España no tiene presos políticos porque a nadie se le encarcela por sus ideas

 

Jesús Alonso admite que en nuestro país presos políticos no hay. Dice que hay políticos presos y que estos están teniendo un juicio justo en el caso del procés

 

 

 Jesús Alonso, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, en su despacho de Madrid./ IRENE CARRILES

 

Irene Hierro /Ariana de la Muelas / Irene Fernández, MADRID

Nos reunimos con Jesús Alonso, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, conocido por participar en juicios relacionados con el “procés”, terrorismo, ETA, crimen organizado…, en ese mismo edificio. Nos sorprende tener que pasar por los mismos controles de los que dispone un aeropuerto y que nos escolten unos hombres con traje hasta el despacho de Jesús. Una vez allí nos indica amablemente que empecemos con las preguntas.

La entrevista empieza cuando nos hace una descripción sobre él diciéndonos que “me llamo Jesús Alonso soy el fiscal  jefe de la Audiencia Nacional y llevo en el cargo dos años y poco. Fui designado el diez de marzo del diecisiete, que además fue la fecha en la que falleció mi madre, por lo tanto me acuerdo muy bien de la fecha de mi nombramiento. Es una profesión que elegí porque me gustaba. Cuando estaba haciendo derecho fue la que decidí, me puse a estudiar las oposiciones, aprobé, y aquí estoy. Personalmente…pues, poco que contar, me dedico a hacer deporte, a leer, a ver películas, sobre todo a estar con mis amigos y a veces incluso a pensar”. Después, nos habla de su infancia y nos cuenta que “pues de eso hace muy poco, tengo una juventud que insulta (risas). Si os soy sincero, había una profesión que me encantaba, que era... ser arqueólogo, me gustaba la historia, la arqueología y siempre pensé cuando era pequeño, incluso cuando era de vuestra edad más o menos o un poco más mayor, que haría historia y me dedicaría a la arqueología”.

Nos confiesa que decidió ser fiscal cuando iba a entrar a la Universidad y afirma que “mi padre me preguntó qué quería hacer y yo le dije que en principio Historia, Arqueología, Derecho, Periodismo y Filosofía me gustaban mucho. Me preguntó que cuál creía que me iba a dar más salidas o a gustar más y le dije que quizás derecho, luego Historia. Decidí dedicarme a las leyes, realmente cuando empecé a estudiar el primer año me encantó y a partir de ese momento ya supe lo que quería hacer. A finales del primer año… dije que tenía que hacer judicaturas porque era lo que me gustaba”. Cuando le preguntamos si le resultó difícil llegar a su actual posición nos responde que “siempre te cuesta, siempre es… ¿difícil?, bueno… la vida es difícil y todo cuesta… nada es fácil, quien diga que las cosas son fáciles… hombre lo puedes tener más fácil que otras personas, menos fácil, por dónde estudias, si te gusta estudiar pero ha sido un camino duro ¿difícil?, digamos que ha sido atractivo, más que complicado. Ha habido dificultades, los estudios y la oposición son difíciles pero fuera de que tienes que estudiar mucho, difícil yo no lo llamaría, diría que es un camino complicado”. Continua la conversación y nos habla de sus oposiciones, de que le gusta su trabajo, y luego de los aspectos que cambiaron en su vida cuando se hizo fiscal comentando que “ninguno, yo creo que a la profesión de fiscal le añadí mi propia forma de ser. No me cambió nada, nada más que los conocimientos que adquirí, las personas que conocí y las experiencias que tuve a lo largo del tiempo. Yo creo que lo más importante es que al fiscal le añadí quien era Jesús y a Jesús le añadí el concepto de fiscal. Entonces, pues bueno, que me hicieron entre los dos”. Más tarde le preguntamos si le había resultado difícil asumir tanta responsabilidad y nos responde que si dijera que no sería un frívolo, dice que la responsabilidad siempre cuesta cuando tienes que decidir y que cuando se deciden cosas que transcienden a tu persona y afectan a otras personas, en su libertad, en su hacienda y en su vida siempre es complicado. Asegura que hay que hacerlo con mucha cabeza, mucho tiento y sobre todo pensando mucho. También nos dice que no ha llevado casos extraños. Nos cuenta que uno de sus compañeros llevó el caso de unas señoras de Barcelona que denunciaron a un hombre que decía que era un adivino o lector de manos, que vivía en otro planeta y que daba fuerza y energía a las personas, sobre todo si eran mujeres y “ya os podéis imaginar cómo obtenía la energía”. Algunas cayeron en su trampa y luego le denunciaron. Nos comenta que el caso más extraño que él ha llevado es uno de un homicidio que se catalogó de suicidio revelándonos que “yo siempre he creído que a la señora la habían asesinado. Nunca lo pudimos demostrar porque apareció tendida en la cama con un corte en el cuello y siempre sospechamos que no había sido un suicidio pero el forense decía que por la forma del corte, que podía ser pero es un caso extraño que siempre me ha estado rondando y fue de los primeros casos que tuve”.

La entrevista se pone interesante cuando le preguntamos si ha llevado algún caso relacionado con los derechos de la mujer y nos responde que “relacionado con los derechos de la mujer, por los órganos  judiciales en los que yo he estado no, sí  que aquí he llevado el homicidio de una mujer. Su pareja le dio una patada y la tiró  por las escaleras en Francia pero no murió en el acto, llegó hasta San Sebastián, la ingresaron y al poco tiempo murió. Logré la condena y me siento contento, no porque enviar a las personas a la cárcel te dé mayor alegría sino por conseguir la reparación de las víctimas en este caso de ella no porque ella estaba muerta, sino de su familia. Eso es lo que te da más satisfacción. Ahora que hablo de los derechos de la mujer, estamos en una carrera que tanto de jueces como de fiscales es fundamentalmente femenina, la mayoría de los jueces y de los fiscales son chicas. Cada vez los chicos somos más bien escasos y con el tiempo seréis más chicas”. Más tarde, cuando le preguntamos qué opina de la condena que se le asigna a un hombre en el caso de violencia de género, nos responde que es un asunto que él no lleva a menos que sea algo que se cometa en el extranjero resaltando que “no podría decir lo contrario de la condena o la sentencia que dicta un juez yo siempre la defenderé. Podré estar de acuerdo o no estar de acuerdo pero siempre la defenderé, primero porque yo no conozco el caso y si la ha dictado un compañero entiendo que la ha dictado con conocimiento por lo tanto, todas las medidas que se adopten para defender a la mujer me parecen correctas y adecuadas”. El fiscal dice que la base está en la educación en igualdad y en los valores. Nos confiesa que cree que eso es lo que con el tiempo nos podrá llevar a que no haya que aplicar leyes por ejemplo de violencia de género o contra la mujer insistiendo en que “como siempre me han enseñado en mi casa que todos somos iguales, la única diferencia es el físico, […] todos somos iguales […]”. A continuación, afirma que la violencia de género o violencia machista se considera la que está provocada por hombres a mujeres y que el tribunal constitucional ha admitido que ese contraste en los años de cárcel que se le asignan a un hombre y a una mujer en el caso de violencia de género se tiene que utilizar para poder luchar contra estas muertes que se están produciendo mucho y lo que hay que conseguir es que cada vez mueran menos mujeres y que cada vez sea más exótico o que no sea normal. La entrevista continúa y Jesús niega que en la función pública haya desigualdad entre los sueldos de hombres y mujeres. Dice que dentro de la abogacía no sabe si ocurre. Nos cuenta que sí que es verdad que siempre se dice que dentro de las empresas privadas hay un tramo distinto pero que oficialmente quien hace un trabajo, sea hombre o mujer tiene que tener el mismo salario.

Cuando le preguntamos que si se puede mejorar  la identificación y prevención del acoso en los centros escolares nos responde que es muy importante y que lo primero es que lo asuma el centro. Afirma que los tutores y profesores tienen que detectar el acoso y también los padres del acosador tienen que ser conscientes diciendo que en su opinión ese es el problema. El fiscal aconseja que “tienen que tomar medidas y darse  cuenta de lo que está ocurriendo”.

Más tarde le preguntamos por la petición que recientemente ha hecho la asociación de víctimas del terrorismo para que se encuentren a los autores intelectuales del 11M y nos responde que ya que es un caso que ahora está tratando, no puede aportar información […]. Cuando le preguntamos si le parecen justas las condenas que se les asignan a los terroristas nos responde que “creo que es justo lo que es legal y si juntamos lo justo con ideas filosóficas o religiosas eso nunca se sabe. ¿Que las conductas que se penan en el código penal las consideramos justas? Pues yo creo que tenemos un sistema penal que en ese sentido es bastante… más que de justicia hablaría de proporcionalidad, es decir, son penas proporcionales. Yo creo que los delitos tienen la suficiente pena,  pero hay que ponerse del lado de la víctima”.

A continuación nos dice que el juicio del “procés” es uno de los casos más importantes en los que ha trabajado en el estado de derecho y el constitucional, pero que también ha participado en otros casos relacionados con el terrorismo que también han sido importantes. Piensa que este puede ser más importante porque lo tenemos más cercano. Nos confiesa que como español no piensa que una Cataluña independiente sea viable, emocionalmente tampoco lo concibe, ya que ha vivido muchos años en Barcelona, es su segunda casa, parte de su historia, su cultura, su país y su vida. Dice que actualmente es imposible que Cataluña se independice porque la constitución no lo permite. La entrevista sigue y nos cuenta que los acusados no son presos políticos ya que España es un estado democrático y de derecho. No tiene presos políticos porque a nadie se le encarcela por sus ideas: aporta que “por tanto en nuestro país presos políticos no hay, igual hay políticos presos y estos están teniendo un juicio justo en el caso del procés”.

Le preguntamos si se necesita mucho tiempo para preparar y estudiar un juicio como este y nos contesta que “mucho tiempo, las personas que han estudiado el juicio necesitan tiempo de estudio y preparación. A la hora de abordar un juicio requiere mucho tiempo ya que no solo tienes que prepararte para presentar tu postura, sino que tienes que anticiparte a las posibles cuestiones que te van a proponer”. Cuando le demandamos si pensaba que al hablar del fiscal nos referíamos al malo de la película, nos dice que es una imagen que viene de las películas americanas pero que no es solamente el que acusa sino que también defiende, defiende a quien es víctima. Solo nos fijamos en que se acusa a alguien, pero al mismo tiempo se defiende a alguien que ha sido violentado en sus derechos, en su persona, en su vida, en su honra y en su integridad. Dice que eso es algo muy americano y que en el sistema español es uno de los buenos.

Unos minutos después da un consejo a los jóvenes que quieran estudiar Derecho aportando que “primero que lo hagan convencidos; yo siempre he dicho que el trabajo es una cosa  importante, primero porque te regula la vida y te da una trascendencia y las cosas que haces y creo que hay que trabajar en lo que te gusta. Yo siempre que tengo la suerte de trabajar en lo que más me gusta y a veces te llevas disgustos,te lleva mucho tiempo y algunas veces sales temprano y llegas tarde a casa abandonas las cosas de casa por el trabajo, tienes más relación con la gente del trabajo que con la gente de tu casa. Pues imaginaos si es algo que no te gusta, entonces si alguien quiere venir a este mundo, primero que haga derecho, que es una carrera muy bonita porque te da una visión muy general de tu sociedad, tu cultura, de tu país, del entorno cultural. Diría a todo el mundo que debería estudiar derecho como una cuestión de cultura general y luego le diría que también hiciese judicaturas porque es muy bonito, es realmente interesante, emocionante el poder ayudar a los demás”. Finalmente, en un tono más familiar y de confianza nos cuenta que le gusta escribir a mano porque escribir en el ordenador le parece impersonal y frío. Además dice que “así no pierdo la habilidad de escribir”. También nos confiesa que le gusta leer en papel, sentir las hojas, tomar notas y apuntar ideas. Termina revelándonos que “mi actriz favorita es Marlene Dietrich, fue una mujer alemana que adoptó la nacionalidad americana y una de las grandes divas de su época. Antes, sinónimo de ser mujer era ser ella”.

Así llega a su fin la entrevista. El fiscal nos acompaña en el ascensor junto con los escoltas y a la salida se despide amablemente de nosotros deseándonos suerte con la elaboración del periódico.

VÍDEO DE LA ENTREVISTA: www.youtube.com/watch?time_continue=1258&v=gt2yFHcWC1M

 

 

 

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