ENTREVISTA

"Todo es materia para escribir

historias"

 

Hablamos con Mónica Rodríguez, escritora de origen asturiano galardonada con el premio SM por su novela Biografía de un cuerpo. Desde muy joven sintió curiosidad por la literatura, aunque decidió estudiar la carrera de Físicas. Hoy nos cuenta todas sus experiencias desde el comienzo de su trayectoria literaria.

ALBA GARCÍA, SARA GARCÍA, LUCÍA MONES; MULTIMEDIA: DIEGO MARTÍN ·Mieres· 26 ABR 2018

 

 

 

Buenos días, hoy vamos a hablar con Mónica Rodríguez escritora y actual ganadora del premio SM. Usted estudió una carrera del ámbito científico, cuando estaba estudiando en la EGB y  el BUP, lo que equivale actualmente a la ESO y el Bachillerato, ¿qué significaba para usted la literatura?

Siempre fue muy importante. Yo era una gran lectora y de hecho iba siempre al instituto con un libro entre las manos. Muchas veces, aunque sé que esto no se debe hacer, si no enganchaba con el profesor, me dedicaba a leer las novelas que llevaba. Siempre fue muy importante para mí la literatura porque nos permite vivir otras vidas, huir de nosotros, ver el mundo con otros ojos… Es absolutamente apasionante.

 

¿Crees que hoy en día los adolescentes muestran suficiente interés por la literatura?

Creo que hay de todo. Por mi experiencia en los encuentros a los que voy hay un porcentaje de jóvenes muy interesado en la literatura. No solo en la literatura comercial, sino también en auténtica literatura con mayúsculas. De hecho según las últimas estadísticas los jóvenes leen mucho más que los adultos, o sea, que algo pasa con nosotros al hacernos mayores. Sí creo que hay interés. Solamente hace falta acercar un poco a los chavales la literatura, porque les gustan las cosas buenas.

 

Puesto que estudió Físicas, ¿qué relación tiene la Física con la literatura?

Sí que hay una relación. Creo que las dos nacen de lo mismo: de la incomprensión e incluso de la insatisfacción por las oscuridades del ser humano, de lo que no conocemos. Tanto la ciencia como la literatura buscan entender el mundo. La ciencia lo hace de una forma objetiva, respondiendo a cuestiones como ¿por qué la Luna gira alrededor de la Tierra?, ¿qué pasa si yo tiro al suelo un libro?, mientras que la literatura lo hace de una manera más subjetiva, más desde la vida secreta del ser humano, desde los miedos, los deseos, las emociones.

 

En 2009 deja su trabajo en el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, para dedicarse de lleno a la literatura, ¿qué supuso para usted este cambio?

Fue uno de los pasos más importantes en mi vida, y no me arrepiento de él, sino que creo que es de las mejores cosas que he hecho. A mí la literatura, tanto la lectura como la escritura me dan mucho. Aprendo mucho con ella, me hace ser mucho más completa y más compleja, más plena. Quise darme la oportunidad cuando en el año 2009 recibí un dinero por la venta de una casa familiar aquí en Oviedo. Yo ya vivía en Madrid y cuando me llegó ese dinero decidí tratar de cumplir mi sueño: escribir con tiempo y ver si era capaz de que saliesen libros interesantes; de transformarme en escritora. Hasta entonces yo escribía por las noches después del trabajo, con tres niñas pequeñas, cansada y con la cabeza en mil cosas.  Por tanto, darme esa oportunidad me pareció muy tentador. Tenía por aquel entonces dinero para estar dos años esciribendo. Ya llevo ocho años y medio, por lo que me siento absolutamente afortunada de poder seguir dedicándome a esta gran pasión.

 

¿Siempre le ha gustado escribir? ¿A qué edad comenzó a hacerlo?

De pequeña no. Nunca se me había pasado por la cabeza ser escritora. Empecé por la poesía cuando estaba en el instituto. Yo sentía todo eso que siente un adolescente que seguimos sintiendo de alguna manera cuando somos adultos, quería expresarlo y la poesía apareció ante mí. También cuando leía me encontraba en esos espejos que eran la poesía, que me ayudaban a reflexionar sobre mí misma. A partir de ahí el poder de la escritura fue ganando terreno en mi interior. Hace muchos años que no escribo poesía, pero siempre está ahí de alguna manera.

 

¿Por qué se decantó por la literatura infantil y juvenil en vez de por una literatura para adultos?

Buena pregunta, yo también me lo pregunto. Me imagino que es porque me fascina la mirada de los niños al mundo. Es una mirada mucho más limpia que la de los adultos, que ya estamos llenos de prejuicios. También me gusta mucho la mirada de la adolescencia. Estáis en ese momento de la vida en el que se os ofrece la gran oportunidad de ser quien queréis ser, están todos los caminos abiertos y donde todavía el mundo se ve con unos ojos apasionados. Todo esto me resulta muy bonito. Además, aprendo mucho al meterme en la piel de un niño, de un joven. No sé si escribo para niños, de niños o sobre niños, pero me gusta y me siento cómoda haciéndolo así.

 

¿En qué se inspiró para escribir su primera novela? Y ¿para escribir sus obras?

La verdad es que no recuerdo cuál fue mi primera novela. Hasta que yo publiqué, que lo hicecuando tenía treinta y cuatro años, ya bastante mayor, ya había escrito mucho. Seguramente mi primera novela fuera muy mala, pero no recuerdo exactamente cuál es. La inspiración viene de todos lados, viene desde la realidad del mundo, de lo que me sucede a mí, a mis hijas, a mis amigos, lo que veo en los periódicos, lo que pasa en los informativos, lo que leo en los libros. Todo es materia para escribir historias.

 

A lo largo de su carrera como escritora ha publicado varios libros, ¿Tiene algún favorito o alguno al cual le tenga un cariño especial?

La verdad es que ya tengo bastantes libros publicados y hay muchos, no todos, por supuesto, pero hay muchos que para mí son muy importantes. Tanto por lo que han sido en el proceso de escritura, por lo que me han dado o por lo importantes que están siendo ahora una vez que ya se han liberado de mí y que crecen con los lectores. Algunos pueden ser Alma y la isla, La partitura o el libro con el que acabo de ganar el Gran Angular, Biografía de un cuerpo. Con él aprendí mucho. Traté de entender el mundo en el que está metida mi hija mayor, que es el de la danza clásica y de entender a esos adolescentes que tienen tales exigencias cuando se dedican a disciplinas como esta. También me ayudó a entender más nuestra relación y a reflexionar sobre lo que es el arte.

 

Actualmente ha ganado el premio SM El Barco de Vapor y Gran Angular por su novela Biografía de un cuerpo, ¿qué ha significado para usted? Y de todos los premios que ha recibido, ¿cuál fue para usted el más relevante?

Este es uno de los más importantes, por ser uno de los principales premios en el mundo de la literatura juvenil. Realmente supone mucho. Primero como satisfacción personal, que alguien decida que de todos los libros que se han presentado el tuyo tiene ese valor como para ganar el premio, pero también porque ese premio pone un foco sobre el libro y sabes que va a llegar a más lectores y sobre todo porque ese premio es un impulso en mi carrera como escritora y  me permite estar más tiempo dedicándome solo a escribir; es un dinero que me dan que me regala tiempo, tiempo para seguir dedicándome a la escritura y no volver a mi trabajo anterior.

 

¿Tiene algún nuevo proyecto en mente? Si es así, ¿nos podría dar un adelanto?

Ahora mismo acabo de terminar un libro infantil y estoy pensando en escribir una novela juvenil, que está inspirada en una experiencia personal. Cuando yo tenía veinte años y  pico, fui a Colombia a trabajar con niños de la calle, ahí conocí a un niño entre todos los niños que  había al que llamaban El Diablo. Era muy malo, pero tuve una relación muy especial con él. De alguna manera quiero contar esa experiencia, pero me cuesta mucho. Todos los libros en los que hablo de algo personal me cuestan mucho más pues no sé muy bien cómo enfocar el libro para poder separarlo un poco de mi historia personal y contarla de forma que interese.

 

¿Le gustaría poder publicar un libro en otros géneros  como la poesía?

Sí, pero hace muchos años que no escribo poesía. Intenté escribir poesía infantil, pero es complicadísimo. Por fortuna, en España tenemos grandes poetas que se dedican a esta literatura, y también a la juvenil, como Antonio García Tejeiro o Mar Venegas. En mis novelas trato de utilizar un lenguaje poético lo más posible, pero no sé si sería capaz ahora mismo de retomar la poesía. Nunca se sabe, siempre está ahí. Tal vez algún día, de momento, no.

 

Y para finalizar, este lunes 23 de abril se entregó el premio Cervantes, a lo largo del tiempo solo cuatro mujeres lo han recibido, ¿qué opina sobre esto?

Me parece que no está bien, las mujeres todavía debemos de luchar por la igualdad. El mundo de los hombres nos ha ido ocultando. Sobre todo, el no permitir que las mujeres estudiasen nos ha echado mucho para atrás. Además, las pocas que lo hacían, que eran grandes heroínas de su momento, sufrieron una falta de reconocimiento hacia su trabajo. Esta sigue existiendo en gran medida en la actualidad, tenemos que seguir luchando. Creo que se alcanzará la igualdad, es inevitable. Vamos cada día avanzando hacia ella. Sobre todo lo debemos hacer por una cuestión de justicia y porque es así debe ser la realidad. El talento puede darse exactamente igual en una mujer que en un hombre. Supongo que llegará un momento en que la sociedad se equilibrará. Confío en ello.

 

La escritora Mónica Rodríguez siendo entrevistada

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