ENTREVISTA

Venciendo obstáculos, 

 

derribando barreras

 

Los Juegos Paralímpicos son un evento deportivo internacional en el que intervienen atletas con cualquier clase de discapacidad física, psíquica o sensorial. Hemos entrevistado a Alberto Suárez Laso, atleta paralímpico asturiano con retinosis pigmentaria, ganador de diversos premios en varias ocasiones: Medalla de Oro en la prueba de maratón en los Campeonatos del Mundo IPC (Nueva Zelanda, 2011) y Medalla de Oro en los Juegos Paralímpicos (Londres, 2012).

MANUEL FERNÁNDEZ, ESTELA GARCÍA, DEVA FERNÁNDEZ; MULTIMEDIA: MANUEL FERNÁNDEZ, DIEGO MARTÍN ·Oviedo· 22 FEB 2018

 

 

Buenas tardes, estamos aquí para entrevistar al maratoniano Alberto Suárez Laso.

 

¿Qué supuso para usted el atletismo?

El atletismo, al principio, fue algo inesperado tampoco tenía nada claro. Simplemente yo empecé a correr a raíz del diagnóstico de la enfermedad visual por pasar un poco el rato y olvidarme de los diagnósticos. Una vez que empezamos a salir más habitualmente a correr, a ir a alguna carrera popular, y sobre todo una vez que me afiliaron a la ONCE y descubrí el atletismo adaptado, dentro de la federación de la ONCE descubrí un mundo nuevo, un mundo que para mí, no sabía ni que existía: gente con discapacidad que practicaba deporte, que practicaba en este caso atletismo, no solo por hobby, por pasar el rato y tener una buena salud, sino que había un grupo de atletas que se dedicaban profesionalmente, y que estaban catalogados como deportistas de alto nivel. Entonces yo cuando vi eso por primera vez fue cuando dije “quiero ser uno de ellos”. Siempre practiqué deporte, fútbol, era portero y perder la visión me obligó a apartarme del fútbol y ver que se podía seguir haciendo deporte, no solo como hobby, sino como deportista de alto nivel, fue lo que me hizo seguir entrenando, seguir preparándome y el atletismo al final me dio una vía de escape a ese diagnóstico que en un momento dado me dieron.

 

¿Por qué tras su lesión el atletismo y no la natación u otro tipo de deporte?

Un poco por lo que comenté anteriormente. Cuando diagnostican la enfermedad, siempre te quedas un poco bajo pensando en qué va a ser de tu vida después de ese diagnóstico. Tuve que dejar mi trabajo (yo era tornero, trabajaba con maquinaria de precisión), portero de fútbol, como dije antes, y sobre todo el conducir, apartar un poco lo que era cotidiano, eso es lo que te hace pensar, parece que va a cambiar mucho mi día a día. Entonces un grupo de amigos que en ese momento estaban empezando a salir a correr por perder unos kilos, por pasar un poco el rato en compañía, me animaron y me apunté con ellos. Luego, cuando me afiliaron a la ONCE el deporte que más practicaba era “el correr”, el atletismo. Me preguntaron: “oye qué te apetece hacer una vez que te afilies a la ONCE”, y pensé bueno a mí siempre me gustó el deporte y descubrí ese deporte adaptado, ese atletismo. Por eso me decanté por este deporte, y sobre todo porque el fútbol para ciegos, que sí existe como deporte adaptado, el portero es el único que ve así que entonces no tenía más opciones que correr [risas].

 

¿Qué sintió la primera vez que ganó la Maratón en un tiempo Récord? Es la prueba reina del atletismo, ¿siempre fue la meta a conseguir o al ver su gran mejoría en carreras optó por ella?

Sí, más o menos fue eso, porque nunca habíamos pensado en el maratón. Empecé a correr digamos de forma un poco más habitual y con un entrenador y con un método de entrenamiento más específico a los 30 años. Eso quiere decir que para la maratón, que es en teoría bueno cuando tienes una edad más avanzada correr distancias más largas, en mí era contraproducente. ¿Por qué? porque yo no tuve una preparación atlética para esas distancias. Comencé de mayor, simplemente corriendo algo. Y de hecho empezamos con distancias más cortas. Corríamos algún 10000, alguna media maratón, pero simplemente sin pensar en el más allá. De hecho mi primer campeonato de Europa, cuando empecé en el atletismo para discapacitados visuales fue en la prueba de 10000. Y después de ese Campeonato de Europa hubo una circunstancia que nos hizo decidirnos a preparar el maratón. Al seleccionador le llegaron unas invitaciones para un maratón en Tokio, me llamó y me dijo: “¿te apetece ir?” Hablé con mi entrenador, le comenté la idea y dijo:” venga lo preparamos un poco”. Eso suponía que sobre lo que estaba haciendo pues unos kilómetros más semanales, y con esa preparación decidimos ir al maratón de Tokio. ¿Qué pasó? Que cuando estábamos volando al maratón, antes de coger el avión que nos iba a llevar ya hacia allí, se puso en erupción el volcán de Islandia que paralizó el espacio aéreo, por lo tanto, tuvimos que dar la vuelta. Cuando llegué otra vez a aquí a casa hablé con el entrenador y qué hacemos, pues justamente al mes siguiente estaba el maratón del Nalón, que era el Maranalón antiguo y decidimos prepararlo, corriendo ese Maratón al acabarlo fue cuando hice mi primera marca mínima para el campeonato del mundo que había ese año y al final en vez de preparar el 10000 para ese campeonato del mundo, preparé el maratón. Y ahí fue un poco donde empezó todo. Ahí, en ese campeonato del mundo fue donde batí mi primer récord del mundo y obtuve medalla de oro y ya decidimos que la distancia que mejor se adaptaba a mí, o en la que más competitivo iba a ser, era el Maratón, por eso decidimos quedarnos con esa distancia.

 

¿Cómo se prepara una maratón?

Uff, muchos kilómetros, mucha constancia y mucho esfuerzo. El maratón es la prueba más larga y mucha gente piensa en lo duro que es correrlo. Lo duro no es correrlo, sino prepararlo. De hecho ahora en abril correré otra vez el Maratón de Londres que me piden, y estamos inmersos en la preparación, así que, es una dedicación diaria donde yo entreno de lunes a domingo, e incluso muchos días mañana y tarde, llego a hacer semanalmente unos 180-185 kilómetros. Eso quiere decir que necesitas, sobre todo, estar muy descansado para entrenar, tener una alimentación muy equilibrada que te permita no solo estar con energía, sino que te sirva también para recuperarte de los entrenamientos, mucho descanso y sobre todo tener también mucha suerte con las lesiones. Al hacer tantos kilómetros semanales siempre salen dolores, molestias, y hay que tener un fisio, estés donde estés, para recuperar esa carga de entrenamientos y luego, tener esa constancia que te da todas las semanas, aunque, cuando acaba el domingo, sabes que la semana que viene tienes que volver otra vez a hacer otros 150 - 170 kilómetros, y, que vayan pasando los días. El día del maratón ya que salga todo ese entrenamiento que hiciste y tener esa pizca de suerte que hay que tener, porque el maratón es muy largo, son dos horas y algo corriendo, y cualquier trago de agua te puede provocar el flato, el gel que tomes te puede sentar mal, y al final todo ese entrenamiento se viene abajo en el día que tienes que demostrarlo todo. Así que es un esfuerzo de muchos días y que tiene su recompensa el día de la prueba.

 

También compite en distancias de 5.000 y 10.000, ¿cuáles son las grandes diferencias con la Maratón?

Sobre todo los ritmos. Los ritmos de entrenamiento son más elevados. Yo preparo el 5000 por el hecho de siempre tener una prueba más explosiva que te permita coger un punto de velocidad para el maratón, pero tampoco es que sea muy competitivo en el 5000. De hecho muchas de las pruebas que corro de 5000 son para, preparar en el mismo campeonato el maratón. Una semana antes o cuatro o cinco días antes, y como último entrenamiento de calidad suelo preparar esa prueba. La verdad que cuando preparo solo el 5000, pues en algún campeonato como en el 2015 cuando fue en Doha el maratón se sacó un poco de esa ciudad y se puso en Londres en abril, al cambiar la fecha, me dio tiempo a preparar las dos pruebas de la misma forma, con la misma intensidad. Lo que notaba es que me gustaba más preparar el 5000 porque los entrenamientos eran mucho más rápidos y acababan muy pronto. Por ejemplo, hoy tengo que hacer: calentar 6 kilómetros, hacer dos veces 7 kilómetros, o sea, 14 más 6, 20, más otros 2 de enfriamiento, 22 y cuando preparaba el 5000 pues a lo mejor con 7 kilómetros ya tenía el entrenamiento hecho. Mucho más intenso, pero eran 7 kilómetros, estaba encantado. Pero bueno, la verdad que el pico de velocidad es muy intenso, y hay veces que yo no tengo esa chispa que tiene la gente más joven, me cuesta coger esos ritmos tan altos.

 

¿Prefieres la pista y las distancias más cortas o el asfalto y las distancias más largas?

En una preparación del maratón, hay que hacerlas en la misma intensidad. Soy más de asfalto y distancias largas, por supuesto, por los ritmos a los que soy capaz de aguantar mucho tiempo. Pero la pista es al final mí día a día en el entrenamiento, debido a mi poca visión, aquí como son vueltas me adapto y no dependo de tanta gente. Siempre que salgo por la senda (Oviedo-Fuso de la Reina) necesito que alguien me acompañe, o ir a unas horas que sepa que no haya mucha gente, mucho tráfico. Y eso depende ya de que mi entrenador vaya en coche cuando las tiradas son 30 kilómetros, algún compañero vaya conmigo en bici o corriendo lo que pueda al lado. Entonces, por eso soy más de asfalto aunque, el asfalto para los atletas es más lesivo que correr en blando, pero bueno, al final nos adaptamos a correr donde sea, es lo que toca.

 

¿Cómo afecta su enfermedad tanto al deporte como a su vida diaria?

Una vez que pasan ya tantos años te parece hasta normal. Tampoco es que afecte a mi día a día mucho porque dentro del círculo en el que me muevo, esta zona de San Lázaroel casco antiguo de Oviedo, lo tengo tan estudiado que me muevo casi por mí mismo, no necesito ni perro guía, ni personas que me acompañen. Pero sí que una vez que salgo de mi círculo ya noto que tropiezo más con los bordillos, que no controlo, que algún cruce me pueda despistar. Sobre todo lo que os comente antes, en los entrenamientos necesito que haya gente más cerca de mí para poder decirme si hay algún perro suelto o algún coche que me despiste o una bici. No obstante, con mi discapacidad, en la categoría en la que compito, una T12, podemos tener la opción de correr con un guía en los campeonatos lo que pasa es que, el guía y el atleta, son un equipo, eso implica que, cuando sales con el guía tienes que acabar con él, no vale decir que se cansó y sigues tú solo, o se lesiona. Otro punto a entender es que tendría que coger un guía superior a mí en ritmos, porque tiene que estar pendiente de correr para él y para mí, de coger el avituallamiento, una de las cosas que peor llevo cuando estoy en una competición, el poder coger una botella de agua a mi ritmo, con mi porcentaje de visión, lo llevo mal y el guía me ayudaría. Pero como os digo es difícil encontrar un guía que haga esos ritmos que pueda aguantar el mío asique decido correr sin él. Realmente es un problema para mí, tengo que estar más pendiente de todas esa cosas, además de correr tengo que estar pendiente de cómo empezar, del agua, algo que para el corazón es nocivo, te pones más nervioso y que tenga que ir más rápido es contraproducente para un maratón. En esos casos, es en los que la enfermedad perjudica. En mi casa, intento tenerlo todo controlado, tener un ambiente donde todo esté más o menos ordenado, donde yo sepa dónde está cada cosa para no tropezar, y, luego en el día a día cuando voy con mi mujer y con mi hijo por sitios que habitualmente no frecuento ya saben que ellos me tienen que avisar de los obstáculos que haya.

 

¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de los Juegos Paralímpicos?

Los Juegos Paralímpicos son algo increíble, no solo por la prueba que prepares del deporte que vayas a practicar, sino porque convives durante quince, veinte días con multitud de gente con discapacidades diferentes que a veces te sorprendería cómo llegan a practicar el deporte que practican. Eso te hace a ti crecer más, motivarte más para seguir trabajando y seguir entrenando para ver conseguidos tus objetivos. Es un mundo donde convives con tantísima gente de diferentes culturas que al final te llenas de ellas. En los juegos nos reunimos todos en un comedor, y, un día puedes comer con un rival tuyo de Japón, con otro rival de Venezuela o de Colombia, entonces, eso al final, hace que tu tengas diferentes amistades repartidas por diferentes culturas y con diferentes capacidades, eso te hace llenarte culturalmente. Luego te encuentras una ciudad volcada con el deporte. Mis primeros juegos en Londres fueron algo increíble. Londres es la cuna del deporte paralímpico, es donde se puede decir que nació el deporte paralímpico. En Reino Unido disfruté mucho, es una ciudad donde nos trataron como si todos fuéramos un Usain Bolt, como si fuéramos deportistas de altísimo nivel que lo somos, pero nosotros, aparentemente, no nos dábamos cuenta de ello y luego ver los estadios llenos y la gente animándote y volcada con el deporte es “una pasada”. Son cada cuatro años, es la meta que cada deportista tiene, al final es para lo que nos preparamos, aunque haya mucho trabajo y muchas cosas importantes por el medio. Pero cuando acaban unos juegos siempre piensas, te salga bien o te salga mal, en los siguientes con todo lo que los próximos cuatro años conllevan. Para mí el poder vivirlo es algo que siempre tendré marcado y pienso en lo que he conseguido, de pequeño siempre soñaba con participar en unos juegos.

 

¿Cuál es la medalla a la que más cariño tiene y por qué?

Bueno, a las medallas les tienes cariño a todas. Al final detrás de ellas hay mucho entrenamiento, muchos kilómetros, mucho sacrificio, muchas horas lejos de tu familia por concentraciones o entrenamientos... no hacer lo que te apetece en todos los momentos, sino saber que tienes que descansar y que no puedes salir un día con los amigos. Todo ese sacrificio y esfuerzo está recompensado en una medalla, pero al final, siempre digo que las medallas, las disfrutas, te emocionas cuando te las cuelgan…pero, sobre todo en mi caso, cuando llegas a eso por una enfermedad que no sabías ni que tenías, ni que podrías tener, lo valoras mucho más. porque cuando oyes las primeras palabras del primer diagnóstico, pérdida de visión irreversible, nunca piensas que va a ser de ti y siempre piensas que no vas a poder hacer muchas más cosas de las que ya hiciste y al final te das cuenta de que romper esa burbuja que cariñosamente la familia te pone cuando estás enfermo, ellos te permiten que estés sentado y te ponen el plato en la mesa porque no ves o porque no puedas levantarte, romper esa burbuja y hacer ver a toda mi familia, a mis padres, a mi mujer y ahora a mi hijo, que soy capaz de seguir prosperando, de seguir creciendo en la vida, es lo que te recompensa, esas medallas. Al final, ellos vieron que yo aparte unas cosas, seguí haciendo otras y continué haciendo lo que me gustaba.

 

¿Qué consejo les daría a aquellas personas que quieren iniciarse en el mundo del deporte?

Bueno, pues que no se lo piensen mucho y que se pongan a hacer deporte. Al final, el deporte te da unos valores en la vida muy importantes, ese esfuerzo, esa constancia que siempre digo, lo tenéis vosotros en el día a día, en el instituto, todos los días os tenéis que levantar para ir al colegio, hay días que llueve o que hace frío, como los que tengo yo aquí cuando vengo a entrenar. Levantas la persiana y dices, me meto otra vez en la cama, y al final el hecho de coger la maleta o la mochila y venir a entrenar o de ir a estudiar te hace tener esa fuerza, ese esfuerzo que os hace luego, el día de mañana, tener o conseguir los objetivos que os planteáis. El deporte es uno de los valores fundamentales para ello, porque al final hay mucho sacrificio y esfuerzo que hacen que en el día a día, en el trabajo o en los estudios, te permita dar un poco más porque el deporte te da eso, siempre dar un poco más.

 

¿Qué opina de la poca financiación que el Estado da al deporte paralímpico, siendo que está demostrado sus grandes logros y el gran palmarés en el medallero, frente a los Olímpicos?

Bueno, siempre es un trabajo difícil de conseguir, esa igualdad en el deporte olímpico y paralímpico. En la sociedad hoy en día ya existe la desigualdad a nivel de gente con discapacidad, gente a la que le cuesta más conseguir el trabajo, la desigualdad entre hombre y mujer... y al final en el deporte estamos parecidos. Se está avanzando mucho, como en todo. Desde Pekín 2008 hasta ahora, ya pasamos de ser simplemente deportistas, a ser deportistas de alto nivel con unas becas ADOP, aunque no sean ni parecidas a las ADO olímpicas, pero bueno, la verdad es que se está trabajando mucho y esperemos que podamos llegar a esa igualdad que todo el mundo queremos. Lo fundamental es que los medios de comunicación nos den a conocer tanto como a los olímpicos para que esa empresa privada quiera patrocinarnos o quiera colaborar con el deporte y finalmente conseguiremos que el gobierno de ese “plus” que nos merecemos todos para tener esa igualdad. Esperemos que lo consigamos y que en Tokio, podamos estar casi parecidos a los olímpicos. En otros países, como bien dije antes, en el Reino Unido, eso ya existe y se demuestra luego en el nivel de participación, así que esperemos igualarnos a esos grandes países que ya tienen esa igualdad y podamos disfrutarla también en el deporte. 

 

¿Cuántas horas dedica a entrenar cada día?

Bueno, cada día es diferente porque depende del entrenamiento que pueda tener. Cuando tengo, por ejemplo, mañana y tarde, pues por la mañana suelo tener un entrenamiento de hora u hora y cuarto, entre el rodar, el correr, el estirar, el gimnasio… y luego por la tarde suelo hacer el entrenamiento más duro, por el hecho de que es cuando mi entrenador viene y estamos aquí haciendo series y cosas más intensas, es cuando más tiempo echamos, entre dos horas o dos horas y media. Al final, pues bueno, una media de tres horas, tres horas y media diarias entre estirar, gimnasio y correr.

 

Alberto Suárez Laso durante un entrenamiento en las pistas de atletismo de San Lázaro, Oviedo. IMAGEN: Manuel Fernández

 

¿Tiene algún hábito antes de participar en una competición?

No, tampoco es que sea yo muy de hábitos, suelo intentar hacer, cuando estoy en una competición, lo mismo que hago los días que vengo a entrenar. Desayunar lo mismo o comer lo habitual, no probar nada nuevo para que no le siente mal a mi cuerpo e intentar seguir la misma rutina que tengo. Ponerme lo menos nervioso que pueda, porque al final eso siempre se manifiesta en la competición, esos nervios, esas pulsaciones más elevadas, pueden jugar una mala pasada. Intentar permanecer, cuando estoy en competición, como si fuera un día normal en tu casa.

 

¿Cuál es la próxima carrera que está preparando?

Este año tenemos como objetivo la copa del mundo paralímpica de maratón que hay en Londres, que es la que el Comité Paralímpico Español me exige para lo que os comenté antes, el tema de las becas. Para eso, la semana pasada estuve en una media maratón haciendo un pequeño test en Barcelona, en marzo estaré en otra media maratón, ya como último test en Valencia y luego en abril ese maratón. Después, en la época de verano hay un campeonato de Europa, ya en pista donde intentaré preparar el 5.000, y esos son los objetivos de este año, pero bueno, como ya os comenté antes el objetivo siempre es Tokio 2020, intentar llegar a Tokio 2020.

 

¿Animaría a todo el mundo a correr? ¿Por qué?

Bueno a correr o a que haga deporte simplemente, el correr es una vía de escape, digamos una forma de hacer deporte “fácil”, con unas zapatillas, un pantalón y una camiseta puedes empezar a correr, lo que sí que hay que tener en cuenta, son las condiciones físicas de cada uno para hacer cada deporte, una vez que se empieza uno a enganchar más, a tener más hábitos... hay que tener unos reconocimientos y unas valoraciones médicas para saber que tú eres apto para practicar ese deporte en el nivel que quieres. Siempre que voy a todos los colegios a ver niños, los invito a que practiquen deporte, ya sea atletismo, natación, bici, fútbol… bueno, fútbol no hace falta que los invite porque todo el mundo juega al fútbol, pero que hagan deporte que al final van a tener una vida saludable y si lo compaginas con una buena alimentación ya es la ecuación perfecta.

 

¿Qué opinión le merece que esté de “moda” correr y el running? ¿A qué cree que se debe?

Bueno, hay mucha gente que opina sobre esa moda, hubo ahí un boom, sobre todo hace años, ahora ya se está estancando un poco y la gente ya está cogiendo otras especialidades más “brutas”, tipo el CrossFit ® y todas estas carreras de obstáculos. Creo que el “boom” del correr vino un poco precedido también por la burbuja económica que hubo en este país, cuando mucha gente se quedó en el paro, esa gente se vio en casa y dijo, bueno ya que estoy en casa voy a hacer un poco de deporte y lo más fácil como digo, es cogerte unas zapatillas, una camiseta, un pantalón y ponerte a correr. Ahí fue donde empezó un poco ese “boom” y luego sobre todo, porque ahora se lleva mucho lo que yo llamo el atletismo y turismo, mucha gente mayor, digamos con una cierta edad, que siguen practicando deporte, aprovechan el fin de semana que hay una carrera en Barcelona, van con la familia, corren esa media, se quedan allí y conocen la ciudad. Ahora como todas las ciudades tienen una carrera u organizan varias pues al final eso te permite también combinar un poco de atletismo con gastronomía y turismo, es algo bonito para hacer con la familia. 

 

¿Cuál es su opinión acerca del dopaje en el deporte?

El dopaje es la trampa que tiene el deporte, al final, la gente busca siempre, cuando llega a un cierto nivel, subir más y cuando la condición física no te lo permite buscan la trampa para poder seguir estando en el top, seguir cobrando esas becas y seguir manteniendo un nivel económico que antes te costaba menos pero al tener más competitividad, cuesta más, entonces, usan la trampa que es el dopaje. Estoy totalmente en contra, siempre deporte limpio y así todos competiremos en igualdad y ganará el mejor. Hay veces que ves que ganan, no porque sean mejores que tú, sino que hicieron trampa y eso te fastidia, como muchos casos en los que se están dando medallas ahora del 2008, del 2012… a gente que se quedó sin beca, sin esos contratos publicitarios de empresas que les podrían haber permitido ganar esa medalla y ahora le dan una, que sí, que les hará mucha ilusión, pero todo lo que perdieron, al final no lo van a recuperar 

 

¿Qué opinión tiene del deporte en los centros educativos?

Es donde todos empezamos a hacer deporte, al final es la base, ya sea en el centro educativo, sea en escuelas de deporte, escuelas deportivas, clubes… Es lo que te va a permitir el día de mañana tener una base, tener unos conocimientos y practicar el deporte que más te guste, es fundamental. En mi época era un poco más complicado porque solo practicaban fútbol los chicos y balonmano las chicas, y, ahora me doy cuenta del error que había en aquel momento en la educación física, en la gimnasia que llamábamos. Ahora está todo más estudiado, hay gente mucho más preparada y puedes practicar muchos deportes en tu centro escolar o en tu instituto y eso al final te hace decidir y tener una carpeta, un abanico más abierto para poder elegir el deporte que más te gusta y tener esa base de conocimiento, es fundamental.

 

¿Tiene alguna referencia en el mundo del deporte?

No, no soy yo tampoco de tener mucho referente. Cuando jugaba al fútbol me fijaba en los porteros importantes de aquella época y aunque en aquella época no corría el maratoniano que más se conocía era Haile Gebresalassie, era el que más salía en la tele. Tampoco es que tenga un referente en ningún aspecto del deporte, simplemente intento, cuando veo a alguien o coincido con algún referente que me pueda acercar a él, hablarle para que me pueda comentar algo que me sirva para mi día a día y la competición. Así que, intento no tener ningún ídolo, sino simplemente, cuando puedo hablar con ellos que me expliquen sus formas de entrenamiento o hasta donde se puede llegar con esa preparación.

 

¿Algún lema con el que se sienta identificado?

Lo que uso siempre es "venciendo obstáculos, derribando barreras". Al final es mi lema. En un momento de la vida hay un obstáculo que te impide en tu día a día continuar por donde estabas habituado y el saltar esa barrera, ese obstáculo hizo que a día de hoy pueda haber disfrutado de unos Juegos Olímpicos, de unas medallas y de una vida digamos, deportivamente buena, al final ese es el lema.

 

Alberto Suárez Laso (centro), Deva Fernández (izquierda) y Manuel Fernández (derecha) al finalizar la entrevista. IMAGEN: Diego Martín

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