¿Por qué jugar a Rugby?

Qué gran pregunta.. Una pregunta para muchos de los que juegan a este deporte. El rugby es algo más que un deporte, es algo que se siente, que cuando vas a jugar. Es un medio donde la gente se puede relacionar, divertirse y sobretodo educar.

Qué gran pregunta...una pregunta que para muchos de los que juegan, practican o educan en este deporte se han hecho muchas veces. A la vista de muchos, es un deporte de animales, personas violentas, masoquistas, incluso se oye decir que quienes lo practican necesitan visitar al psiquiatra. Realmente son muchos los que están equivocados. La respuesta es muy simple: se juega al rugby porque el juego del rugby te educa y te prepara para el juego de la vida. Porque su naturaleza te obliga a afrontar los temores, a vivir en función de los demás (equipo) a aprender a sacrificarse y a respetar al compañero, adversario y árbitros.

Carlos Villegas (1945-1988), conocido como “Veco” en el mundo del rugby argentino, fue un extraordinario entrenador. Aparte de su sentir filosófico sobre el rugby, son conocidísimos sus incuestionables éxitos deportivos sin precedentes en Buenos Aires. Sus reflexiones, que nos sirven para presentar este artículo, todavía hoy en día dejan huella en muchos jugadores, entrenadores y dirigentes de este deporte.

 

El rugby: algo más que deporte

"Es un medio para Divertir, Relacionar, y además, Educar"

Según la historia escrita, el juego del Rugby nació, cuando Williams Webb Ellis, haciendo caso omiso de las reglas del Foot-Ball de entonces, tomó la pelota con las manos y empezó a correr con ella en el Colegio de la Ciudad de Rugby, en Inglaterra. En realidad el juego nació muchísimo tiempo antes y se fue transformando de una determinada manera hasta llegar al Rugby actual en que, sin temor a equivocarnos, podemos asegurar que es el juego más equilibrado, más balanceado y más perfecto que existe para la persona. Tanto es así que en este juego los principios éticos, filosóficos, técnicos y tácticos están permanentemente entrelazados para configurar un deporte absolutamente único.

Hay muchas formas de enfocar la parte fundamental y filosófica del juego. Hay muchas formas de enunciar los principios fundamentales y todas han sido utilizadas exitosamente a lo largo de la vida del Rugby A Carlos Villegas se le ocurrió condensarlas en una sola frase que dice: El Rugby es un medio y no un fin en sí mismo. E inmediatamente surge la pregunta: ¿un medio para qué?

También aquí uno puede contestar de muchas maneras distintas, pero apuntando a tres cosas básicas:

- Un medio para educar.

- Un medio para relacionar.

- Un medio para divertir.

Un medio para educar... porque desgraciado aquel deporte que no deja algo trascendental en la vida de quien lo practique. Se ha dicho, y con razón, que un deporte vale por la educación que deja en aquel que lo practica, y el Rugby lo hace, porque las características propias del juego - que son principalmente de adversidad - enseñan a quien lo practica, bien orientado a entrenar y vencer la adversidad.

No es cierto aquello de que las personas no tenemos miedo; no es extraño tenerlo, pero lo interesante es aprender a vencerlo y el Rugby justamente da la oportunidad de vencer el temor.

¿Por qué educa el Rugby? Primero por lo que acabamos de decir; segundo porque en él se rinde culto al juego en equipo, entonces uno aprende a vivir en función de los demás, uno aprende a sentir más placer en dar que en recibir, uno aprende a sacrificarse aún a riesgo de su propio físico - por el interés máximo que existe en el campo, que es el equipo.

El Rugby educa porque en un mundo materialista es muy difícil desenvolverse sin tener que caer en ventajas personales, permanentemente se está marcando al jugador y se le demuestra que por bueno y brillante que sea, no podrá hacer nada sin la ayuda de su equipo. Se le enseña que en el Rugby vale más la persona que el jugador.

El Rugby no fomenta ni fomentó nunca jugadores que pateen bien, que pasen bien o que formen bien una melé, sino que fomenta siempre hombres y mujeres de bien que trabajen, estudien y que, como complemento de su actividad principal, traten de patear bien, traten de pasar bien y traten de entrar bien a una melé. El Rugby no quiere ser la meta final de quien lo juega sino el medio mediante el cual el hombre, al mismo tiempo que mejora su físico y su mente, mejora espiritualmente.

...Un medio para relacionar...También decimos que el Rugby es un medio para relacionar. El hecho de que no se pueda jugar al Rugby sin adversarios y que con ese adversario hay un pacto de caballeros de jugar lo más duro posible dentro de la cancha, puesto que cuanto mas duro el juego mejor juego es, establece entre quienes deciden vivir esta vida apasionante del Rugby amateur una relación que no se borra fácilmente.

El jugador de Rugby que encuentra en un adversario ocasional a una persona dura y honesta en el campo, al finalizar el partido valora en ese oponente a un posible amigo para toda la vida y viceversa. El Rugby fomenta las relaciones, amistades y uniones más fuertes. Indudablemente, es un medio para relacionar, un medio para vincular gentes, pueblos y sociedades aparentemente muy distintos, pero que cuando encuentran el punto común que se llama juego de Rugby todas esas diferencias se allanan con muchísima facilidad. El juego de Rugby es para relacionar y se debe tener presente eso para ver al oponente justamente como un adversario y no como un enemigo.

Una de las mejores cosas que tiene el Rugby es que tradicionalmente se respetan las jerarquías y los cargos, los capitanes y los dirigentes de años y las personas con galones.

...Y un medio para divertir. El Rugby, detrás de todo eso, se toma con cierta -diríamos - diversión, con cierta ligereza, sin ceño fruncido, sin solemnidad militar. En el Rugby aún en los estratos más altos, siempre hay lugar para la broma, para la diversión, porque fundamentalmente, dentro y fuera de la cancha el Rugby es para divertirse.

Entonces el Rugby es un equilibrio perfecto y así una persona que entra de lleno en la vida del Rugby amateur se educa, mejora como individuo, se relaciona y conoce gente de distintas partes, da y recibe de otro, y al mismo tiempo, haciendo estas dos cosas muy importantes, se divierte.

Es una persona que disfruta porque el Rugby es juego y debe seguir siendo juego y no trabajo.

 

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