La belleza de volar cada vez atrae a más adeptos

C.ALABAJOS/R.GRANELL

Hay múltiples disciplinas dentro del mundo de las artes escénicas y es así como se considera a la danza aérea, una modalidad en la que se combina la danza contemporánea con artes circenses y acrobacias. De hecho, existen diversas ramas de esta especialidad, como es la danza vertical, una variante poco conocida y a su vez asombrosa por la belleza de su puesta en práctica. ¿Alguien se atreve a bailar en una pared?

 

La danza vertical es una modalidad conjunta en la que la coreografía se realiza sobre la superficie de una pared y donde los bailarines, colocados verticalmente, se encuentran colgados de cuerdas junto con arneses suspendidos en el aire. De este modo, la cuerda permite sujetarlos de forma que cuantos más metros tenga, puedan ejecutar mayor cantidad de acrobacias y piruetas requeridos para cada acto. Es más, la dificultad no está tan solo en mantener una correcta posición del cuerpo, sino que los rasgos físicos del emplazamiento pueden provocar incidentes en ellos.

Asimismo, no existe documentación sobre el lugar ni la forma de cómo surge la danza vertical pero las pocas investigaciones que se han realizado afirman que pueden proceder de dos tendencias, de la tradición circense francesa y de la transformación en sí de la danza contemporánea.

Sin embargo, lo sorprendente de este tipo de danza es la realización y edición de vídeos que se graban desde perspectivas muy diferentes, tanto picado como contrapicado, ya que las ubicaciones elegidas oscilan entre la estética y también el riesgo como pueden ser acantilados, montañas o edificios.

A pesar de ser una disciplina poco conocida, hay un grupo de compañías a nivel internacional que trasladan esta práctica a las telas o al trapecio aéreo con el objetivo de conocer la relación con la gravedad y la capacidad que tienen los bailarines de suspenderse en el espacio.

No obstante, el arte de volar está adquiriendo cada vez un auge más importante. El número de adeptos se incrementa a pesar de que practicarlo supone muchas horas de trabajo, esfuerzo y dedicación que sin embargo, se ven compensadas por una gran forma física, control mental y disfrutar de sensaciones inigualables.

 

 

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