«El deporte femenino

es una lucha constante»

 

Natasha Lee Suárez, capitana de la selección española de hockey patines, comenzó su carrera deportiva a una temprana edad. Tras conseguir varios títulos y premios a lo largo de su dilatada carrera deportiva, la jugadora, nacida en Malasia y criada en Asturias, sigue disfrutando de cada partido como el primero. Sin ninguna duda, Lee es un referente en el deporte femenino.

 

ENTREVISTA · Manuel Fernández, Lucía Mones · Mieres (Asturias) · Multimedia: Diego Martín.

 

Vídeo de la entrevista a Natasha Lee.

 

Con motivo de esta entrevista, Natasha Lee se ha acercado a nuestro instituto y ha contestado a nuestras preguntas acerca de su carrera deportiva y la situación del hockey femenino en España.

 

Al cierre de esta edición, Natasha Lee comunicaba en sus redes sociales que dice adiós a la Selección Española. 

 

¿Alguna vez se interesó por otro deporte además del hockey sobre patines? ¿Qué la llevó a decantarse por este deporte?

Sí, me gustan todos los deportes. De hecho, cuando empecé a jugar al hockey, era una extraescolar más y practicaba todos los deportes posibles en el colegio. Hasta que al final  van pasando los años y te tienes que decidir. El hockey era el más completo, diferente a lo que había ido probando con el tiempo y, además, jugaban todos mis amigos, así que me quedé aquí.

 

Su iniciación en el hockey comienza a muy temprana edad, ¿interfirió esto en su vida escolar y social? ¿Cómo fueron sus inicios?

Sí, es verdad que empecé en el colegio y, si te organizas, puedes hacerlo todo. Cuando ibas creciendo, cuando empezabas al instituto, tenías que escoger prioridades, en plan, tus amigos salían el sábado de fiesta y tú el sábado tenías que estar jugando un partido, el domingo otro… Entonces pierdes un poco las relaciones sociales en determinados momentos de la temporada, pero se puede compaginar todo: los estudios, los amigos y el deporte.

 

En cuanto a esto, ¿le resultó difícil compaginar su actividad deportiva con sus estudios posteriores de fisioterapia?

Me costó algún que otro estrés. Me tenía que organizar mejor, mirar cuándo tenía épocas de exámenes, épocas de prácticas, porque, al jugar en la OK liga, nos desplazábamos mucho fuera. Y desplazarse, por ejemplo a Madrid, ocupaba un sábado y un domingo casi entero y, si tenías examen a la semana siguiente, te tenías que organizar mejor la semana anterior, dormir menos horas, intentar rendir mejor… Pero si te organizas bien, se puede compaginar todo.

 

¿Tiene algún  referente en el mundo del hockey sobre patines?

Sí, yo siempre tuve como referente a una chica que se llama Carla Giudici, que, cuando yo tenía catorce o quince años, estaba en la selección española. Era muy cercana, luchaba mucho por el deporte femenino, por las jóvenes, nos ayudaba mucho. Siempre la tuve de referente y luego tuve la suerte de cumplir mi sueño, poder jugar con ella y que fuera mi capitana. Hoy en día, aunque está retirada, seguimos manteniendo amistad y doy mucho valor a lo que me explica.

 

Después de su primera etapa en Gijón se traslada a Cataluña, ¿Cómo recuerda ese salto en su carrera?

A nivel personal fue un cambio muy radical, de estar viviendo en casa con mi madre, con mi familia, a marchar a vivir sola. Fue guapo, porque mola; pero en momentos como Navidad y fiestas que todo el mundo celebraba con su familia, yo no tenía la oportunidad de desplazarme a Asturias y tenía que estar allí. También en momentos de la temporada que fueron duros, momentos de derrotas, cuando las cosas no salen bien, echaba mucho de menos el entorno familiar, los amigos de toda la vida. A nivel deportivo di un salto muy profesional. Pasé a un club histórico, en el que aprendí cosas que aquí en Gijón nunca llegaría a aprender. Así que a nivel deportivo evolucioné muchísimo.

 

Natasha Lee, contando a los redactores su visión de su carrera deportiva y el deporte femenino en la actualidad.

 

¿Qué supuso para usted ser convocada por primera vez por la selección española?

Fue algo muy raro, yo ni pensaba que llegaría a jugar en la selección española. Yo juego a hockey porque es mi pasión, porque me gusta y, cuando me hicieron la primera convocatoria y me dijeron «oye tienes que ir a Cataluña en junio o en julio, un mes entero, a entrenar con la selección», pensaba que era una broma, no creía que fuera de verdad y sí. Fui para allá, empecé a entrenar con gente de muy alto nivel y ese mismo año me convocaron y ya entré. Eso sí que fue un sueño, nunca soñado, hecho realidad.

 

Respecto a esto último, ¿qué significa ser su capitana?

Yo nunca me considero más que ninguna, pero sí que tienes una responsabilidad, en  cuanto a ser un referente en el equipo. Cuando las cosas van mal tienes que tener cabeza, ayudar sobre todo a las jóvenes que suben, en lo bueno y en lo malo. También tienes que discutir con el presidente o con quien sea cuando el equipo necesita algo y no te lo dan. Como capitana tienes que enfrentarte a ellos y supone una presión. Pero a nivel deportivo, juegas como una más y ya está.

 

¿Cuál ha sido el peor momento en su carrera deportiva?

Pasé malos momentos por una lesión que tuve en el 2006, volviendo de un Mundial. Tuve una lesión de rodilla que me apartó cuatro meses del hockey. Fue duro, porque dejas de jugar y después te das cuenta de que el hockey es tan minoritario… Les importa, por decirlo mal, una mierda que estés lesionada o no. Pasas malos momentos, porque estás meses sin jugar, luego ponte otra vez a entrenar, sin recursos, sin fisioterapeuta, sin médico, sin nada que te pueda ayudar. Luego te dicen que tienes que estar a tope el mayo siguiente para poder estar convocada con la selección. Son momentos muy duros. Después alguna derrota de alguna final que esperabas ganar, pero son momentos duros momentáneos hasta que tienes la oportunidad de volver a jugarlas.

 

¿Y el más satisfactorio?

La primera Copa de Europa, fue algo que celebramos dos años seguidos yo creo. Fue estupendo, fue increíble. El Mundial que ganamos en Japón fue mi primer Mundial y también fue algo increíble. El que más recuerdo recientemente fue el Mundial que ganamos en China, por todo el trabajo que llevamos haciendo desde hace años. La selección llevaba muchos años quedándose fuera de las finales, quedando segundas, y al final trabajamos como valientes y en China culminamos un campeonato excelente.

 

La selección femenina de hockey sobre patines ha sido galardonada con la Copa Varón de Güell, ¿alguna vez pensó que llegaría a este nivel?

No, la verdad es que no, y más en un deporte que para el país no es el fútbol, no es el baloncesto, no es el tenis. Es un deporte minoritario y nunca esperas llegar a un reconocimiento tan grande. Yo, que como capitana fui a recoger el premio, me encontraba en la misma mesa que, por ejemplo, Keylor Navas, que gente muy reconocida aquí en España, porque son más mediáticos. La verdad que es algo que te enorgullece y que te da más ganas de seguir trabajando y viendo que esto vale la pena. Aunque sea minoritario, por lo menos seguir creciendo.

 

Todos nos quedamos muy sorprendidos al oír la noticia de que a falta de dos minutos y medio para acabar el partido de la final del europeo este fuera suspendido por el huracán Leslie, ¿ cómo se vivió esto desde dentro?

Fueron momentos de tensión. Es algo que, si no te pasa, no te lo puedes imaginar. Estábamos ahí a un minuto cuarenta y pico de hacer historia, a punto de ganar el Europeo y, de repente, empezó a haber mucho ruido. Pensábamos que era el ambiente, yo que sé. Yo me acuerdo de estar en el banquillo y mirar al techo y ver cómo se movían las vigas y decía «pero qué está pasando, esto va a caer». Entonces se fueron las luces y hubo muchos momentos de tensión. Hubo un primer apagón, después un segundo apagón y en el tercero empezaron a romperse cristales y ya marchamos al vestuario. Parecía de película.  Fue un momento en el que no pasó nada, pero sí que fue duro. Luego al salir fuera y ver lo que había pasado, fueron momentos de miedo y de tensión.

 

Resulta sorprendentemente que con los éxitos cosechados por su club estuvieran a punto de no poder asistir a la Copa Intercontinental por problemas económicos, ¿cuál es su opinión acerca del trato al deporte femenino por parte de las instituciones?

Estar en el deporte femenino es una lucha constante. Parece que no tienes un camino lineal, son todo curvas, siempre hay piedras en el camino y eso es así. Nosotras tenemos que seguir luchando. Hace diez años ni te plantearías ir, porque no te iban a dar el dinero. Ahora sigues luchando, sales en los medios de comunicación, quejándote, ¿cómo puede ser que un  equipo campeón de Europa x veces no se pueda desplazar a una Intercontinental? También hay gente que aparece diciendo que no nos quejemos tanto. Conseguir el dinero para poder ir es una lucha constante que los deportistas no tendríamos que sufrir. Nosotras sí que tenemos que reivindicarnos, porque seguramente nunca pasó que un equipo de hockey masculino haya dejado de ir a una Intercontinental por falta de dinero. Si el hockey femenino es la primera vez que podía asistir y el masculino lleva quince ediciones, algo se está haciendo mal desde arriba.

 

¿Diría que el hockey patines es un deporte infravalorado al que se le debería dar una mayor repercusión mediática?

Yo creo que sí, es un deporte minoritario, pero sí es verdad que, por ejemplo, aquí en Gijón, se nos está dando un poco más de bola. Estamos saliendo en la prensa cada semana, pero también es verdad que llevamos muchos años trabajando para esto. Hay cinco Copas de Europa detrás, hay dos o tres Ligas, Copas de la Reina y, a día de hoy, en el 2019 estamos saliendo en la prensa. El fútbol sale mucho más sin hacer nada, sale cuando Cristiano Ronaldo se peina o no se peina y la verdad que no me interesa. Cuando ganan lógicamente tienen que salir. El hockey y muchos deportes minoritarios estamos luchando contra el deporte rey. Sí, necesitamos más apoyo para seguir evolucionando.

 

Ahora que se encuentra de nuevo en Gijón, ¿cuáles son sus planes de futuro a nivel de equipo y selección?

A  nivel de equipo, seguir aspirando a todo, llegar vivas a las tres finales, la Liga, la Copa de la Reina y la Copa de Europa, y seguir así muchos años más. En la selección, seguir con un buen rendimiento en el equipo y así poder permanecer en ella, pero es verdad que cada vez cuesta más y es un sacrificio muy grande. Y a nivel personal, continuar formando a la base, porque yo entreno a los niños, y que el club tenga aún mucho más recorrido.

Créditos