"La Agroecología respeta el equilibrio del

  ecosistema"

Pablo Escobar. Sevilla

Ines Mª Otero tomó una decisión drástica en su vida, dejó su carrera de Ciencias Ambientales recién acabada  y decidió dedicarse de manera profesional a vivir del campo cultivando hortalizas de temporada en ecológico estricto. La agroecología no permite ningún tratamiento con pesticidas y respeta los ritmos y el quilibrio de la naturaleza. Quiere romper el tópico de que estos productos son muy caros, ya que pretende comercializar su producto a través de canales directos sin intermediarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Inés María Otero / Marina

 

PREGUNTA: ¿Desde cuándo se dedica a la agricultura ecológica?

RESPUESTA: De siempre he tenido relación con el campo y desde que en 2006 hice un curso de 300 horas sobre agricultura ecológica he intentado cultivar mis verduras lo más ecológico posible. Sin embargo de manera profesional comienzo en 2013, cuando decidí irme a vivir al campo y cultivar hortalizas de temporada en ecológico estricto. Sin ningún tipo de herbicidas, pesticidas ni veneno alguno. Ahora estamos en plena elaboración de nuestro proyecto: El Arrecife Viejo, Centro de Agroecología Integral, que además de cultivar verduras, impartimos cursos de huertos, talleres ambientales, sensibilización, interpretación histórica del paisaje, cultura y agricultura de Los Alcores.

P: ¿Qué le llevó a dedicarse a ello?

R: Debido a mi formación (ciencias ambientales) conozco los problemas ambientales en profundidad, la contaminación, los tóxicos que se emiten y cómo nos afecta a la salud todos estos contaminantes, investigando también de manera personal en todos estos temas. Además, mi trayectoria profesional (docencia, educación ambiental y sensibilización) me ha hecho profundizar más en intentar difundir esta realidad en mi entorno y el siguiente paso para avanzar en esto era hacer algo en la práctica para mejorar nuestro mundo cercano en la medida de nuestras posibilidades. Fue una gran suerte encontrarme en la vida con mi pareja, Paco, es ingeniero agrónomo especializado en sanidad vegetal y entre los dos diseñamos este proyecto en busca de un sueño común tanto personal como profesional. Ambas partes son esenciales para que el Arrecife Viejo sea posible.

P: ¿Qué ventajas tiene este tipo de agricultura sobre la agricultura convencional?

R: La agricultura ecológica tienes muchas ventajas sobre la convencional ya que la mayoría de tratamientos con pesticidas y productos plaguicidas están prohibidos. Sin embargo, lo que nosotros hacemos va un paso más allá. Se trata de Agroecología, que se basa en que es el ecosistema que creamos y el equilibrio ecológico quien controla los diferentes factores que afectan al desarrollo de las plantas. Es decir, las relaciones ecológicas de los seres vivos que habitan en las plantas, desde microorganismos, ácaros, bacterias necesarias en suelo, hojas… hasta arañas, moscas, mariquitas y todo tipo de animales que son todos esenciales ya que los diferentes “bichos” son controlados entre sí por sus enemigos naturales. Si alguno de esta cadena faltase, su depredado no tendría depredador, la población se dispararía y sí que se convertiría en un problema ya que la plaga no se podría controlar. Para garantizar que estén todos los participantes en este agrosistema, es esencial que haya distinto tipos de plantas (que les gusten a unos y a otros) así como setos, hierbas y matorrales que les sirvan de refugio, y más tarde como comida para los animales como las gallinas o nuestro burro, Peñasco. Además para favorecer la polinización tenemos algunas colmenas de las que sacamos nuestra miel y contamos también con una vermicompostera donde criar lombrices y obtener así un compost y humus de lombriz que enriquecerá el suelo con la microvida necesaria. Es por ello que este equilibrio ecológico es esencial y además muy difícil de conseguir. La agroecología se diferencia de la agricultura ecológica porque en esta última sí se puede tratar con ciertos productos como azufre o cobre, lo cuál, aunque sea menos nocivo que otros venenos, afecta a la base de la cadena trófica de nuestro ecosistema por lo que se desequilibraría. Además, cabe la posibilidad de realizar monocultivo en ecológico, por ejemplo sembrar solo zanahorias, o solo trigo… siempre que no se usen los venenos prohibidos. Sin embargo en agroecología esto sería imposible ya que es necesario tener muchos microhábitats para los diferentes animales.

P: ¿Cuánto valen los productos ecológicos? ¿Más que los no ecológicos?

R: Suelen costar más por la dificultad de su producción, sin embargo nuestra idea es asemejar los precios el máximo posible al precio del mercado. Esto es posible porque nuestra idea de comercialización son canales cortos y venta directa por lo que se eliminaría el coste de los intermediarios y el precio no se dispararía.

P: ¿Tiene la gente conocimiento sobre la existencia de estos productos?

R: Poco a poco va habiendo más conciencia, cada vez hay más personas preocupadas por lo que comemos y especialmente en los últimos años que están surgiendo muchas enfermedades e intolerancias relacionadas con los alimentos, los aditivos y los posibles tóxicos que puedan ingerir a través de ellos.

P: ¿Cree que aportan beneficios para nuestra salud?

R: Sí, de hecho fue lo que me hizo dar el paso para cultivar de esta forma. He asistido a muchas conferencias de muchos médicos que ante dolores que aparentemente no tenían justificación, enfermedades de sensibilidades químicas, o incluso doctores expertos en oncología, la primera recomendación era consumir productos ecológicos, ya no solo para evitar posibles tóxicos sino para favorecer la limpieza y depuración del organismo.

P: ¿Hay anuncios en televisión u otros medios de comunicación sobre estos productos ecológicos?

R: Cada vez más, las grandes empresas de alimentación intentan satisfacer esta demanda que va creciendo y ofertan productos certificados en agricultura ecológica, lo cual está muy bien, pero no deja de seguir el mismo patrón: pagarle muy poco al productor e ir aumentando el precio conforme va saltando de uno a otro intermediario por lo que el producto seguirá siendo más caro y quien más puede perder es sobre quien caen todos los riesgos: el productor.

P: ¿Supone mucho esfuerzo el llevar a cabo este tipo de agricultura ecológica?

R: Muchísimo, y más la agroecología, que implica un conocimiento integral del manejo tanto de la tierra como de todos sus habitantes. Es esencial un máximo respeto por ese equilibrio y por los ritmos de la naturaleza, que son los que hacen que finalmente las verduras y hortalizas maduren de forma natural, estén ricas y tengan todos sus nutrientes que es realmente lo que le aporta el auténtico sabor.

P: ¿Se puede vivir de la agricultura ecológica?

R: Hacerse ricos, imposible!, pero vivir: ¡Ojalá! De hecho ese es nuestro sueño, vivir de esto de manera tranquila, una vida sencilla en el campo, sana y natural. Llevamos un año preparando todo el terreno, ayudando a que se instalen todos los participantes de este ecosistema, son muchos gastos y múchísimo trabajo pero esperamos que dentro de un año pueda contestar a esta pregunta que sí se puede, que nosotros podemos.

 

Página web de El Arrecife Viejo

https://www.facebook.com/ElArrecifeViejo

 

Créditos