OPINIÓN

La cara buena del esquí

 

Últimamente suenan mucho todas las consecuencias negativas para el medio ambiente y los problemas que conlleva la práctica del esquí pero, ¿qué tiene de bueno?

MANUEL FERNÁNDEZ; IMAGEN: MANUEL FERNÁNDEZ ·Fuentes de Invierno· 20 ABR 2018

 

El esquí es un deporte de invierno que consiste en deslizarse sobre la nieve por medio de dos tablas o esquíes sujetados a las botas mediante un sistema de fijaciones. Una de las muchas teorías sugiere que esta práctica surge en una antigua civilización de los montes Altái chinos, donde los hombres debían fabricar alguna herramienta que les permitiese desplazarse por la nieve sin hundirse para cazar, a temperaturas que rondaban los 40 ºC bajo cero. Pero no es hasta mucho tiempo después, en el siglo XIX, cuando un hombre noruego, Sondre Nordheim, asienta las bases de lo que es considerado como esquí moderno. No obstante, el esquí que Nordheim practicaba se asemeja bastante a lo que actualmente conocemos como “telemark”, siendo unos esquiadores de los Alpes los pioneros en sujetar el talón de la bota a la tabla del esquí, de ahí el nombre de la modalidad más común de esquí que todos conocemos, el esquí alpino.

 

Estación de esquí Fuentes de Invierno (Asturias). IMAGEN: Manuel Fernández.

 

Además del equipamiento personal (esquíes, bastones, casco, gafas, botas, etc.) que todo esquiador necesita, para la práctica del esquí alpino es indispensable disponer de estaciones de esquí con diversos remontes que te suban a la cima de las colinas. Bien es cierto que dicha infraestructura no es barata ni benigna para el medio ambiente pero, ¿el fin justifica los medios?

En mi opinión, sí. No sólo es la manera que tienen de pasarse el domingo miles de familias cada semana, sino que es un deporte social que une a las personas de una manera muy especial. Vale que el acondicionamiento de ciertas zonas para crear pistas pueda ser fatal, y probablemente se debería estudiar con más detenimiento los ecosistemas, las áreas o el entorno en los que se va a construir una nueva estación de esquí, pero cualquier fanático de este deporte te daría mil razones para escaparte a las pistas en cuanto tuvieras un día libre.

 

Esquiadores celebrando su victoria tras una competición en la estación de Fuentes de Invierno (Asturias). IMAGEN: Manuel Fernández.

 

En cuanto a lo físico, cuando practicas esta forma de ocio estás haciendo deporte, y existen pocos remedios como la actividad física para tu cuerpo y tu mente. Esquiar ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares por ser un deporte aeróbico; hace que se mejore el equilibrio, la resistencia física y/o la agilidad y, al ser practicado generalmente al aire libre, favorece la oxigenación de la sangre. Por otro lado, este deporte también puede ser considerado como una vía de escape a ese agobio del trabajo o los estudios, la ciudad, etc. y una forma de conectar con la naturaleza de una manera diferente.

Para concluir, me gustaría incidir en que para mí, y sin tener en cuenta casos extremos en los que no se tenga en cuenta el medio a la hora de poner en marcha un nuevo proyecto para una nueva estación, el fin sí que justifica los medios, dado que hay pocas cosas que se puedan llegar a parecer a la sensación que se siente al bajar por las pistas. Ahora, ¿se deberían revisar esos casos? Probablemente sí, y por ello hemos realizado otro artículo tratando este tema.

 

Esquiador realizando un giro en plena competición. IMAGEN: Manuel Fernández.

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