Un corazón en llamas

París / 16 de abril de 2019 / Antonio Manuel Hernández Quijada

Cultura

La basílica de Nuestra Señora de París, Notre Dame, se vio envuelta el llamas. Como su belleza ha perdurado a lo largo de los siglos, resistió ante el fuego. La Puerta estuvo allí, a sus pies, el día siguiente al incendio para contar, desde el principio, como renacerá de sus cenizas.

 

Durante la tarde del lunes 15 de abril, la catedral de París, emblema mundial del más puro arte gótico y casa de grandes símbolos como la sagrada corona de espinas o las centenarias gárgolas se prendió fuego en las zonas más altas del edificio, llevándose consigo la característica aguja de casi 100 metros que se encontraba en el medio del monumental techo. A pesar de diferentes derrumbes, las principales reliquias que se encontraban en el interior de la basílica se pudieron salvar por la actuación de los operarios que dentro se encontraban según cuenta el secretario de Estado de Interior Laurent Núñez, mientras que no tuvieron la misma suerte las famosas vidrieras o los 7800 tubos del hasta entonces segundo órgano más grande de Europa.

 

 

El cuerpo de bomberos, realizó una actuación quirúrgica al renunciar a acelerar el proceso de extinción de las llamas usando métodos aéreos como helicópteros o aviones cisternas, porque no solo se trataba de salvar y extinguir el incendio, sino que también se trataba de proteger y conservar objetos que son patrimonio de la humanidad. El fiscal parisino, Remy Heitz, afirma la principal hipótesis de la causa del incendio, un problema accidental, y niega que haya sido algo adrede.

 

Nuria Rivera Buitrago (alumna del IES Los Albares). Tomada en París el 16/04/2019

 

Este hecho ha tenido mucha repercusión en las redes sociales criticando la actuación de los bomberos al no haber apagado el incendio al instante, a lo que el cuerpo de protección civil parisina ha considerado darse por aludido comunicando que si se hubiesen usado aviones cisterna se hubiera derrumbado toda la estructura.

El presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron, ha publicado un vencimiento para finalizar la reconstrucción del templo, este plazo se alarga hasta los 5 años, aunque expertos reiteran esta condición de 5 años y estiman que se termine en una década más o menos.

Contará con la ayuda económica del propio estado o diferentes multinacionales como L´oreal o Loewe, incluso el propio Banco Central Europeo ha accedido a ayudar a la operación de reforma, por lo que una de las cosas más importantes a la hora de reconstruir la catedral, un soporte económico, no será difícil de conseguir. Las fases primarias para realizar la reconstrucción serán contar con el servicio de arqueólogos para reutilizar materiales y obtener información para la reforma, evaluación intensiva de daños y priorizar en cuanto a importancia, y más tarde, comenzar con la reconstrucción de las zonas dañadas y alteradas del templo que tardó más de un siglo en construirse.

 

Joaquín Álvarez Zaragoza (alumno del IES Los Albares). Tomada en París el 23/08/2018

 

La catedral parisina de 9 siglos de antigüedad, ha visto las mayores hazañas históricas del pueblo francés, y ahora los ciudadanos lloran y se conmocionan en una semana gris para Francia, miles son las personas que se han movilizado a las zonas colindantes de la catedral y millones son los apoyos que recibe Francia de todos los rincones del mundo. El arzobispo de París, Mons. Michel Aupetit, pide a los más fieles que se mantengan firmes y no decaigan tras el desolador acontecimiento durante la semana más importante del cristianismo, la Semana Santa.

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