¿Qué ensucia la cara a nuestra ciudad?

Aunque intentemos mantener limpia la imagen de nuestra ciudad, no podemos bajar la guardia

 

María Cáceres, Plasencia

Plasencia es una pequeña ciudad de la provincia de Cáceres, situada en el norte de la comunidad autónoma de Extremadura. Está justo al final del Valle del Jerte -comarca compuesta por once municipios-pero está fuera de éste y no forma parte físicamente del propio Valle. Aun así mantiene un importante peso específico en cuanto a servicios y sirve como nudo de comunicaciones en el norte de Extremadura.

Debido a su situación, a Plasencia llegan las aguas residuales de todos los pueblos de las zonas que están a mayor altitud, tales como Piornal o Valdastillas. Esto perjudica gravemente a la ciudad, ya que la depuradora local no tiene la suficiente capacidad como para soportar el limpiado del agua de Plasencia y de estos pueblos.

La Empresa de Aguas Plasencia responde ante esto vertiendo las aguas fecales sobrantes al río, llenas de suciedad, lo que produce un vertido tóxico y ácido que tiene una perjudicial repercusión sobre las aguas del Jerte.

Esto, además de tener efectos visuales obvios, también destruye el medio acuático, influyendo sobre la flora y fauna que se encuentra en el río Jerte. También esto podría causar enfermedades que fácilmente pueden ser propagadas, y de no recibir un tratamiento adecuado, pueden acarrear dramáticas consecuencias.

¿Es esto una negligencia por parte de las instituciones correspondientes o una manera de arreglar lo que podría derivar en una contaminación abusiva del ecosistema del Valle? En cualquier caso esperemos que exista una solución, y se encuentre y aplique con celeridad.

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