ENTREVISTA

"Toda lengua es un bien patrimonial"

 

Genaro Alonso Megido, Consejero de Educación y Cultura del Principado de Asturias, habla del sistema educativo asturiano, la oficialidad y los resultados académicos de la Comunidad.

INÉS ABELLO, ESTELA GARCÍA, ADRIANA RODRÍGUEZ; MULTIMEDIA: INÉS ABELLO, ADRIANA RODRÍGUEZ ·Oviedo· 9 ABR 2018

 

 

 

¿Cuál es su visión acerca del sistema educativo español? ¿De qué maneras lo mejoraría?

En primer lugar, encantado de recibiros como alumnas del IES Sánchez Lastra y a la profesora Mª Luz. El sistema educativo español, y en particular el asturiano, goza de buena salud. Es un buen sistema educativo y particularmente el asturiano, si lo juzgamos por los resultados académicos que obtenéis los alumnos. Ahora bien, como todo sistema tiene puntos o áreas de mejora. Estamos particularmente preocupados por la aplicación de la última ley orgánica, la LOMCE. A nuestro juicio tiene aspectos claramente mejorables como la segregación temprana de los alumnos, la separación por itinerarios a una edad temprana, los agrupamientos llamados PMAR cuyos alumnos pueden tener dificultades para obtener el título, la segregación por sexos y que eso pueda ser algo pagado con dinero público, etc. El sistema educativo asturiano tiene muchas áreas de mejora. Por eso abogamos por una nueva ley orgánica que goce de mayor aceptación general y que, en cierto modo, consiga un sistema educativo de mayor calidad y equidad. De hecho, hay un pacto de estado social y político por la educación que lo que persigue es una nueva ley orgánica que sustituya a la actual LOMCE. En síntesis no veo mal el sistema educativo, particularmente al asturiano, pero si veo que hay campos de mejora, sobre todo si cambiamos la ley orgánica.

 

¿Qué cree que es lo que falta en los centros educativos para mejorar tanto el rendimiento como la convivencia?

Si te soy sincero, no creo que falte tanto porque los resultados académicos de nuestro sistema educativo asturiano son francamente excelentes. De hecho, estamos a la cabeza. Parece que suena un poco prepotente; pero tenemos los mejores resultados académicos refiriéndonos a promoción en primaria, titulación en secundaria, titulación en bachillerato y en grados medios y superiores de los mejores de España. Todo es mejorable aunque estamos muy satisfechos. La convivencia es otro punto fuerte también del sistema educativo asturiano: la convivencia en estos centros (vosotros los sabéis mejor que yo) es razonablemente buena. Hay conflictos como en todos los sitios, también ciberbullying ciberacoso, pero tenemos en marcha una serie de medidas. Vamos a hacer un nuevo decreto de derechos y deberes para paliar esto. Estamos satisfechos, aunque todo se puede mejorar.

 

¿Cuáles son las causas que considera que están detrás del fracaso y abandono escolar en España?

El abandono escolar en España, tanto el temprano como el normal, es muy diferente según las Comunidades Autónomas. Tiene poco que ver el abandono escolar y el fracaso en Asturias con otras comunidades del litoral mediterráneo o de Canarias. No me gusta comparar, pero las tasas de abandono en Asturias son mejorables, aunque no tan preocupantes. En todo caso, hablando de nosotros, sí que hay medidas que se pueden poner en marcha y de hecho querríamos con la ayuda del estado, sobre todo programas específicos como aquellos que había del PROA por la tarde de mayor atención educativa sobre todo a los alumnos que más lo necesitan, también medidas específicas de atención a la diversidad, para las cuales se necesita más dinero. Estas puedan evitar que los alumnos abandonen el sistema tempranamente o fracasen y no consigan el título.

 

Usted es Inspector de Lengua castellana y literatura, aunque actualmente de Consejero de Educación y Cultura. A pesar de que el trabajo de desarrolle en el mismo edificio, ¿cuáles son las grandes diferencias entre el trabajo de inspector y el de consejero?

Tienen poco que ver, realmente. Es verdad que como inspector, aparte de ser Inspector de Lengua castellana y literatura, te ocupabas de inspeccionar otras cosas también del sistema, no solamente la asignatura, sino los profesores, los recursos materiales, etc. Sí es verdad que veías el sistema con una cierta perspectiva: no es lo mismo estar dando clase en el Sánchez Lastra o en el IES de Candás, como estuve yo, que estar en una consejería de inspección donde ves con perspectiva ese sistema. Aquí, en este caso, las diferencias son mucho mayores porque la perspectiva que tienes es de 455 centros, 144 mil alumnos, 12 mil profesores,... En la Consejería hay una vertiente política, porque yo soy político en un partido político en un gobierno. Hay un componente político que no tenía como inspector.

 

Como Consejero de Educación y Cultura, ¿qué es lo más difícil de su trabajo o lo que más cuesta sacar adelante?

Buena pregunta. Hay dos partes, si te soy sincero (que lo voy a ser). Hay dificultades internas en la propia casa. La Consejería se articula en ocho Direcciones Generales, una Viceconsejería y una Secretaría General Técnica. Somos muchísimas personas estructuradas adecuadamente y a veces lograr la cohesión o la coordinación para ir todos en la misma dirección no es fácil. Somos más de 400 personas trabajando en la Consejería y como en todo grupo humano hay problemas internos. A veces la coordinación que te gustaría tener no se logra. De cara a la vertiente externa te gustaría hacer muchas cosas que, sin embargo, los límites económicos que tenemos no te lo permiten. Esto es como en tu casa, que tus padres necesitarían arreglar la casa a la vez que comprarte un iPhone y tienes que priorizar porque para todo no hay. Eso a veces te genera cierta ansiedad: a mí, me gustaría arreglar un instituto que tiene deficiencias y si este año no hay dinero tienes que esperar al próximo, o te gustaría implementar medidas educativas y no tienes dinero. Nosotros, como toda familia, funcionamos con un presupuesto y cuando se agota no hay.

 

¿Qué es lo que más valora de un profesional de la educación, es decir, de un profesor?

Lo que más valoro es que transmita a sus alumnos el amor por el aprender y por la asignatura que imparte. Yo tuve asignaturas, como vosotros, que las amaba y me gustaban más por el profesor que por la propia materia en sí. Eso influye mucho. Otra parte es ayudarles a ser buenas personas. Si puede ser a ser felices, también, aunque es más complicado.

 

Usted es académico de número de la Academia de la Llingua. Sabemos que es retórico realizarle esta pregunta pero ¿qué opina acerca de la oficialidad del asturiano y de su introducción en las aulas?

Es retórica en parte. Soy miembro de número de la Academia de la Llingua. Siempre hablé el asturiano desde niño. Después tuve la fortuna de estudiarlo en la facultad como filólogo. Eso por una parte. Por otra está el pensar que una lengua es un bien patrimonial como tantos otros que merece la pena o hay la obligación de conservar, promocionar y promover. Luego que lo hable quien quiera, pero mi defensa y lucha es por el respeto y el uso de la lengua asturiana. Siempre he dicho que como lingüista veo que al estado lo que más le conviene de una lengua es la oficialidad: una lengua oficial goza de los privilegios que tiene la otra lengua oficial y hace que no sea una lengua oficial, prevalente y prioritaria frente a una lengua para usos domésticos y sin las ventajas que tiene una lengua que sí lo es. Por eso siempre he defendido la coexistencia pacífica de las dos lenguas, cada uno que hable la que quiera. Al estado le conviene el bilingüismo equilibrado y la cooficialidad. Un ejemplo muy claro ocurre en Irlanda, donde se habla el gaélico irlandés, una lengua celta, y el inglés, son cooficiales. Allí casi todo el mundo habla inglés; pero también se estudia, se habla y se explica el gaélico. Los irlandeses quieren que la lengua se mantenga y no hay conflicto lingüístico ninguno. Respecto a su introducción en las aulas, no hay cooficialidad por lo tanto yo, como Consejero, vengo obligado a cumplir la ley existente pero sí que hay una ley de promoción del asturiano de 1998 que permite y exige su promoción y difusión. Por eso nosotros, aparte de enseñar en las aulas con carácter voluntario, hemos puesto este año en marcha un plan piloto para enseñar no sólo la lengua asturiana a quién quiera, sino en lengua asturiana. Por ejemplo, hoy estuve en El Entrego, en El Bosquín, un centro piloto en el que se está llevando a cabo la enseñanza del asturiano no sólo como materia sino que se imparten dos materias en asturiano como hacen los centros bilingües con el inglés. Respondiendo a tu pregunta, a mí me parece bien.

 

¿Considera necesaria la reivindicación del asturiano entre los niños más pequeños?

Sí, por lo que antes he dicho. Toda lengua es un bien patrimonial que merece la pena ser conocido y promocionado. Me parece que es algo que suma y que no te quita nada, porque cuantas más lenguas hablas, más competente eres lingüísticamente. Nadie por hablar inglés, francés, chino y español presenta algún tipo de discapacidad, todo lo contrario, presenta una mayor competencia lingüística. En este caso, me gustaría que los más jóvenes aprendieran el asturiano.

 

¿Qué piensa cada vez que oye a alguien decir que la cooficialidad de una lengua sería una imposición o serviría para fragmentar a la población?

Yo creo que no, aunque admito que algunos lo digan. Es verdad una cosa: el hecho de que a una lengua se la califique como oficial conlleva obligaciones. Desde luego si el asturiano se determina oficial por la Junta General del Principado, eso implica la obligación de estudiarla para todos como se estudia el catalán en Cataluña o el gallego en Galicia junto al castellano. No nos podemos engañar: las lenguas cooficiales tienen unos privilegios pero también unas obligaciones. La oficialidad conlleva esfuerzos de tipo económico y personal y eso es innegable. Pero no veo que sea un mayor problema, no lo está siendo en Galicia ni en autonomías que tienen vínculos más fuertes con la lengua como Cataluña o País Vasco. No conviene compararse. No tiene por qué fragmentar la sociedad ni tiene por qué causar problemas. Ahora bien, también sostengo que yo quiero que para que se haga oficial haya una mayoría que así lo reivindique. Si no acabaría siendo una imposición por una minoría.

 

¿Está la Academia de la Llingua trabajando para conseguir un interés general en la cooficialidad?

La Academia de la Llingua Asturiana hace su papel. Tiene entre sus funciones velar por los derechos lingüísticos de los asturianos, pero no es un partido político y no debe conducirse como tal. Sus atribuciones están limitadas a lo que es una academia: velar por la lengua, estudiarla, cultivarla,... Pero no le compete tomar la decisión de si la lengua tiene que ser oficial o no, o deben hablarla muchos o pocos. Es un órgano del Principado de Asturias y se ocupa como todas las academias de las lenguas de velar por el uso correcto de la lengua y dictar normas, pero no más allá.

 

¿Existe un mayor interés por el asturiano ahora que en el pasado?

Hay entre los más jóvenes una mayor reivindicación por la lengua y, paradójicamente, un mayor desconocimiento de la misma. La lengua asturiana, al contrario de lo que ocurría hace unos años, que se hablaba mucho más la vivías y la mamabas en casa y ahora, desgraciadamente, cada vez se habla menos, salvo en el sistema educativo donde se enseña. Hay mayor conciencia entre los jóvenes de la importancia de la lengua asturiana y a la vez mayor desconocimiento, porque para muchos es una lengua extranjera porque no la habéis hablado en casa, se va perdiendo y en los pueblos se habla cada vez menos.

 

¿Se habla más asturiano entre los jóvenes o se está perdiendo?

Hay una población importante de alumnos que lo están estudiando en el sistema educativo durante dos horas semanales frente a las cuatro que reciben otras lenguas extranjeras. Creo que el conocimiento de la lengua asturiana en los más jóvenes ha disminuido porque en las casas se habla menos de lo que se hablaba y las circunstancias han cambiado. La televisión tuvo un efecto brutal en el sentido de castellanización. Hasta la llegada de la TPA, cuya emisión en asturiano es muy limitada, prácticamente eso castellanizó los pueblos. Por otro lado, sí existe una mayor conciencia lingüística entre los más jóvenes de que un valor patrimonial que merece la pena debe ser mantenido, ser hablado. Mantener no es como algo en un museo, en una urna, sino mantener para promocionar. Las lenguas son para usarlas y si no, no vale de nada. Una cosa muy importante del porqué hay que mantener una lengua: decía el lingüista Eugenio Coseriu que todas las lenguas hablan de lo mismo, pero nunca dos lenguas dicen lo mismo. Todas las lenguas pueden expresar el dolor de cabeza, pero en castellano decimos me duele la cabeza, en asturiano decimos duelme la tiesta duelme la cabeza, y en francés dicen j’ai mal à la tête (que literalmente sería “yo tengo mal en la cabeza”). Un mismo hecho cada lengua lo codifica a su manera, ahí está la grandeza de las lenguas: en que cada una habla a su manera, por eso dos lenguas nunca dicen lo mismo. Por eso los esquimales tienen veinte adjetivos diferentes para describir la nieve y nosotros tenemos una. Ellos viven otra realidad y necesitan una adjetivación más fuerte, porque la nieve cambia a lo largo del día.

 

Por último, ¿cuál es su opinión sobre los resultados y el trabajo que se realiza en los centros educativos del Principado de Asturias? No solo por lo que respecta al asturiano sino en general.

Para mí es una opinión muy positiva por lo que he dicho. Con frecuencia cuando presentamos estos resultados académicos tan buenos decimos que eso no es mérito de la Consejería. Aunque tiene su importancia, ya que nosotros disponemos el dinero, apostamos por esto o apostamos por lo otro, es fruto del trabajo de los profesores, de los padres y sobre todo de los alumnos, claro. Gracias al trabajo de muchos se obtienen unos resultados que repito son de los mejores del estado español. No me gusta compararme, sino más bien considerarme, pero es así. En los últimos resultados presentados hace quince días la tasa de titulación de la ESO era del 86%. Estamos los primeros entre diecisiete Comunidades Autónomas, y no es de las más ricas. Los resultados son muy buenos con el esfuerzo de muchos y el vuestro el primero.

 

Redactoras del periódico frente a la fachada de la Academia de la Llingua Asturiana, en Oviedo. IMAGEN: Alba García

 

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