Más allá de Monfragüe

Monfragüe, a pesar de su enorme valor, no es el único recurso natural de nuestra región

 

David González, Plasencia

Uno de los puntos fuertes de nuestra comunidad es su patrimonio natural. Y dada la relevancia que está alcanzando en los últimos años la protección del medio ambiente, necesitamos que esta preocupación se concrete en leyes de protección que nos permitan sancionar a aquellos que las incumplan. El buque insignia es sin duda el Parque Nacional de Monfragüe, uno de los emplazamientos mejor conservados del mundo en lo que al bosque mediterráneo se refiere. 

 

Pero la Extremadura verde es mucho más que Monfragüe. ¿Cuáles son estas zonas protegidas de gran interés ecológico? En Extremadura contamos también con dos Parques Naturales.

 

El Parque Natural de Cornalvo. Situado a 10 kilómetros de Mérida, Cornalvo es la conjunción perfecta de historia humana y natural: su embalse romano proporciona agua a varias localidades y es un área de especial importancia agrícola y económica, un ejemplo de sostenibilidad.

El Parque Natural del Tajo Internacional. Se extiende a lo largo del recorrido del Río Tajo en la frontera luso-extremeña y parte del curso del río se puede recorrer ahora en barco.

 

Según la Ley de Conservación de la Naturaleza y Espacios Naturales de Extremadura, otra  figura legal es la Reserva Natural, que se refiere a espacios que por su relevancia rareza o fragilidad deben ser protegidos.

Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Importante bosque de robles y castaños famoso por el entorno fluvial llamado “Los pilones”. Aparte de su riqueza natural (que incluye al extraño “desmán ibérico”) es famosa por la Ruta de Carlos V que se celebra todos los otoños en noviembre desde Tornavacas a Jarandilla de La Vera.

 

Los Monumentos Naturales son espacios de reducidas dimensiones que por su belleza o singularidad reciben protección especial. 

Monumento Natural de Los Barruecos. Situado en Malpartida de Cáceres, presenta unas formaciones graníticas redondeadas absolutamente únicas aprovechadas por las cigüeñas para construir sus nidos alrededor de una laguna. El artista alemán de vanguardia Vostell tiene allí un impactante museo de arte contemporáneo.

Mina La Jayona. Se trata de una curiosísima mina de hierro, en la que las impresionantes oquedales ocasionadas por la extracción del mineral ha moldeado un paisaje único y de gran valor ecológico.

 

Y por último, contamos con las Zonas de Interés Regional (ZIR), entre los que destaca la Sierra de san Pedro.

Zona de Interés Regional Sierra de San Pedro. Desde Aliseda hasta Valencia de Alcántara se extiende esta sierra de encinas y alcornoques de gran riqueza cinegética y que alberga, además,  una importante colonia de buitre negro y varias parejas de águila imperial.

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