“Inevitablemente los periódicos en internet vamos a sustituir a la prensa en papel. Todo lo que hace un periódico de papel lo hace mejor y más barato un periódico digital”

Ignacio Escolar es un periodista muy completo. Dirige eldiario.es y colabora en radio y televisión. Es un apasionado de internet y cree que el periodismo en la red es el futuro

 

BRAIS GIL ZAS   | Santiago de Compostela

El periodista Ignacio Escolar es director y fundador de eldiario.es. Quedamos por Skype y, a pesar de la mala conexión y de un par de cortes en la línea, conseguimos compartir con él una charla sobre su carrera periodística. Una carrera que se inicia mientras está estudiando periodismo y que pronto lo lleva a dirigir un periódico andaluz. Muy pronto, también, con 31 años, se convierte en director de un periódico, Público, con 120 periodistas, 8 corresponsales y tres redacciones. Como él confiesa, es un periodista de vocación y no solo dirige y escribe en eldiario.es, sino que colabora en televisión (La Sexta) y en radio (Cadena SER).

 

 

 

PREGUNTA. ¿Es usted un periodista de vocación?¿ Le viene de familia?

RESPUESTA. Sí, yo soy un periodista vocacional. Mis padres son ambos periodistas; mi padre y mi madre. Mi madre ya no está en activo, pero mi padre sigue trabajando. Es el director de 20 minutos. Cuando yo era niño les veía trabajar y era algo que me encantaba. No he querido ser nunca otra cosa. Yo no tenía vocación de ser astronauta o ser bombero cuando era niño. Siempre he querido ser periodista.

P. ¿Cómo recuerda su época de formación? ¿Los preparaban bien para su trabajo en la universidad?

R. Yo tengo una formación un poco peculiar, porque no terminé la carrera universitaria. Yo empecé a estudiar en el año 95 la licenciatura de periodismo de la Universidad Complutense de Madrid. Al  mismo tiempo que empecé a estudiar, empecé a trabajar de periodista ya. Empecé ese mismo año. Empecé a trabajar primero como colaborador de El mundo; después en una revista; más tarde en una radio; más tarde en otro periódico... Hasta hoy. No ha parado de trabajar desde entonces. Mi año de periodismo era el último año del plan antiguo de periodismo de la complutense, y era un plan que se agotaba cada  año, con lo cual tenía que terminar las asignaturas en un plazo máximo de dos convocatorias desde septiembre. Con lo cual fui sacándome la carrera como podía mientras trabajaba. Llegué a quinto de carrera y, en quinto, se me quedó caída una asignatura de tercero, que ya no tenía convocatorias. Con lo cual al año siguiente, cuando fui otra vez a matricularme para terminar los estudios, me  faltaban seis asignaturas  para terminar. Me encontré con que la licenciatura ya no existía. Tenía que volver a estudiar desde el plan nuevo de créditos y prácticamente perdía todos los años que había hecho. Total, yo en aquella época estaba ya trabajando en Telecinco, haciendo una  sección internet -llevaba trabajando ya seis años-, decidí que no seguía con los estudios y seguí con mi carrera profesional. Yo no creo mucho en la licenciatura de periodismo, la verdad. Creo que el periodismo es un oficio que se aprende en las redacciones. La licenciatura es necesaria, pero no la de periodismo. Yo si alguno de vosotros quiere ser periodista os aconsejo que estudiéis otra cosa y que luego estudiéis periodismo o que hagáis un máster después.  Pero la licenciatura como tal tengo mis dudas de que sea necesaria.

P. Usted empezó en 1995 de becario en La Voz de Almería. ¿Cómo recuerda sus primeros momentos?

R. Pues, estaba muy muy perdido. Tenía la ventaja de que, a diferencia de otros becarios que empezaban conmigo, yo ya conocía el oficio a través de mis padres. Pero aún así estaba muy perdido. Yo recuerdo que el que era mi jefe de entonces, Antonio Fernández, -al que luego lo he seguido viendo y que luego fui yo su jefe porque trabajé en ese mismo periódico de director adjunto varios años después- me dijo: “Mira, a ti te han contado en la facultad todas estas cosas del periodismo y tal. Mira, tienes que cerrar esta página. Intenta cerrarla antes de las 8 sin demasiadas faltas de ortografía y date prisa”.  Me di cuenta de que el oficio era era eso. Era más parecido a una carpintería que a una licenciatura o que una ingeniería. Es un artesanado.

P.  En 2004 llegó a dirigir ese periódico andaluz. ¿Pensaba usted llegar tan alto tan pronto?

R. No, la verdad es que no. Yo he tenido mucha suerte en mi carrera profesional. En el 2006 ya era director adjunto de La Voz de Almería. En el 2007 fundé como director Público, cuando tenía sólo treinta y un años. No es lo habitual. Yo siempre he estado seguro de mi profesión, de mi trabajo. Tengo muchas dudas como cualquier periodista, pero sí que creo que esto se me da bien. Pero no pensaba que iba a llegar a ser director tan joven, la verdad.

P. En sus inicios trabajó usted sobre todo en prensa. ¿Cómo es el trabajo en un periódico y en qué se diferencia de la radio o de la televisión, medios en los que ha trabajado o sigue trabajando?

R. Son muy distintos. Yo creo que hoy no hay muchos periodistas que que cambien de medio con tanta facilidad. Lo normal es que tengas una carrera en prensa o en radio o en televisión. Y las familias no se mezclan entre sí normalmente. Mi caso es un poco raro porque trabajé mucho tiempo en televisión, mucho tiempo en periódicos y bastante más tiempo en internet;  también una parte en la  radio. Y es muy diferente. Ten en cuenta que un periódico cierra una vez al día nada más. Tienes que estar pensando en el día y piensas en ciclos de 24 horas. Un diario digital son ciclos inmediatos. Ahora estamos pendientes una noticia que daremos dentro de escasos 15 minutos; o una hora como máximo. También tiene la ventaja de que en papel no puedes corregir lo que publicas. Si metes la pata se queda ahí para siempre impreso. En cuanto a la televisión y la radio se parecen más a internet en los ciclos; son muy cortos también, pero al mismo tiempo tienen otras complejidades. En cuanto a la tele, he trabajado mucho tiempo en televisión -y no me refiero solamente cuando hago ahora debates, sino sobre todo a la parte en la que estaba trabajando dentro de la redacción de Informativos Telecinco como redactor-, y ahí te das cuenta de lo complejo que es porque necesitas muchísimo trabajo para hacer algo tan efímero como un minuto de televisión. A mí me frustraba muchas veces que tenía muchas más cosas que contar y en televisión no se puede. Y al mismo tiempo la televisión es el medio más potente cuando pasa algo inmediato. No sé … el  día que tiraron  las Torres Gemelas del atentado del 11 de septiembre de 2001 yo estaba trabajando en la redacción de Telecinco. No  hay ningún medio mejor que una televisión para contar esta noticia.

P. Después, desde 1999, ha trabajado y sigue colaborando en los principales canales de televisión de España como Telecinco, Televisión Española,  Antena 3, Cuatro y La Sexta. ¿Cómo fue el cambio de trabajar en prensa a la televisión? ¿En qué se diferencia el trabajo en estos medios, sobre todo entre los públicos y los privados?

R. Yo en la televisión pública sólo he trabajado de colaborador y en programas de opinión política. Son programas en los que, cuando llegó el PP al gobierno, deje de colaborar porque, evidentemente, al gobierno no le hacía gracia que periodistas críticos con el gobierno estuviesen en la televisión pública, porque consideran que es su propia televisión y no la televisión de todos los españoles. Y en  televisión, como te decía, la manera de trabajar es muy diferente. Pero no tiene mucho que ver, yo creo, mi trabajo cuando estaba de redactor en Telecinco, en informativos, haciendo una sección sobre internet (informaba todos los días, es decir, una noticia diaria en informativos sobre  internet), a lo que he hecho después, que es opinión política o análisis político en debates de televisión. Son cosas muy diferentes. Yo creo que lo que hago ahora tiene más que ver con el periodismo de opinión y lo que hacía entonces era claramente periodismo de información.

 

 

P. En Telecinco fue responsable de “El Navegante”, el primer programa sobre internet en la televisión. ¿Anticipaban ustedes que internet llegaría a ser lo que es hoy en día?

R. Sí. Yo creo que fui de los primeros en tener una sección propia. Era una sesión dentro del informativo, “El Navegante”. Fue casi la primera ocasión en España en televisión para hablar de internet. Te hablo del año 98 y del 99. Y en aquel momento yo ya veía que internet era algo mucho más impactante para el periodismo y para toda la sociedad de lo que parecía. Llevaba ya años haciendo información sobre internet. Antes de trabajar en Telecinco había estado una revista de información científica haciendo divulgación, sobre todo de temas internet. Tenía claro que eso iba a cambiar el mundo. Sí, es así.

P. En 2003 abre el blog Escolar.net, centrado en la actualidad de internet. Más tarde se centra en política ¿Cómo fue el inicio como bloguero y por qué cambió de enfoque?

R. Yo empecé con el blog en los años en los que estaba en Telecinco hablando de internet, porque conocía el formato a través de mi especialización en temas de internet y estaba muy pendiente de lo que pasaba en internet. Pero, en aquellos años cuando arranque el blog (en el año 2003) casi todos los blogs eran blogs que hablaban de blogs. Era un poco cacofónico. Eran medios para hablar de los propios medios. Pensé que tenía sentido intentar hacer otra cosa. Arranqué el blog como un blog personal para hacer cosas que no hacían en la redacción de Telecinco. Mis primeros temas, mis primeros posts eran sobre tecnología.  Poco a poco empecé a hablar de tecnología pegada con la política, en asuntos como el canon del CD y todas estas cosas que había fronterizas entre la política y la tecnología. Al final acabé hablando sólo de política y ese blog de política cambió mi especialización. Yo dejé de ser un periodista especializado en Tecnología e internet para convertirme, poco a poco, en lo que soy ahora, que es un periodista especializado en política, no en tecnología. Ahora de tecnología no sé tanto como sabía entonces. Y sí, ese blog no fue un cambio meditado. Fue poco a poco; fue una deriva casi natural. A mí me apetecía escribir sobre esos temas y como allí nadie me tenía que decir de qué podía escribir y de qué no, pues decidí hacerlo.

P. En setiembre de 2007 funda y dirige el diario Público ¿Cómo recuerda esa experiencia? ¿Cuáles fueron sus principales retos?

R.  Yo creo que no ha habido nada y no hay nada en nuestro oficio tan alucinante como montar un periódico de esas dimensiones desde cero. No es el primer periódico que he fundado (he fundado alguno más), pero sí el que más medios tuvo en el arranque. Público nace con 120 periodistas,  con 3 delegaciones en Madrid, en Barcelona y en Andalucía; con 8 corresponsales internacionales, con muchísimos medios, con muchísimo presupuesto… Yo lo recuerdo como la mejor y la peor época de mi vida, profesionalmente. Fue un reto impresionante pero dormía fatal. Tenía un estrés encima bastante tremendo porque, además, yo era entonces bastante joven; tenía treinta y un años. No había en España ni un solo director de esa edad. No lo había habido nunca desde la transición, que es la única época en España en la que ha habido directores tan jóvenes en medios nacionales. Y  fue alucinante, la verdad.

P. Después de su destitución en 2009, sigue en Público como columnista. ¿Qué momentos recuerda con mayor cariño y qué momentos fueron los más difíciles en su experiencia en ese diario y por qué?

R. Pues lo más lo más bonito fue la fundación, que es montar un equipo desde cero: seleccionar a la gente, contratarla, diseñar cómo iba a ser el producto, decidir las primeras portadas. Todo eso fue precioso. Lo recuerdo como uno de los mejores momentos profesionales de mi vida. Lo más bonito fue la fundación porque no hay nada más apasionante que poner en marcha un periódico de ese tamaño y con esos medios. Yo los meses previos al lanzamiento los recuerdo como los más vibrantes de mi vida o de los más vibrantes de mi vida. No tuve vacaciones evidentemente en aquel verano de 2007; no paré en todo el verano. Estuve un año entero sin librar ni un solo día, pero fue precioso. Lo más duro yo creo que fue al año después, cuando el periódico no iba tan bien como los dueños querían, encontrarme con lo difícil que era tomar decisiones cuando tú eras el director pero no el dueño. Una de las cosas que descubrí en Público cuando era el director -y fue una de las razones por las cuales decidí montar eldiario.es como editor y no sólo como director-, es que en un periódico quien manda no es el director, es el dueño. Y por eso en eldiario.es decidí que iba a ser uno de los dueños de la redaccion.

P. En 2012 abandona Público y funda y dirige el periódico digital eldiario.es ¿Qué diferencias hay entre fundar un periódico en papel y un periódico digital?

R. Pues el fundamental son los medios; sobre todo los medios que tuvimos en eldiario.es. Nosotros en eldiario.es arrancamos con una inversión de unos 400.000 euros a diferencia de Público, que tenía varias decenas de millones de euros de inversión. Sólo la fiesta de presentación de Público fue más cara que lo que costó el lanzamiento de eldiario.es. ¡La fiesta! El día de la inauguración. Nosotros en eldiario.es arrancamos sólo 12 personas, ya te contaba antes, y en Público fuimos 120. La diferencia de medios era brutal. Luego, aparte de eso, que ya es coyuntura, no todos los medios digitales nacen con tan pocos recursos como nosotros. La gran diferencia es que en un periódico en papel tú trabajas con una industria pesada: con rotativas, con distribución, con  compra de papel, con cosas que en un periódico digital son bastante más sencillas. En una redacción digital el 80% del coste es la redacción, en una redacción de papel el 80% del coste es el papel; la redacción solo te cuesta el 20%, todo lo demás es distribución, marketing, papel, impresión... que es carísimo.

P. ¿En qué se diferencia esta nueva forma de hacer periodismo digital de un periódico tradicional como PúblicoEl  País o La Voz de Galicia?

R. ¿Un periódico digital en qué se diferencia de un periódico en papel? Yo creo que tienen más cosas en común que diferencias. Los dos se parecen en que son periodismo escrito y se diferencian en que un periódico digital hace todo lo que hace un periódico en papel, pero mejor y más barato, y hace más cosas que un periódico en papel no puede hacer. Yo creo que inevitablemente los periódicos en digital, los periódicos en internet, vamos a sustituir a la prensa en papel, seguro. La prensa en papel que sobreviva será minoritaria y elitista, pero, desde luego, dejará de ser el canal principal de la prensa escrita. Ya los periódicos escritos que existen en España, todos -La Voz de Galicia, El País, El Mundo, el ABC-, todos tienen más lectores en internet que en papel. Eso va a seguir siendo así hasta que el papel desaparezca.

P.  Paralelamente, trabaja usted también actualmente en la Cadena SER y en La Sexta ¿Cómo es un día de trabajo normal para usted? Debe estar muy ocupado.

R. La verdad es que sí, porque al final trabajo siete días por semana. Yo suelo arrancar el día a las siete y media u ocho de la mañana, más o menos, aunque suelo estar en casa hasta las nueve o nueve y  media. Vengo a la  redacción y a las diez y media tenemos la reunión de primera hora de la mañana del periódico. Los días que tengo “Al Rojo Vivo”, que es el programa de La Sexta que es por la mañana, me voy a las once y media a La Sexta. Vuelvo al periódico después  y suelo salir de aquí entre las siete y las once dependiendo del día. El día que he empezado muy pronto a veces a las siete y media u ocho puedo salir;  otros días, como ayer mismo,  pues me dieron las diez y media de la noche. Voy a la radio un día a la semana, que suele ser los jueves de nueve a diez, y a la  televisión estoy yendo tres días aproximadamente, aunque algunas veces voy cuatro días a la semana: un día por la mañana, otro día por la tarde y gran parte de los sábados por la noche. Pero en realidad tampoco desconecto los fines de semana, porque un periódico digital sale todos los días y, aunque hay días que estoy más alejado del día a día, siempre estoy en varios momentos del día pendiente de lo que lleva mi periódico, qué estamos haciendo y tomando algunas decisiones. En realidad, es un trabajo muy duro o muy blando dependiendo de si te gusta o no. A mí me encanta. Yo no cambiaría este trabajo por otra cosa, Si dentro de dos años me toca la lotería y me hago millonario, seguiría haciendo exactamente lo mismo que hago hoy.

 

 

 

P. ¿Cómo definiría usted su carrera profesional, que ha pasado por casi todos los medios de comunicación? ¿Cúal de ellos prefiere y por qué?

R. Sin duda prefiero internet, porque internet son todos los medios de comunicación. En internet hacemos radio a través de podcast. En eldiario.es tenemos “Carne cruda” que es el podcast de radio más escuchado en España. Hacemos video: esto que estáis viendo aquí es el estudio de televisión de eldiario.es. Tenemos un estudio dentro de la redacción y hacemos entrevistas, hacemos videoblogs, hacemos debates... Hacemos un montón de cosas en este plató. Y, por supuesto, hacemos prensa escrita. Yo creo que internet es mi medio porque reúne todas las cosas que ha dicho antes: la radio, la prensa y la televisión.

P. ¿Qué cambios ve usted que ha habido en el periodismo desde que empezó hasta la actualidad?

R. El fundamental ha sido la llegada de internet. Cuando yo llegué, internet era algo residual y que apenas tenía incidencia en los periódicos. De hecho, los periódicos lo despreciaban al principio. No le prestaban ninguna importancia a internet y, sin duda, ha cambiado todo. Mi oficio ha pasado por dos crisis al mismo tiempo: una reconversión industrial provocada por la tecnología, como le ha pasado a un montón de sectores por otros motivos en otros momentos de la historia, y que es la llegada de internet; y otro es la crisis económica que hemos tenido en España en los últimos años, que ha sido especialmente dura en los medios de comunicación. Porque los medios de comunicación viven en gran parte de la publicidad, y la publicidad es de las inversiones que primero se retira cuando llega una crisis económica. Pero la clave del cambio que está pasando mi oficio es internet. Muchas veces se dice esto de “internet no va acabar con la prensa igual que la televisión no acabó con la radio ni la radio acabó con el periódico”. Pero la diferencia es que el periódico y el periódico digital son sustitutivos, no complementarios. La radio no acabó con el periódico porque tú no puedes leer el periódico mientras te duchas, ni puedes leer el periódico mientras conduces y por eso a la hora de conducir y de ducharte tú prefieres la radio. Y, al mismo tiempo, tú no puedes en la radio rebobinar y buscar la noticia de las farmacias de guardia  ni centrarte en la crónica deportiva en el momento que tú quieres leerla; no cuando le interesa el programador de la Radio. Por eso el periódico sobrevive a la radio, porque es complementario. Son medios que se complementan entre sí. Pero todo lo que hace un periódico de papel lo hace mejor y más barato un periódico digital. Los únicos atributos que permanecen en la prensa de papel frente a la prensa digital son fetichistas, es el objeto físico; igual que podíamos tener ese fetichismo por las máquinas de escribir frente a los ordenadores. De la misma manera que las cámaras de vídeo digitales han sustituido las analógicas o las máquinas de escribir han sido sustituidas por los ordenadores, los periódicos digitales van a sustituir a los periódicos de papel exactamente igual.

P. Y ya para acabar, ¿qué pasos nos recomendaría seguir para poder llegar a ser buenos periodistas?

R. Para ser buen periodista lo primero que tenéis que hacer es leer mucho. Leer, porque es la parte fundamental en la que se aprende: leyendo periódicos, leyendo medios digitales, viendo informativos de televisión, acercándose al oficio como lector, espectador y oyente. Luego, este oficio es un oficio en el que en el que hay tener unas cualidades determinadas: tienes que saber escribir bien, o saber hablar bien, o saber hablar bien ante una cámara, que son cualidades muy específicas que se aprenden pero que en parte se nace con ellas; o se te da bien o no se te da bien. Luego hay otro atributo que es fundamental y que también se nace con él y se tiene o no se tiene, que es la curiosidad. Para ser buen periodista hay que ser curioso y te tiene que gustar ser curioso: preguntar qué cosas hacer, por qué pasan las cosas, cómo funciona el mundo, intentar averiguarlo... Es un oficio tremendamente duro en lo laboral, porque cada año salen de las facultades creo que son ocho mil licenciados en periodismo o nueve mil, una barbaridad. Muchísima gente; casi un veinte por ciento de todos los cuales estamos trabajando de periodistas. Con lo cual la gente que estudia periodismo y que luego se puede dedicar al periodismo es muy poca, muy poca. Pero si de verdad os gusta y no os da miedo ese desastre laboral que supone que tan pocos estudiantes de periodismo lleguen a ser periodistas, creo que es el mejor oficio del mundo. Pero te tiene que gustar más que nada, más que nada porque si no, serás tremendamente infeliz.

 

 

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