNTA:  ¿Cuál es el origen de Asanda?

RESPUESTA: Un grupo de ciudadanos animalistas andaluces, en su mayoría socios de una asociación animalista nacional (ADDA) decidió, para mejor aprovechar el régimen administrativo de las Autonomías, fundar una asociación de ámbito andaluz.

P: ¿Cuál es el origen de esta fundación?

R: Asanda no es una fundación, sino una Asociación. Tiene funciones como por ejemplo propugnar el respeto por la Naturaleza en general y la defensa de los animales en particular, deben actuar  principalmente dentro del territorio andaluz, pero colaborar con otras asociaciones afines nacionales e internacionales; también trabajar para concienciar a la población en la necesidad de reconocer derechos a la Naturaleza y a los animales, con el convencimiento de que ello debe ser una meta para cualquier sociedad que desee alcanzar niveles aceptables de cultura y progreso. Y por último y no menos importante defender los derechos de la Naturaleza y de los animales a la luz del ordenamiento jurídico andaluz y español.

ASANDA es independiente de cualquier ideario político o religioso, y no propugna principios veganos ni de ningún otro carácter que no sean los contenidos en sus propios Estatutos. 

P: ¿Piensa usted que hoy en día no tenemos en cuenta el numeroso porcentaje de maltrato animal?

R: Aunque aún falta mucho camino por recorrer, hoy más que nunca, los ciudadanos se preocupan y ocupan del bienestar animal. Si bien es cierto que muchas situaciones de maltrato, quizás las más graves y numerosas, pasan desapercibidas por falta de información: mataderos, granjas intensivas, circos, caza deportiva...

P: ¿Cómo nace en usted el interés por los derechos de los animales?

R: Por mi profesión (oficial de la marina mercante) actividades lúdicas (montaña, espeleología, buceo...) educativas (familia, scout...) he tenido la suerte de estar muy en contacto con lo que los creyentes llaman Creación. Eso provoca sensaciones muy profundas en el carácter y empatía hacia lo que nos rodea, sobre todo personas, pero también animales y Naturaleza. Ya estoy jubilado, pero aprender a respetar es como montar en bicileta: se aprende y no se olvida.

P: ¿En qué momento nos encontramos en la lucha por los derechos de los animales?

R: En España en un momento muy interesante. Vemos día a día cómo cambia la actitud de la ciudadanía.

P: En la legislación vigente, ¿cómo se consideran los animales?

R: Los que tienen propietario, como bienes muebles (por ejemplo, si compras un perro y te lo venden enfermo, la garantía del vendedor es cambiarlo por otro, ninguna otra responsabilidad) los que no tienen propietario, como res nullius (cosa de nadie) luego puedes apropiartelo, por ejemplo, matándolo en una cacería. Los animales de especies protegidas lo son como especies, no como seres individuales. Entiendo que la consideración de lo que no tiene dueño debiera ser la de rerum omnium (propiedad de todos) y por tanto, con derecho a ser disfrutados por todos.

P: ¿En qué proporción está aumentado el número de denuncias por maltrato animal?

R: En el caso de Asanda la incidencia es descendente. Hace 25 años no dábamos abasto, hoy la Administración y los maltratadores se sienten vigilados y actúan con mayor precaución y en menor número.

P: ¿Qué opinas sobre el tema de los toros?

R: Una lacra social.

P: ¿Se debería controlar quién accede a la compra de animales de compañía? ¿Todos estamos preparados, según necesidades y estilos de vida para tener un animal de compañía?

R: Los animales de compañía no deberían ser objeto de comercio. Aquellas especies que ya se han convertido en animales de compañía a lo largo de milenios y pueden vivir felices como tales, pueden ofrecer una simbiosis de alto valor para las personas. Pero sólo si somos conscientes de sus necesidades etológicas. Las mascotas no nos llegan con manual de instrucciones, pero con empatía podemos aprender a tratarlas adecuadamente.

P: ¿Cómo debemos actuar si conocemos un caso de maltrato animal?

R: Según situaciones, y eso sería largo y amplio de explicar, pero en resumen: actuando. Si no actuamos ante cualquier clase de maltrato somos cómplices del delincuente.

P: ¿Cómo nos animaría usted a los jóvenes a que participáramos como voluntarios en Asanda?

R: Argumentando que tenemos el deber de dejar un mundo mejor a nuestros herederos y que eso se puede realizar de muy diversas maneras. Y una de ellas es participando en movimientos sociales que se preocupan por mejorar este mundo: humanitarias, ecologistas, animalistas. Y que cada uno elija el campo más adecuado a sus posibilidades. Yo, por ejemplo, no soporto la acción directa (como la que se realiza en refugios) porque me turba en demasía. Por eso colaboro en Asanda y no en una protectora. Tampoco soporto el sufrimiento extremo de las personas, por eso en vez de trabajar con refugiados colaboro en Amnistía. ¡Hay tanto por hacer! Pero no digáis que hay que hacerlo, hacedlo.

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