Los videojuegos y la Historia

 

Jugando en esa dualidad entre veracidad y verosimilitud

 

 

El profesor de Historia Medieval de la Facultad de Humanidades de Albacete, David Igual, junto a los redactores de ECOS en la Exposición

 "Videojuegos y Edad Media"/Foto F.Simón

 

 

José Ángel Sánchez, José Carlos Sánchez y Adrián Pérez

 

Visitamos la exposición “Videojuegos y Edad Media”, en la Facultad de Humanidades de Albacete (UCLM), organizada por Juan Francisco Jiménez Alcázar, profesor de la Universidad de Murcia, perteneciente al proyecto de investigación I+D+I: Historia y videojuegos: el impacto de los nuevos medios de ocio sobre el conocimiento del pasado medieval, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

Y charlamos con el profesor de Historia Medieval, David Igual, que nos explica con detalle los hechos históricos del medievo que los videojuegos convierten en aventura. Gracias, profesor Igual, por desvelarnos el truco más importante para pasarnos todas las pantallas. Y es el de entender por qué ocurrió cada movimiento, hecho histórico o batalla en la que nos sumergimos.

El de los videojuegos es un mundo que nos apasiona, y es por ello que nos ha dado mucho qué pensar esta exposición. Las temáticas que un videojuego nos puede introducir son tantas como las que podemos encontrar en cualquier otra forma de expresión cultural o de ocio, pero sí es cierto que la recreación de ambientes pasados nos atrae particularmente. Comprobamos que estos videojuegos logran una cuidada ambientación histórica, desde los aspectos gráficos y textuales, hasta incluso los musicales. Se consigue así que las nuevas generaciones podamos experimentar, de primera mano, los hechos o formas de vida que transcurrieron hace unos cuantos siglos en los territorios donde actualmente vivimos, como es la vieja Europa. Nos convertimos, sin darnos cuenta, en consumidores de Historia.

Con diferentes paneles explicativos e imágenes, comprobamos que la exposición tiene dos grandes partes. La primera parte está compuesta por tres paneles que tratan sobre videojuegos e Historia global. La segunda parte se basa específicamente en Historia Medieval, en la Edad Media.

En los tres primeros paneles comprobamos cómo se puede vivir y aprender la Historia a través del propio videojuego. El profesor Igual nos plantea la noción del tiempo, ya que la historia tiene que ver con el tiempo. El tiempo del pasado y también el del presente, nuestro propio tiempo, por esto de que más de una vez hemos escuchado que “los videojuegos son una pérdida de tiempo”.

La cuestión que debemos plantearnos a lo largo de toda la exposición es cómo podemos acercarnos a la Historia a través de un videojuego. Aquí surgen dos conceptos clave: veracidad y verosimilitud. La veracidad alude a la verdad. Verosimilitud es lo que parece verdad, pero no tiene porqué serlo.

Nos explica David Igual que, en ocasiones, cuando jugamos a un videojuego con temática histórica –al igual que cuando leemos una novela histórica– creemos estar viendo o leyendo Historia. En esta combinación entre lo que es verdad y lo que parece serlo es interesante desde el punto de vista del historiador y de las Humanidades. Tenemos la idea de que con esto se puede aprender Historia, ya que ésta recrea todo el contexto, pero no necesariamente lo que está ocurriendo en el juego (igual que en una novela) quiere decir que ocurriera de esa forma. Se puede forzar la realidad, incluir elementos imaginarios e incluso fantásticos.

En la segunda parte de la exposición, basada ya en la Edad Media, hacemos un recorrido por la cronología medieval y los videojuegos que contienen las distintas temáticas: desde Roma (Rome Total War II o Rise. Son of Rome), las invasiones bárbaras (Total War: Attila), el Islam (Age of Empires II: The African Kingdoms), Las Cruzadas (Medieval Total War II. Kingdoms), la Guerra de los Cien Años (Medieval Total War II), o la Era de los Descubrimientos, en el final de la Edad Media con el descubrimiento de América (Conquistadores del Nuevo Mundo).

Los aspectos sociales de la Edad Media y la representación de los tres grandes grupos: nobleza, clero y campesinado, también podemos encontrarlos en algunos videojuegos. En el caso de la nobleza, el Total War: Attila nos ofrece un árbol genealógico de la monarquía visigoda. La Iglesia suele representarse a través del templo (Age of Empires II: The Ages of Kings). La burguesía vendría representada por ciudades (Patrician IV) y el mundo campesino, por aldeas (Anno 1404).

 

Imagen de la exposición correspondiente a una iglesia en el Age of Empires. The Ages of Kings

 

Además de aspectos sociales, gran parte de los videojuegos representan hechos bélicos. El auténtico éxito del videojuego histórico radica en la estrategia, por turnos o en tiempo real. Y de este tipo encontramos juegos como Medieval Total War II. Kingdoms o Europa Universalis IV. En Siglo XIII. Muerte o Victoria conseguimos una representación de la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), donde la táctica será una estrategia fundamental del juego.

También encontramos representaciones del mundo del comercio y el mercado. Y jugando en esa dualidad entre veracidad y verosimilitud, en este caso, observamos representaciones muy verosímiles. Lo que podrían ser mercados o ferias aparecen detallados en juegos como Patrician IV, Rise of Venice o Medieval Merchants. En concreto, Venecia fue una de las máximas potencias marítimas y económicas del mundo medieval y de ello se hace eco Rise of Venice. Incluso podemos jugar con lo que en la época medieval se llamaban las tarifas de mercancías a través del Patrician III. La tarifa de mercancías era un listado con los precios de las mercancías en los distintos mercados. Observamos aquí uno hipotético de una nave llamada Gabriel, que llega a Rostock (norte de Alemania) dentro de la Hansa (asociación de mercaderes). Este documento no es real, pero sí verosímil, ya que estos documentos existían.      

En cuanto a los aspectos culturales artísticos, los videojuegos y su ambientación también nos pueden aproximar a elementos artísticos, como en el caso de Assasin’s Creed II, con la cúpula de Brunelleschi (Florencia) como testigo de los hechos, o en Medieval Total War II. Kingdoms, donde encontramos la representación de una ciudad Maya que ya no existe, Potonchán (México) sobre la que se fundaría una ciudad española que también ha desaparecido. Gracias a esta recreación podemos adentrarnos en lugares que ya no existen, sus formas urbanas, etc.

 

A la izquierda Potonchán, en Medieval Total War II Kingdoms. A la derecha, tarifa de marcancias en Patrician III

 

Finalmente, el profesor Igual nos desveló un par de errores históricos en una de las imágenes de los videojuegos, en concreto, un mapa en Crusader Kings II, donde entremezclan denominaciones políticas y geográficas. Aparece La Mancha representando un reino o estado medieval, cuando en ningún momento lo fue, ya que es una comarca (desde el punto de vista geográfico). También se incluye Almansa como un reino, cuando nunca lo fue, y siempre ha sido una ciudad. A la pregunta de por qué estos errores, nos comenta David Igual, que tal vez por ser videojuegos de origen anglosajón, donde ciertos nombres son más populares que otros (La Mancha, la Batalla de Almansa) y tengan un mejor efecto en cuanto a marketing. Sea por la razón que sea, volvemos a entrar en este juego entre veracidad y verosimilitud.

No dejan de parecernos curiosos estos trucos de la Historia que nos acercan más a nuestros videojuegos y a entender esa relación entre los hechos históricos y la posibilidad de manipularlos jugando.

 

Qué opinan los jugadores de videojuegos

 

Hemos incluido los testimonios de tres personas aficionadas a los videojuegos de tipo histórico, y si creen que han aprendido Historia gracias a ellos.

 

“La saga de uno de mis juegos favoritos es Assassin's Creed

 

José Ángel, 15 años, estudiante de 4º de ESO. “Muchos de los videojuegos no son solo una pérdida tiempo. Con ellos también puedes aprender, y de una forma más amena, ya que vives la Historia con tu personaje. Personalmente, la saga de uno de mis juegos favoritos que es Assassin's Creed, que trata sobre un grupo de asesinos que buscan la libertad y la igualdad. Creo que es uno de los mejores a la hora de hablar de Historia. Los juegos transcurren en muchas épocas y diversos momentos históricos como, la toma de la Bastilla, del 14 de julio de 1789 (Assassin's Creed Unity). El terremoto de Lisboa (Assassin's Creed Rogue) y la ejecución de Luis XVI (Assassin's Creed Unity).Estos son solo unos pocos ejemplos de lo que podemos llegar a encontrar en cuanto a momentos históricos. Jugar a los videojuegos te hace adentrarte a ellos y ponerte en su piel, y así conseguimos que los hechos sean más fáciles de recordar. En ocasiones, también podemos tomar nuestras propias decisiones, cambiar el transcurso de la Historia y ver qué habría pasado. Assassin's Creed es un juego de mundo abierto en el que podemos recorrer toda la ciudad con total libertad, además de que controlamos a un asesino experto haciendo parkour, por lo que ir o subir a cualquier lugar no es un problema. En Assassin's Creed 2 podemos ver todo el Renacimiento de Italia del S.XV y sus monumentos a todo detalle escalándolos hasta la cima.Otro videojuego que refleja muy bien la Historia es Battelfield 1, un juego de guerra y acción contextualizado en medio de la 1° Guerra Mundial. En este caso también podemos aprender mucho, desde cómo era todo el armamento utilizado, el transporte y las zonas de guerra. Como conclusión diría que los videojuegos están para algo más y podemos aprender muchas más cosas de las que pensamos gracias a ellos”.

 

"La Leyenda de Zelda reproduce estereotipos de género y, aunque no aprendí nada sobre la Edad Media, pasé unos momentos estupendos"

 

“Me llamo Lola, soy antropóloga, profesora de universidad y tengo 60 años. Me gusta jugar a pequeños juegos de plataforma aunque mi preferido fue Zelda, un juego que iba más allá de la mera habilidad mecánica y que permitía una pequeña participación de búsqueda y resolución de problemas.  Eran también los momentos para jugar con mis hijos.

La Leyenda de Zelda puede ubicarse en una difusa época con aspecto, herramientas, armas, arquitectura, atuendos, etc… que recrea  la Edad Media. También reproduce estereotipos de género que socialmente relacionamos con  la época: el príncipe-aventurero-salvador, la princesa retenida en el castillo que debe ser salvada y el malvado que la retiene. Ahora hay un anuncio en televisión (no recuerdo de qué)  en que la princesa se salva a sí misma, y siempre me recuerda a  Zelda,  que se ha convertido en autosuficiente. Esta parte de la princesa que solo esperaba no me gustaba pero, en definitiva, esto no era lo más importante.

Creo que juegos fantásticos como este hacen alusión a nuestro propio imaginario colectivo sobre una época o un lugar. Nos dan aquello que esperamos y que podemos identificar. Aunque desconozco otro tipo de juegos. Yo no aprendí nada sobre la Edad Media pero pasé unos momentos estupendos jugando individualmente y  con mis hijos. Sigue siendo mítico para nosotros”.

 

"Civilization te enseñaba cuáles son los mecanismos por los que la Historia de la Humanidad se mueve"

 

José Enrique, 36 años, profesor de informática. “No sé si mi afición por la Historia, sobre todo por las grandes civilizaciones (Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma), es anterior o posterior al descubrimiento de uno de mis juegos de estrategia favoritos de todos los tiempos, Civilization. Me imagino que irían de la mano. Es cierto que la primera versión de Civilization (1991, aunque caería en mis manos hacia 1994) no ofrecía grandes gráficos ni grandes efectos sonoros. Tampoco es que fuese fiel a la Historia (eres tú quién la va creando), pero sí que te enseñaba cuáles son los mecanismos por los que la Historia de la Humanidad se mueve: cómo se expanden y colapsan las civilizaciones, cómo las guerras, conquistas o contactos entre civilizaciones enriquecen o destruyen, cómo unos descubrimientos llevan a otros y éstos a otros más avanzados, y cómo esos descubrimientos (la agricultura, el hierro, la navegación, o más tarde, la máquina de vapor) van modelando la Historia de la Humanidad. Puede resultar una reducción muy simplista y mecánica de la Historia, pero llega a despertar en un niño la curiosidad por la Historia de las Civilizaciones”.  

Créditos