Solo tú decides cuando te limita tu discapacidad

 

A las 16:30 de la tarde Iván Germán, paraescalador, medalla de bronce en Mundial de París, nos recibe en su despacho muy ilusionado

 

 

Iván nos atiende en su lugar de trabajo./ FERNANDO LÓPEZ

 

Lucía Bartolomé / Celia Martos, MADRID

 

Hemos tenido la enorme suerte de entrevistar y conocer personalmente a Iván Germán, paraescalador, medalla de bronce en el Mundial de París de 2016, conocido por ser el principal defensor de que la escalada sea un deporte reconocido e incluido dentro de los juegos paralímpicos.

Iván se inició en la escalada más como hobby que como competición desde niño, la verdad es que no recuerda cuándo fue la primera vez que la hizo, lo que sí recuerda bien es cuándo la comenzó en serio, esto fue cuando tenía 16 años y comenzó a realizar actividades de montaña dentro de un grupo de montaña con esa edad. De todas las actividades de montaña que realizaban (trekking, senderismo, barranquismo, orientación…), la que más le atrajo fue la escalada.

Tras muchos años de entrenamiento comenzó a competir en niveles profesionales hace cuatro; pese a que su entrenador le decía años atrás que estaba preparado, él no lo sintió así hasta finales del 2016.

 

En la actualidad se está preparando a fondo para el Campeonato del Mundo que estaba previsto realizarse en el 2020, pero que las últimas noticias comunican su adelanto a finales de este 2019, reto que le va a exigir incrementar el volumen de horas de entrenamiento y dedicación a esta pasión suya.

Cuando le preguntamos por esas personas que le han inspirado en este camino, él nos responde sonriendo que un referente para él es su buen amigo Urko, que es también para escalador. A Urko Carmona le considera un escalador con todas las letras y en mayúscula”, por decirlo así. Le describe como una persona que ama la montaña, que vive en y para la montaña y que escala cualquier cosa que haya en la montaña que sea escalable. Dice además que Urko, que posee un físico y una cabeza muy preparados para ello, es una referencia grandísima para los escaladores de este país.

Nos comenta que también hay otra persona, a la que apodan con cariño “el novato”, se le conoce así, y “no sabría decir ahora mismo los años que tiene el hombre”, pero sí recuerda que se lo pusieron por lo joven que comenzó a escalar: lleva escalando desde siempre y a pesar de la edad que tiene sigue escalando. Otro aspecto que valora como más importante es que sigue escalando con la misma motivación o más motivación que a lo mejor mucha gente joven. A Iván le encantaría, al llegar a su edad, poder tener es misma vitalidad, fuerza y voluntad: “con ello me daría por satisfecho”, nos confiesa.

Reconoce que también le inspiran el resto del equipo de montaña: “estamos todos juntos y nos ayudamos unos a otros”, afirma. Asegura que esto no suele pasar en otros deportes. Pero él en todas las competiciones en las que ha estado, ve que la gente se ayuda, se apoya y se motiva, pese a ser equipos y países distintos.

Ante la pregunta de la posible igualdad de género en la competición de escalada, Iván nos traslada su punto de vista o mejor dicho su sueño a este respecto; le encantaría que ambos colectivos compitiesen juntos. Pero concluye diciéndonos que la fortaleza física del hombre haría muy difícil que el género femenino ganara al masculino. 

Le da pena que en la actualidad no haya en ninguna institución y en ningún deporte la intención a ese respecto, cosa que estaría bien. Concluye diciendo que no sabe qué ocurrirá.

Le preguntamos si cree que hay edad limitada para practicar este deporte, a lo que él responde que no cree que haya ninguna. “Si a ti te gusta, lo practicarás siempre”.

Nos cuenta que le está costando mucho compaginar su pasión por el deporte con la vida diaria. Además de la vida familiar, ya que tiene dos hijas, una de tres años y otra de ocho meses. “Es muy difícil sacar tiempo para todo”, aclara. Tiene que viajar mucho, y eso implica estar fuera de casa; al viajar no sabe qué horarios tiene, aparte de buscar un lugar de entrenamiento; que no siempre es fácil.

Su opinión sobre qué decirles a los jóvenes discriminados por su discapacidad, es que al final es una cuestión propia de cada uno: “tú no decides los problemas que tú tienes o los que te rodean, pero sí la respuesta a ellos” y eso en cierta manera se puede hacer a través de la actitud que tú tengas en la vida y de cara a ellos.

Lo que él puede asegurar a los jóvenes que quieran empezar a practicar este deporte es un futuro muy grande y muchas vías, porque la escalada “aporta una serie de cosas grandísimas a nivel social, emocional, psicológico, físico…”. Aclara también que “al ser un deporte que se desarrolla en un ambiente natural, a nosotros que vivimos en la ciudad, aporta bastante. La escalada aporta una serie de cosas interesantes a nivel social, es un deporte que se hace en grupo generalmente, al menos se necesita un compañero para poder salir. Es un deporte que se desarrolla en el ambiente natural, generalmente en la montaña, en la naturaleza. Y yo creo que eso aporta bastante, sobre todo a gente como nosotros que vivimos siempre en ciudad. A nivel emocional, a nivel psicológico, a nivel físico… tiene una serie de beneficios grandísimos, y para cualquier persona, incluso para personas con necesidades especiales o con discapacidades como en mi caso”.

Al haber estado tantas veces fuera del país en las competiciones, le preguntamos cómo se nos ve fuera de España, a lo que él nos responde que el nivel de España es muy alto, solo que faltan participantes. En otros países se conciencia y se entrena a los niños desde pequeños. “El nivel es muy fuerte en España y lo que faltaría un poco de la competición es que crezca un poco el número de participantes”, afirma. Pero aclara que muchas federaciones están trabajando en programas de tecnificación para gente joven desde hace tiempo, “en unos años vamos a tener gente muy potente”.

La para escalada, aclara que sí se está apoyando, pero no todo lo que debería. Hay instituciones que cree que deberían estar allí, como el Centro Superior de Deportes, el cual debería estar más implicado. Pero que aun así España posee un equipo excelente. En otros países, como Japón y Francia, comenta que siempre han sido un grupo de países pioneros, y que siempre han tenido un equipo muy fuerte. Son países que fomentan mucho la para escalada. Solo faltaría que más países estuvieran a ese nivel para tener más competitividad a nivel internacional. “España tiene un equipo excelente de para escalada y siempre ha estado ahí”, concluye sonriendo.

 

 

 

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