Final feliz para un proyecto accidentado. 

Soraya Sáez de Santamaría acudió el pasado 26 abril a Tarragona acompañada de los ministros Cristóbal Montoro e Íñigo Méndez de Vigo, con el propósito de firmar el acuerdo por el que el gobierno de España se compromete a aportar 10,5 millones de euros para financiar la celebración de los Juegos del Mediterráneo. Realizamos un breve repaso a la accidentada puesta en marcha de los Juegos, que han debido retrasarse un año pero parece que finalmente podrán celebrarse. 

 

Texto y fotos: Aida Marco 

El 15 de octubre, el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos escogió Tarragona como ciudad organizadora de los XVIII Juegos Mediterráneos. Los Juegos se disputarán en la ciudad de Tarragona y en 15 municipios más, 13 de los cuales se encuentran en el mismo territorio. Con la voluntad de dejar un legado en todas las sedes en reforma de instalaciones, creación de ocupación, experiencia deportiva y desarrollo económico.

 

El acuerdo se firmó en el Sarcófago de Hipólito del Pretorio Romano de Tarragona

 

En un principio los Juegos tenían previsto celebrarse en verano de 2017, pero la puesta en marcha fue accidentada, pues no se estaban recibiendo la ayuda esperada. Es cierto se contaba con la colaboración de los ayuntamientos, de las diputaciones de Tarragona y Barcelona, del gobierno de Cataluña y de algunos patrocinadores. El problema llegó cuando el gobierno de España no estuvo apoyando el proyecto como se esperaba, pero el equipo de gobierno confiaba en que finalmente no habría ningún problema económico.

Finalmente, debido a  la falta de recursos económicos de los organizadores y un gobierno poco estable, y después el comité organizador tarraconense analizara la situación, se decidió retrasarlos un año. Unos y otros se plantearon posibles soluciones «Había tres opciones. Renunciar a los Juegos era una, pero se descartó absolutamente. Otra opción era mantenerlos en 2017, y no digo que fuera imposible pero entrañaba mucho riesgo. Y se optó por la tercera opción, que era aplazarlos a 2018», relató el alcalde en una multitudinaria comparecencia, en la que además de decenas de periodistas le escuchaban también compañeros de consistorio y responsables políticos de otras administraciones.

Finalmente se decidió que se celebraran del 22 de junio al 1 de julio de 2018.

 

Saénz de Santamaría ha acudido a Tarragona acompañada de los ministros Montoro y Méndez de Vigo

Debido a estos cambios inesperados, nos pusimos en contacto con Javier Villamayor, comisario jefe de los Juegos del Mediterráneo. Al preguntarle sobre el porqué del aplazamiento de los juegos y si se podrían realizar en las nuevas fechas, él nos afirmó «No hacerlos, eso es imposible».

Por fin, el pasado martes 29 de abril, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, acompañada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro y el de Cultura y Deportes Íñigo Méndez de Vigo, asistieron en Tarragona para firmar el acuerdo en el que el gobierno se compromete a aportar 12,5 millones de euros para los Juegos del Mediterráneo de 2018.

 

La vicepresidenta se acercó a las instalaciones del Anillo Olímpico para comprobar el estado de las obras. 

 

Después de la conferencia, se desplazaron al Anillo Mediterráneo para comprobar cómo iban las obras. Saénz de Santamaría ha animado a las empresas a que sigan colaborando en los Juegos, ya que es un acontecimiento de interés público. La ciudad de Tarragona ya puede respirar tranquila. Definitivamente se celebrarán sus ansiados Juegos. 

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