Los secretos del Guernica

Nos acercamos a la obra maestra de Picasso para conocer los secretos simbolismos que esconde, en el 80º aniversario del trágico bombardeo de la localidad vasca. 

 

Texto: Adán Moraga / Imágenes: Archivo Fotográfico del Museo  Reina Sofía

El 26 de abril del 1937, tuvo lugar el bombardeo de la localidad vasca de Guernica. Esta trágica efeméride, fue llevaba a cabo por la famosa “Legión Cóndor” nazi y la “Aviación Legionaria” fascista que apoyaba al bando sublevado durante la Guerra Civil. Asimismo, el cañoneo hizo mella entre la población guerniquesa cobrando ciento veintiséis vidas civiles.

El pasado miércoles veintiséis, se cumplieron ochenta años de la masacre y en las localidades de Sabadell y Guernica activaron las sirenas de alarma antiaérea para conmemorar el hecho. La empresa “La Electricidad” ubicada en Sabadell, fabricó dichas alarmas para la Guerra Civil y fueron usadas a lo largo de los bombardeos. En el municipio guipuzcoano, las sirenas fueron accionadas por dos nietos de dos oficiales de la aviación nazi: Von Moreau y Von Richtofen; desde un búnker antiaéreo.

Pese a la obviedad de que el bombardeo fue mandado por el bando franquista, los sublevados no se otorgaban la autoría del acontecimiento señalando a los “rojos – separatistas” como causantes de la destrucción aplicando una política de tierra quemada, que consiste en destruir cualquier recurso o elemento que el enemigo pueda aprovechar.

El exterminio tuvo una gran relevancia simbólicamente e inspiró a grandes artistas de la época como a Pablo Picasso en su obra maestra “Guernica” y a Blas de Otero con una poesía con el mismo nombre.

"¿Qué se piensa que es, un artista? Un imbécil que sólo tiene ojos si es pintor, oído si es músico, o una lira a cada nivel de su corazón si es poeta, o también, si es boxeador, ¿sólo músculos? Muy al contrario, es también un ser vivo, que reacciona ante acontecimientos inquietantes, feroces o felices, a los que responde de todas las maneras... ", afirmó Picasso estando en Nueva York en 1945.

Nos acercamos al cuadro picassiano por antonomasia para conocer con más detalle sus secretos. Y es que el cuadro del autor de origen malagueño está repleto de significados ocultos en los personajes que aparecen.

En la parte derecha del cuadro, por ejemplo, aparece una mujer que grita con los brazos violentamente levantados hacia el cielo. Sale de una especie de ventana de una casa en llamas. Estas la están rodeando. Su rostro refleja el horror y el dolor. Esta parte simbolizaría la ciudad, incendiada por las bombas, de la que quieren huir todos los supervivientes, que marchan desesperadamente hacia la izquierda (el exterior) del cuadro.

 

 

Encontramos, además una mujer que avanza arrastrándose. Levanta los ojos hacia la luz. Símbolo de esperanza. También huye, como puede, de la ciudad en llamas.La "Mujer grito", con forma de bocadillo (como en un cómic) parece salir de una ventana. Revela la verdad con la luz del quinqué que lleva. Único signo luminoso en una escena de horrores.

 

La bombilla sólo se ilumina a sí misma. Simboliza la manipulación informativa de los insurrectos, que querían hacer creer que el bombardeo había sido obra de los mismos republicanos. También se ha interpretado como una pequeña bomba que estalla.

El toro, bien pegado al suelo y blandiendo la cola, representa para algunos la fuerza del pueblo que, sin embargo, no será vencido. Para otros es la alegoría de la muerte, que gira la cabeza sin que le importe el horror de su alrededor.

 

 

El caballo simboliza para algunos el pueblo que sucumbe en una lucha que no es la suya. Para otros es la imagen de la España fascista, que pisa los muertos.

El guerrero caído, muerto, muestra una bayoneta rota, y en la misma mano, como símbolo de esperanza, una flor. Bajo la cabeza del soldado está la herradura del caballo, símbolo de la suerte.

El niño muerto, en brazos de su madre, es la víctima sin posibilidad de defensa. La madre es la imagen del dolor más terrible de todo el cuadro.

 

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