Monterías en Monfragüe, ¿delito?

La caza llama a las puertas del Parque Nacional de Monfragüe creando una fuerte polémica en la provincia de Cáceres, ¿es buena idea mezclar las armas de los cazadores con los prismáticos y cámaras de los turistas?

 

Artur Schneider y Juan José Sanguino, Provincia de Cáceres.

 

Hace relativamente poco, allá por los meses de noviembre y diciembre de 2013, y enero de 2014, en el Parque Nacional de Monfragüe se han estado organizando cacerías o monterías, con el pretexto del control de la población de las especies animales que allí habitan, y con el beneplácito del Gobierno de Extremadura. Sin embargo, el Gobierno asegura que la palabra no es “montería”, sino "acciones de control biológico" para controlar la plaga de tuberculosis que afecta al ganado y la superpoblación de jabalíes y ciervos.

La pregunta es, ¿hasta qué punto es legal esta práctica?

El gobierno asegura que la cacería estará controlada en todo momento, que la llevarán a cabo profesionales, y que su único fin será el de control de especies, con el objetivo final de proteger las especies vegetales del parque. "El problema llega cuando uno observa la ley de parques nacionales, y se da cuenta de que las cacerías están prohibidas por carácter general", denuncia Ecologistas en AcciónAun así, la montería programada para el 6 de Diciembre siguió en pie y, al no poder ser detenida por los grupos ecologistas que pretendían evitarla, pidieron al gobierno una serie de medidas de seguridad. Querían asegurarse de que no se eliminase ningún ejemplar de una especie protegida por accidente, que se avisara a los turistas para que ese día evitasen circular por ciertas carreteras cercanas al área de caza, y que se especificara la cantidad de personal que estaría presente en dicho “control de población”.

Ecologistas en Acción, aparte de estas medidas preventivas, hizo también la petición de que se evitase de algún modo la caza, o que al menos se llevara a cabo en otra fecha, ya que dicen que el 6 de Diciembre hay una gran afluencia de turistas en el Parque, y la montería afectaría de una forma muy negativa a dicho turismo. Como posibilidad, también contemplan la reinserción en su hábitat del depredador natural, el lobo ibérico, para llevar a cabo un control más seguro para los turistas y para el medio ambiente.

A parte de este grupo ecologista, está el asunto de que uno de los miembros del patronato del Parque, SEO/Birdlife, afirma no haber sido informado en ningún momento sobre dicha montería, y acogiéndose a la Ley de Parques Nacionales, denuncia que cualquier tipo de caza en un parque nacional es delito, salvo si se ha aprobado extraordinariamente en el Plan Rector de Uso y Gestión -un documento que aún no ha sido ni aprobado ni redactado, y podría contener irregularidades. Con todo esto, el control de población biológico se suele llevar a cabo en fincas privadas, lo cual crea ciertas lagunas legales para ésta práctica, y permite que los cazadores y el Gobierno de Extremadura gocen de cierta impunidad debido al carácter privado de esas fincas.

 

Todas las fotografías adjuntas han sido tomadas en la provincia de Cáceres.

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