“Por encima de la política y por encima de todo está el alimento del alma
 

 

“El alma, al final, es lo que te llevas de una persona y lo que tú eres, las flores que has ido poniendo en tu vida; y eso son las canciones que te sabes, las películas que has visto, los cuadros, la manera de bailar, de ir por la vida”

 

Blanca del Castillo, Irene Hierro, Magdalena Alesia, MADRID

 

Entrevistamos a Jorge Sanz, actor de éxito que empezó su carrera a una temprana edad, famoso por sus interpretaciones en películas como Crónica del alba. Valentina, El año de las luces, Belle époque …, fama que recientemente ha utilizado para hacer más visible la enfermedad de la fibrosis quística y su tratamiento. La entrevista se realiza en su despacho. Cuando llega, se presenta y comenzamos con las preguntas.

 

Pregunta: Sabemos que es actor desde pequeño, ¿Cómo decidió a tan temprana edad que quería dedicarse a esto?

Respuesta: En realidad, no lo decidí yo. Empecé con nueve años a trabajar, en el año 79. Con nueve años tú no decides que quieres ser actor, son muy raros los casos. Fue más bien el oficio el que me eligió a mí de alguna manera. Mi madre vio un anuncio en un periódico, que era como se hacían antes las cosas, ya que no existían las televisiones privadas, y solo había la RTVE, y así era la manera de hacer los castings. Ahora con las redes e Internet pues es más fácil, pero antes mi madre veía un anuncio en un periódico que podría ser perfectamente el ABC o El Alcázar, o alguno de estos que había antes y necesitaban a un chaval de mi edad. Yo era muy fotogénico, muy salado y mi madre siempre pensó que yo podría ser actor. Entonces, me cogió, me fue a buscar al colegio y tal cual me saco del colegio con el patinete y las rodillas sucias me llevo al casting. No sabíamos ni si era un anuncio de galletas ni sabíamos lo que era. Éramos unos cuatrocientos niños cada uno con sus mamás, dándonos consejos y tal. A los dos meses me llamaron para hacer otra prueba y ahora éramos doscientos, luego cien. Luego ya nos llamaron, y nos grabaron en material cinematográfico. Había de treinta y cinco milímetros que era el de las cámaras normales y luego había otras de dieciséis, que era más barato. Me largaron para casa, y me dijeron: “bueno váyase, ya le llamaremos”. Fijaos lo que es la vida, salía del portal yendo para mi casa desde donde se hacían las pruebas estas con mi madre y cuando ya estaba en la calle entraba en el portal Amelia de la Torre, que era una grandísima actriz de la época, era de la primera gama del teatro, del cine, de la televisión en aquella época y dijo: “Jolín, este chico tiene algo”, fíjate qué casualidad que nos cruzáramos y nos preguntó si veníamos del tercer piso y habíamos hecho la prueba, a lo que contestamos: “sí”. Finalmente pregunta si me habían grabado en cámara, a lo que mi madre respondió que no. Me cogió de la mano Amelia de la Torre, subió y me volvió a meter y dijo que me grabaran, ya que decía que tenía algo especial y me hicieron fumar, con nueve años. Imaginaos que ahora os llevan a una prueba y os hacen fumar un porro, antes se hacían cosas que ahora ya no se hacen. Y efectivamente, a los dos días, que era como se hacían las cosas, vieron el material y vieron que efectivamente era muy fotogénico, pero sumamente fotogénico, entonces decidieron elegirme a mí para la película, que era La miel de Pedro Masó, que era antes uno de los mayores directores o productores de la época con José Luis López Vázquez y Jane Birkin, la cantante. Lo iba a hacer una actriz italiana y en la última semana dijo que no, así que le dieron el papel a Jane Birkin, que era una cantante francesa muy famosa. Y esta es la anécdota que siempre cuenta Jane Birkin: “Iba con la ropa de Ornella Muti y me quedaba toda su ropa grande y ancha, pero al final hice la película”. Todo son cosas del destino ya que, por ese instante, yo estoy ahora aquí. Por ese mismo instante otro chaval, al que ya habían elegido, al que ya habían cortado el pelo y ya le habían preparado, prácticamente era el que iba a hacer la película ya, a saber dónde estará ahora ese chaval. El destino es así de raro, pero la historia bonita a lo mejor es la de ese chaval, a saber qué ha sido de él.

P: ¿No le parece agotador trabajar tantos años en lo mismo?

R: No, porque es un oficio maravilloso, es un oficio en el que nunca repites el trabajo, cada día tú trabajo es distinto, cada día es en un sitio distinto, en un país distinto, estás todo el día viajando, y te puedo asegurar que es el trabajo menos monótono que existe. Y luego hay otra cosa especial en este trabajo y es que te sientes especial porque te dedicas a algo que no se dedica nadie. Todo el mundo tiene una vida y tenemos problemas, tenemos trabajo, y hay gente que lleva meses haciendo lo mismo, levantándose a la misma hora, cogiendo el mismo coche a la misma hora, mismo atasco y tú no. Tú a veces trabajas de día, otras veces de noche, otras veces por la tarde… Algunas veces te tienes que ir a Segovia, otras a Asturias, otras a Portugal, otras a Latino América. No tienes horarios, no tienes un sitio fijo y te dedicas a entretener a la gente, que eso es súper gratificante. Tanto en cine, como en televisión o teatro. Haces que la gente al tenga un punto de cordura al poder evadirse de sus problemas, al ver a unos locos haciendo personajes, imitando batallitas o haciendo cosas raras, que somos nosotros. Pues creo que evitas que la gente se vuelva loca de la monotonía y de la rutina y haces que la gente se evada de sus problemas, entonces por eso es un oficio maravilloso. Entonces, por eso digo la profesión, me eligió a mí de alguna manera, yo no sabía qué quería hacer, yo desde un principio quería seguir la tradición familiar y ser militar, que siempre me ha gustado mucho esa vida. Y de repente rompí con mi rutina, faltaba a clase, viajaba y todo era maravilloso, y se me daba muy bien todo este mundo de actuar sin quererlo. Porque este trabajo, el de actor, es o muy fácil, muy difícil, o imposible. Para los que le es imposible, pues están los métodos, las escuelas, trucos que tienes que inventarte para poder hacer creer a la gente toda una historia. Si eres fotogénico y la cámara te quiere, hay algo, que es que la cámara lee tus pensamientos, entonces transmites al espectador, transmites tus pensamientos de algún modo.

P: Entre tantas películas que ha hecho, ¿Cuál ha sido su favorita? ¿Y la que más le ha marcado?

R: Bueno, como iba diciendo, yo no pensaba que me iba a dedicar a esto en la vida. Yo siempre iba acompañado de mis padres, normalmente de mi madre y a veces de mi hermana, hasta que cumplí los dieciséis años y me fui a mi primer rodaje de exteriores, fuera de España, a Portugal, al norte. Solo, sin nadie que me acompañase, ni me vigilara, ni nada. Caí en manos de Fernando Trueba y su mujer Cristina, productores de películas. Entonces descubrí un mundo maravilloso porque Trueba tiene una visión del cine muy mágica, muy encantadora, muy de hacer feliz a la gente, de tener un oficio de hacer feliz a la gente. Tener un oficio para hacer feliz a la gente. Yo lo descubrí con ellos, con dieciséis años, en esta experiencia que fue para mí El año de las luces, que fue mi primera película con Fernando Trueba. De alguna manera fue para mí, mi año de las luces también. También descubrí el amor, el sexo… a partir de ahí mis personajes se acercaban mucho a mi personalidad. Yo he ido evolucionando paralelamente a los personajes a los personales que me han ido saliendo y he tenido la gran fortuna de estar entre los diez actores que tenían mucho trabajo, trabajaba mucho. También siento que no formo parte de mi generación en cuanto a edad, yo soy de la generación anterior, la de Fernán Gomez, José Luis López Vázquez, Agustín González, Carlos Larrañaga, estos actores antiguos que cuando hacían una película y necesitaban a un niño me llamaban a mí y quien hace los papeles de los niños, son los niños, y ese era yo. Entonces durante la época del destape y los ochenta pues el cine era, no era como ahora, que es una industria muy grande con televisiones privadas. Antes era una industria más familiar, más de castas, los padres transmitían sus oficios a sus hijos. Por ejemplo, el operador de cámara era el padre del que llevaba el foco de la cámara. Y entonces era un oficio muy artesano, no existía el vídeo…y yo siento que pertenezco a esa generación, yo soy el niño de esa generación, más que el abuelo de esta generación.

P: ¿Hay mucha diferencia entre los amigos que hace dentro de las películas/series con aquellos que conoces fuera de tu oficio? ¿Tiene alguna amistad fuerte forjada por alguno de sus trabajos?

R: La amistad es algo que para mí supera todos los baremos del amor, y está por encima del trabajo, está al nivel de la familia. A mí de alguna manera se me permitía hacer las películas si iba bien en los estudios, aprobaba todo y no me volvía idiota. Entonces, para eso es fundamental un entorno familiar y de amistad. Para mí la amistad es innegociable, inquebrantable y el máximo exponente de lealtad por encima incluso del país, para que os hagáis una idea, mi mejor amigo es mi representante, Eduardo. Cuando mis padres dejaron de ser mis representantes, yo hice una agencia de representantes que ahora sigue funcionando, pero yo me fui de ahí y Eduardo, durante dieciséis años me llevaba a mí y entonces se introdujo de alguna manera en el mundo de la farándula, llevándome a mí. Yo tenía control absoluto con él de lo que pasaba mi alrededor, los contratos… para que veáis que para mí lo de la amistad es lo más fuerte que puede haber. Dentro del oficio tengo realmente muy pocos amigos. Hay mucha competitividad, hay muchas envidias, hay una cosa que se llama el “mito de la cafetería del teatro María Guerrero” En la cafetería del teatro María Guerrero todos los aspirantes a actores son íntimos amigos hasta que a uno de ellos le dan un papel en la obra. Entonces, cuando le dan un papel en la obra, todos los que eran sus amigos se vuelven sus enemigos y dicen: “¿por qué se lo han dado a este?, pero si es un inútil, además…”. No se sabe por qué, pero está ese mito de la cafetería del teatro de María Guerrero en el que todos son muy amigos hasta que a uno le dan el personaje y ya deja de ser tan amigo. Este mundo es un poco así porque la atención del espectador es muy frágil y depende de lo que cada uno sea capaz de transmitir. Entonces a la hora de estar en un plano, la competitividad es muy fuerte. La generosidad es muy rara de ver en este oficio. Solo los buenos son generosos. Tengo pocos, pero grandes amigos, Antonio Resines, Lara Trueba, poco más.

P: ¿Cómo consigue expresar tantas emociones fuertes y distintas con tanta facilidad?

R: Hay varias corrientes a la hora de actuar. Hay actores que se piensan que si el personaje ha pasado por una experiencia traumática, tiene que haber pasado por esa misma experiencia para poder transmitir. Yo creo que no hace falta. De pequeño cuando hacía muchas películas infantiles aparte de películas del destape, en la época, en las películas infantiles el niño siempre llora o bien porque se le muere el canario, se le muere el perro, su padre se va y no le vuelve a ver, hay que ir a buscar a su madre, al final el niño llora, ya os digo que en mi primera película a mí me hicieron fumar, era un mundo duro también, entonces siempre se decía: "que el niño no está llorando bien" cuando llevaban ya doce tomas y decían: "que alguien vaya y pellizque al niño, que no está llorando bien", entonces te venía uno y te decía: "pero imagínate que se está muriendo tu madre, que tu perro se muere, que ya no tienes familia", entonces claro, tú acababas acongojado y llorando y decía: "no quiero sufrir", entonces, yo me inventé un método muy simple, yo de pequeño con diez años pensé:"¿cuándo lloro yo?, ¿cuándo me saltan las lágrimas?", "cuando una comida me sienta mal y vomito". De repente, ¿no os habéis fijado que al vomitar o bostezar te caen unos lagrimones que no son normales?, entonces yo diseñé (reflexiona), me inventé un método que era provocarme disimuladamente una pequeña arcada con la lengua que a base de practicar y practicar es un poco como los perros de Pavlov, que ya solo con iniciarlo ya te viene el impulso. Pues sin tener que pensar que se me está muriendo alguien me provoco mi arcadita y me salen unos lagrimones cuando quiero y los coloco en el momento que quiero y las veces que quiero sin tener que sufrir. Hay actores que también les funciona muy bien. Yo no digo que este sea el método bueno. Una actriz, no sé si era Tippi Hedren, que era una actriz rubia, la madre de Melanie Griffith, es una actriz que trabajó con ella en Vértigo y en algunas películas, que le dijo a Alfred Hitchcock: “oye, es que no llego al sentimiento del personaje, no consigo alcanzar la intensidad” y Alfred le contestó: “no te preocupes, es fácil, actúa”. En realidad, eso es lo que hacemos nosotros, hacer creer...de todas maneras el trabajo importante de un actor lo tiene el espectador. Tú lo que haces es que el espectador proyecte en lo que está viendo en sus sentimientos, sus problemas...sin tú decírselo de alguna manera, entonces, realmente hay gente que le funciona...; para hacer Maraton man el actor se metía cristales en los zapatos y la gente le decía: “macho, ¿por qué te torturas?, actúa y decía: “no, no, hay gente que necesita hacerlo”, pero el actor tiene que ser eficaz, resolver problemas y no dar problemas y quitar tiempo. Si tú quitas tiempo concentrándote y diciendo: “¡silencio!, ¡concentración!, ¡qué todo el mundo se calle”, estás perdiendo el tiempo desconcentrando al equipo, tú lo que tienes es que ser eficaz, entonces yo me inventé este método y pones cara de que estás sufriendo, lloras y actúas, pero ya te digo, hay gente que si tiene que estar enfadada con un personaje, llegan al rodaje enfadados contigo y dices: “¿yo qué te he hecho?” y dicen: “nada, es que tengo una escena contigo que estamos enfadados”. A mí no me divierte, yo soy de la otra escuela, que es…más chusquera.

P: ¿Le resulta difícil meterse en el papel? ¿y estudiarlo?

R: No, porque yo empecé a trabajar en esto como un juego y entonces, sigue siendo un juego de alguna manera. Supongo que vosotros que vais para periodistas y escribís, leéis y cuando lo hacéis se os dispara la imaginación y se os abre un mundo de posibilidades. Es lo que me pasa a mí cuando leo un guion, yo imagino, me gusta creer, aunque luego no sea del todo cierto, pero me gusta creer que los actores somos intérpretes, que a nosotros nos dan un texto y tú tienes que tener la intuición de qué quiere el director, qué quieren los demás actores. Intuyes el tono de la película, los colores, el ritmo...tienes que intuir una serie de cosas que poco a poco te van haciendo crear el personaje. Es muy obsesivo, yo me leo un guion y me imagino la película, ya la tengo en la mente, voy hablando con el director, pero durante meses. Yo de repente voy en el autobús y se me ocurre una escena, la tienes siempre en mente, es muy obsesivo. Un actor no es actor a tiempo parcial, un actor está siempre pensando en actuar, en cuál puede ser su próximo trabajo, cuál puede ser su próximo monólogo, en eso estoy ahora, cuál puede ser su próxima obra de teatro, o qué personaje tiene entre manos, cómo lo va a resolver y luego yo descubrí que todos los equipos, decoración, vestuario, iluminación, montaje, cámara, todos, barren la casa, se toman su tiempo, iluminan, crean un tono, crean unos colores, pero al final todo recae en el actor y es él quien tiene que coger la luz, el tono, el ritmo, vestir bien el vestuario, llevar el look adecuado...y cuando dicen "acción", todo el mundo se calla, da un paso atrás y es el actor el que utiliza todos los conocimientos que tiene que tener para hacer su trabajo, te dicen "acción" y empiezas "pues resulta que tal...". Tú estás en un ambiente que han creado unos equipos y por eso el actor tiene que saber de cámara, montaje, dirección, producción, porque curiosamente este es un oficio en el que las cosas de verano siempre se ruedan en invierno y las cosas de invierno siempre se ruedan en verano. No sé por qué pero, es así, porque manda el dinero, entonces si hay que rodar en este decorado, una parte en principio te la dan la mitad y otra al final de la peli, se va a rodar todo el mismo día. Tú debes tener en la cabeza toda la película y tienes que saber de producción porque tienes que saber que el plano más importante de la película siempre es un primer plano, en el que se te cae una lágrima porque tu mujer coge un barco y se va a hacer las Américas y no la vas a ver nunca más, imagínate. Ese plano tienes que saber que por luz, se rueda cuando se esté poniendo el sol a última hora de la tarde, dentro de dieciséis horas y tú tienes que estar freso, preparado y tienes que saber de producción porque tienes que saber que dentro de dieciséis horas grabas un primer plano en el que tienes que estar fino de narices y tienes que darlo todo, pero para eso tienes que saber de producción, tienes que saber de luces para poder coger la luz adecuada, tienes que saber de cámaras para saber en qué tamaño estás y poder dosificar la intensidad de tu interpretación. Para mí el trabajo de actor es el más completo de todos y el trabajo de actor, supongo que será una de las preguntas que tenéis es teatro versus cine. Para mí el actor de cine es el más completo de todos porque es el más difícil de todos. En teatro empiezas por el principio, acabas por el final, tienes meses de ensayo en los que vas leyendo y vas preparando como los demás actores. En cine, por lo general los ensayos no son para los actores, son para vestuario, son para que el director vea las luces, vea otras cosas y vea más o menos el actor cómo lo va a hacer, pero al final todo recae en manos del actor, entonces hay que tener una gran autoestima, pero por otro lado tenemos una gran fragilidad. Basta que alguien diga "¡mal!, ¡así no!, ¿lo va a hacer así?, ¿vas a decir eso en ese tono? y tú dices “sí, "pues no, así no es" y te dices " y ¿cómo es?" (risas), entonces, por un lado tienes que tener una gran autoestima porque estás interpretando un texto y estás dando tu versión de un texto, lo que tú has imaginado con ese texto y por otro lado el que manda es el director, el dinero, el productor, y el que te dice "no, no, esto no. Esto hay que hacerlo más en comedia" y dices: ostras, a ver cómo hago yo esto (risas). Una vez hice una peli en inglés y yo tenía un diálogo y ponía "wisspering", no tenía diccionario, no había Internet, no sabía que era wisspering y como iba a caballo, montando a caballo, yo supuse que era con energía, wisspering, ¡venga, vamos!, ¡adelante! y no, resulta que era susurrando (risas) y claro, imaginaos la cara de desconcierto de todo el equipo, pensando “y ¿este qué hace?” pero, bueno, hay que saber también que nunca pasa nada, cambiará la historia, cambiará el final, pero al público le da igual porque no sabe, no conoce el texto, entonces nunca pasa nada y si pasa, tampoco pasa, eso lo decía José Luis López Vázquez, nivel de la familia digamos, para que os hagáis una idea.

 

   Jorge Sanz atiende las periodistas de La voz de 3c./ IRENE CARRILES

 

P: ¿Ha tenido algún momento bajo en su carrera? ¿Cómo lo ha resuelto?

R: Fernando Fernán Gómez siempre decía que la fama en este país solo dura cuatro años, y de alguna manera tenía razón. Lo que yo como actor pretendo es que mi carrera sea larga, yo no puedo pretender estar en la mejor película, en la mejor serie de televisión, primero porque la gente se cansa de verte, tienes que inventarte cosas, reinventarte darle cosas distintas al público. Yo llevo cuarenta y dos años trabajando y no puedes pretender estar siempre trabajando, entonces tienes momentos de mucho trabajo otros de poco trabajo. Yo siempre digo, yo trabajo poco pero muy seguido, se te junta todo, las jornadas son inmensas. Cuando trabajas, como manda el dinero, pues hay que acabar con este decorado que vale un pastón, hay que hacer lo del principio, lo de la mitad y lo del final y todavía son las dos de la tarde y no hemos hecho ni lo de la mitad entonces tenemos que acabarlo, por eso son jornadas de dieciocho horas y es un oficio muy duro.

Y sobre la pregunta, sí claro hay que estar preparado, ya te digo yo pretendo que mi carrera sea una carrera de fondo, entonces hay que tener una cierta previsión no hay que creerse que, cuando estás arriba, eres la bomba porque tienes que saber que igual que estás arriba estás abajo y la fama es muy frágil, es algo muy efímero no hay que creerse la fama. Perdonad que esté citando continuamente pero me encanta citar a mis maestros: Joan Manuel Serrat decía que la fama es circular, él ha sido famoso siempre pero ha tenido momentos de estar muy arriba, pero dice que por ejemplo en la canción “Mediterráneo”, de repente estás en lo más alto de la fama, pero llega un momento que la gente se empieza a cansar de tanto escucharla, y rehúsa la canción, por eso no hay que ir detrás de la fama, hacer lo que tengas entre manos con todo el cariño del mundo y lo mejor posible, poco a poco te saldrá lo que tú sabes hacer bien y lo que mejor haces ; el público periódicamente te redescubre y dirán, anda mira si este es el que cantó “Mediterráneo”, y hemos bailado mucho con esa canción , pero ahora viene con otra canción nueva, pues hombre claro que es un cantante famoso. Por eso, cuando te redescubre el público, te redescubre con más fuerza y cada vez eres más famoso, y llegará un momento que ya no eres el que cantaba “Mediterráneo”, ahora eres Joan Manuel Serrat. A los actores nos pasa igual, llega un momento que ya no eres el vecino del tercero de Aquí no hay quien viva, ya eres Fernando Tejero o Jorge Sanz porque estás por encima de un personaje que ha gustado mucho. Entonces, ahí es cuando empiezas a ser famoso y la gente te empieza a reconocer por tu nombre y no como un personaje. A mí es que me gusta mucho la gente, entonces me he convertido sin quererlo en un sociólogo y la condición humana me parece lo más fascinante que hay en el mundo las reacciones de los seres humanos hacia problemas que les da la vida, entonces de alguna manera te das cuenta de que formas parte de sus vidas, y sigo citando a mis clásicos: Verónica Forqué, cuando yo tenía dieciséis años, empecé a hacerme famoso, la gente empezó a conocerme, me dieron un Goya, traspasé ya la frontera con lo cual ya no era un personaje, ya era Jorge Sanz. Ella me dijo: “a partir de ahora la fama es como si fueras primo segundo de todo el mundo”, tú tienes un primo segundo que vez una vez al año, en Navidad, lo ves; pues esa relación que tienes con un primo segundo es la relación que vas a tener con el resto de las personas. Entonces, al principio la fama te crea situaciones que no te esperas o por lo menos en mi caso, con lo cual rehúsas de la fama porque te superan situaciones, hasta que te das cuenta que la fama es maravillosa y empiezas a manejarla, y empiezas a darle a la gente lo que quiere y notas que de alguna manera formas parte de su vida y es una bendición porque haces feliz a mucha gente.

P: ¿Volvería a ser actor si pudiese empezar de nuevo su trayectoria?

R: Por supuesto que sí, pero ya digo mi trayectoria ha sido muy atípica. Yo estoy aquí por casualidad y por muchas casualidades. Ahora mismo es lo único que sé hacer, las películas, y teatro; he producido, he trabajado hasta de especialista, en películas extranjeras que nadie sabía quién era, también en películas solo que se hacían en Cuba o en México. Para mí es un oficio maravilloso y ahora que lo conozco, aún más.

P: ¿Qué es lo que más le gusta de ser actor?

R: Te repetiría todo lo que te he dicho hasta ahora, pero sobre todo esto el notar que, de alguna manera, eres un bálsamo para la gente, y ayudas a evadirse de la rutina y a olvidar sus problemas y a mí eso me gusta mucho.

P: ¿Cuál es su estilo favorito de películas?

R: Mirad, hay un género que es la comedia y la gente se piensa que lo difícil es hacer un drama pero ya os he explicado que provocarme una arcada es muy fácil, para mí lo más difícil es hacer comedia y hacer reír a la gente, para mí es lo más sutil. Tú no puedes decir a la gente cuándo tiene que reírse, de hecho la buena comedia es cuando se basa en una drama, es decir, tú ves a uno que resbala con una cáscara de un plátano y se cae se un charco y al intentar levantarse, viene un perro y lo tira y eso nos produce una sonrisa seguida de una carcajada pero nace del drama de otra persona. Por ello, la comedia es algo muy sutil y muy fino y para mí es mi género favorito.

P: ¿Cómo se siente después de haber trabajado muchas horas en una película y terminarla después de tanto tiempo?

R: La satisfacción es absoluta; mira para que una película salga bien es milagroso, dependes del tiempo, dependes del plan de rodaje, puede llegar una borrasca y te lo tira todo, depende de si se rompe el grupo electrógeno que produce la electricidad, en vez de hacer veinte planos que tienes que rodar en un día solo puedes hacer un plano. Por eso, que una película salga como el director quiere, es difícil. Lo que pasa es que, por otro lado, las películas se pueden hacer por muchos medios o con un alambre y un palito. Yo ahora estoy dando clases a gente de vuestra edad, enseñándoles a hacer películas y les he prohibido que se gasten un duro, o sea todas las semanas me entregan un cortometraje que lo graban con su teléfono móvil y con una aplicación que se descargan gratuita, entonces lo que yo les estoy enseñando es el lenguaje cinematográfico, es decir, por qué una escena tiene que ir en primer plano, otra en plano general, entonces primero hay que enseñarlos. Todas estas cosas unidas las juntas y te sale una película.

P: ¿Cree que las artes escénicas son importantes en nuestras vidas? ¿Podría imaginarse un mundo sin ellas?

R: Para mí son esenciales, no solo las artes escénicas la música, la pintura, la danza, las distracciones, crear música para mí es fundamental. Yo llevo siempre mis armónicas encima, es algo esencial y que evita problemas en la cultura. El leer te abre la cabeza, hace que el mestizaje sea importante en la vida, que lo que tú hagas en la vida sea interesante. Saber escuchar es importantísimo: para mí la política es algo vulgar, para saber emplear bien el idioma, utilizarlo como deporte, debatir, hablar con propiedad, hablar con florituras, es lo más importante que hay en la vida Pero por supuesto, por encima de la política y por encima de todo, está el alimento del alma; el alma hay que alimentarla y hay dos maneras de alimentarla: el odio, el rencor, es muy nutritivo, te produce adrenalina, pero saber escuchar a todo el mundo es lo que de verdad alimenta al alma, y el alma al final es lo que te llevas de una persona y es lo que tú eres, las flores que has ido poniendo en tu vida, y eso son las canciones que te sabes, las películas que has visto, los cuadros, la manera de bailar, de ir por la vida. Es más, la vida a veces es una sucesión de barbaridades que te pasan. Hay que saber disfrutar y pasárselo bien porque al final lo que te llevas en la vida es lo que te llevas pegado, no lo que tienes, no tus valores políticos, no lo que has peleado, al revés, te llevas las cosas bonitas que te han sucedido, que es lo que de verdad alimenta al alma.

P: Sabemos que tiene tres hijos y que uno de ellos cuanta con la enfermedad bastante seria llamada fibrosis quística y que intenta pedir ayuda a la sanidad pública ¿qué piensa al respecto de esto?

R: Hoy precisamente es el día mundial de la fibrosis quística. Pienso que en España tenemos una sanidad muy especial, muy rara, única diría yo. Tenemos muchas cosas en común. Siendo todos tan diferentes como somos, hay unas cosas que nos hieren de una manera muy fuerte y una de ellas es la sanidad pública. Estamos a la cabeza mundial en trasplantes, en muchísimas cosas porque es algo de todos. Yo pienso que cuando algo se privatiza deja de ser de todos y es de una persona que se ha buscado ese negocio y cuando es de todos, el médico que te está atendiendo no está pendiente de si solo se puede gastar cuatro gasas, porque si se gasta cinco va a tener que dar explicaciones; no, tú llegas con un problema, y de ahí hasta que no te lo resuelven, tú no sales de ahí y la calidad humana de la medicina y de lo público es maravillosa. Yo soy un gran defensor de lo público, de la sanidad pública, de la educación pública. Yo pienso que esas son las cosas de las que se tiene que preocupar un gobierno, un ejecutivo de gobierno. Yo creo que el común está en las cosas buenas que tenemos y una de las cosas buenas y bonitas que tenemos es la sanidad pública. Hay muchas enfermedades que gracias a la sanidad pública la gente tiene acceso, la gente que no tiene medios. Yo pienso que los impuestos son el mejor invento que ha hecho la sociedad. Yo quiero que sepáis que los impuestos son maravillosos. Si tú ganas mucho dinero, tienes que colaborar con este país maravilloso en el que vivimos y en el que cuando empecéis a viajar y veáis el mundo, veréis que no hay otro país como España y que la gente de España es muy especial, somos fuente de muchas civilizaciones. Hemos sido mezcla de razas, gente de pueblos muy distintos y tenemos un carácter muy especial, único en el mundo. Ya os daréis cuenta de que el mejor país para vivir es España. Pero hay que colaborar hay que dar, aportar algo a este país tan maravilloso. Yo cuando empecé a ganar dinero de verdad, Fernando Trueba, él era mi maestro, me llevó a una parte y me dijo “oye, pagarás impuestos ¿no?” y me dijo lo mismo que yo os estoy diciendo yo a vosotras. Entonces, es lo más maravilloso del mundo. Gana dinero, produce dinero y vivimos en un país al que hay que devolverle algo.

 

“Yo tengo un hijo que tiene fibrosis quística. Estoy luchando para que todo el mundo pueda tener acceso al medicamento y estoy utilizando mi fama y posición de personaje público. Yo creo que esto es una buena causa: uno tiene que hacer lo que cree que está bien hecho”

 

Y sobre todo la gente que gana dinero y que tiene el privilegio de poder trabajar y el sistema que tenemos montado en España hace que la gente que no tiene pueda tener acceso a la misma sanidad que el millonario, de hecho por muy privado y bueno que sea tu seguro médico al final, si tienes algo serio y gordo ¿a dónde vas? a la Seguridad Social que es maravillosa y yo tengo un hijo que tiene fibrosis quística, hay un medicamento, todavía no hay nada, pero sí, es el primer paso, el camino… yo estoy luchando para que todo el mundo pueda tener acceso a este medicamento y estoy utilizando mi fama y posición de personaje público que no siempre es bueno utilizarla pero yo creo que esto es una buena causa, entonces uno tiene que hacer lo que cree que está bien hecho. Yo creo que ahora mi labor es, dar a conocer esta enfermedad y la estoy dando a conocer todo lo que puedo y pienso que la sanidad pública, que es la que al final se va a hacer cargo de este medicamento, está negociando con la farmacéutica. Las farmacéuticas por un lado son las que investigan, no hay que ir en contra de las farmacéuticas, pero claro dudo que los medicamentos curen la enfermedad de niño, incurable y entonces lo vamos a pagar muy caro. Afortunadamente, en la sanidad pública, aparte de médicos, tenemos a unos grandes negociadores, que están viendo la manera de poder hacer que asequible este medicamento a todo el mundo y es lo que estamos luchando unos cuantos padres de afectados y yo como personaje público. A mí no me gusta la política, me parece vulgar, de hecho, pienso que lo mejor que tiene la democracia es la alternancia política. Tampoco soy un de un color político concreto, soy de lo público, a mí me gusta lo público porque es de todos, lo privado es de unos pocos.

P: Hay un hashtag llamado “infla un globo” ¿puede explicarnos por qué la gente debería unirse a la causa?

R: No he traído globos, pero vosotras sí. Bueno, esta es una manera que nos hemos inventado para promocionar la enfermedad y para darla a conocer. Es muy importante el diagnóstico precoz. Los que estamos en la lucha contra la fibrosis quística, uno de los grandes pasos que hemos dado ha sido que se… bueno, una prueba que les hacen a los recién nacidos, la prueba del talón en la que salen una serie de enfermedades que si las detectas precozmente tienen mejor cura. Hemos conseguido que la fibrosis quística, como enfermedad rara, entre en esta prueba, pero hay mucho desconocimiento sobre las enfermedades raras, precisamente porque son raras porque no todo el mundo las conoce. El conocimiento de esta enfermedad es crítico para su tratamiento y entonces esto pues, ahora con las redes sociales, este movimiento hemos intentado hacerlo simpático, gracioso... pero ya os digo, es un drama, pero la vida es un drama detrás de otro y si no intentas pasártelo bien pues estás fastidiado y entonces, hemos hecho este movimiento para dar a conocer la enfermedad. Se trata de colgar en las redes sociales, que yo supongo que vosotras tendréis redes sociales, pues quiero que infléis un globo conmigo. Se trata de inflar un globo y cuando esté inflado, cada uno va explotar el globo del de al lado y entonces se trata de colgar solo el momento en el que se te queda la cara de idiota, que se te queda cuando te explota un globo (risas) y luego cuando lo colguéis en vuestras redes sociales, tenéis que retar a tres personas de confianza para que lo cuelguen a su vez en las redes sociales. Yo nomino a todos los chicos del Sampedro, que tengan redes sociales. Os quiero ver haciendo el reto y colgándolo en el #inflaunglobo. Y quien no haga el reto va a tener un problema conmigo (risas). Vamos a ello (risas y globos explotándose). Con esto intentamos concienciar a la gente. A que es muy fácil explotar un globo (risas), hay chavales que no pueden y ya está la solución. Entonces, se trata de dar un poco la lata para forzar al gobierno para que negocie con la farmacéutica, para que la farmacéutica, que son los que investigan, se bajen de la burra y el gobierno se dé cuenta de la importancia de que todo el mundo pueda disponer de este medicamento, no solo la gente que tenga dinero, que para eso tenemos la mejor sanidad del mundo ¡toma ya! (risas). Que no soy político, pero realmente es lo que pienso y no quiero hacer apología de ningún partido político, mucho menos a chavales como vosotros que debéis tener la capacidad de saber elegir, no os fieis nunca de nadie.

 

   Nuestras reporteras hinchan un globo por la fibrosis quística./ IRENE CARRILES

 

P: ¿Es fácil compaginar la paternidad con la vida laboral?

R: A mí lo que me está resultando difícil es que mis hijos no se dediquen a esto, siempre que me preguntan qué consejos le daría a alguien, y normalmente digo: “¿Cuánto aguanta su hija sin comer?” porque ser actor es agotador y no es nada fácil, pero tiene un lado maravilloso. Mi hijo Merlín, que es el que tiene fibrosis quística y el más pequeño de todos también, los dos primeros años de vida no durmió en la misma cama una semana seguida: yo estaba de gira con el teatro y me lo llevaba siempre, con solo cuatro años ya había dado tres veces la vuelta a España, ya que yo había hecho dos giras de teatro con él. Ya os digo este es un oficio en el que aprendes mirando, observando, estando en los rodajes, en obras de teatro y yo creo que le da un carácter especial y al pequeño también, ha viajado mucho junto a mí y yo creo que eso le da carácter como es lo que yo he hecho desde que tengo uso de razón pues es lo que quiero que hagan ellos también. Por eso creo que tiene un carácter especial. Pero sí, puedo compaginarlo, pero hasta cierto punto, pasas largas temporadas fuera de casa en las que en la medida de lo posible llevas a la familia pero no siempre se puede, tengo tres hijos, más uno apadrinado, chino, en una casa de acogida y mi hijo Merlín y yo nos hicimos muy amigo de él y le dimos nuestra palabra de que si quería una familia podría usar la nuestra; nosotros nos ocuparíamos de él.

P: ¿Cómo ve su carrera dentro de diez años? ¿Cree que habrá cambiado algo?

R: La sigo viendo igual. Mirad ahora no es un buen momento para el cine en España, pero bueno España es un país de cómicos y no hay nada que me guste más en este país que me cuenten un chiste y que me lo cuenten bien. Si os habéis fijado, es un país hecho para los cómicos. El cine, el teatro, tendrá sus altibajos, podrá estar más manipulado menos o más, dentro de la política, pero yo creo que al final siempre saldremos a flote. Yo creo en el amor, que es lo que mueve el mundo. ¿Tú cuando te enamoras de alguien, qué haces? Te vas al teatro al cine, claro, y a través de eso, ves los gustos de una persona o la música, te vas a un concierto entonces, nunca creo que desaparezca ni el cine ni el teatro, porque existe el amor.

P: En la función Tiempo le dan noventa minutos de vida. Y los gasta en sincerarse, saltarse las normas y observar todo detenidamente. Pero si ahora le decimos que tiene 90 minutos de vida, ¿qué haría?

R: Mira que lo he pensado veces, pues no lo sé, fíjate, creo que esto es algo que hasta que no te pasa no sabrías decir. Yo he estado años haciendo esta función maravillosa. Desde mi punto de vista es una obra muy política, era catalana, y cuando se hizo la traducción al castellano y al adaptarla, tuve que cambiar algunas cosas que a mí me parecían irrespetuosas, a mí el público me parece soberano. Os voy a contar un caso, espero que lo sepáis entender: en la versión, se hablaba con la reina que yo decía “que sepan ustedes que la reina de España no se ha lavado las bragas en su vida; “por mucho que yo pueda ser monárquico o no, mi educación no me permite hablar así, entonces yo cambié el texto y dije: “esta señora no ha puesto una lavadora en su vida, se la ponen otros, y esos otros lo pagamos…”

Y yo creo que todo esto pasa por tu educación, tu entorno, tus etapas de crecimiento, formación, lo que has leído, vivido…entonces yo pienso que en la vida las cosas se consiguen con educación, tú puedes hablar de cualquier cosa dentro de los márgenes que marca la buena educación y el saber que tus derechos acaban cuando empiezan los de los demás.

P: El trabajar de actor implica muchas horas grabando, estudiando, interpretando. ¿Pero tiene tiempo para disfrutar de los que le rodean y hacer cosas diferentes?

Sí, porque ya os digo se trabaja poco pero muy seguido y luego tienes mucho tiempo libre, es un oficio que te permite vivir porque en realidad el rodaje de una película dura dos meses. Cuando estás haciendo teatro, trabajas dos horas al día y por la tarde y básicamente te permite vivir disfrutar, observar, conocer mucha gente, muchos pueblos. Yo he conocido a dos tipos de personas muy inteligentes: unas que necesitan un tonto al lado para demostrar lo inteligentes que son, pero los que son realmente inteligentes son los que saben escuchar y los que nunca intentan demostrar su superioridad intelectual ante nadie. Entonces hay que saber escuchar y saber que nadie está por encima de nadie.

P: ¿Cómo se sintió cuando Belle Époque ganó un Oscar? ¿Se lo esperaba?

R: Belle Époque es una película que ha ganado más de 6 distinciones, ¿vale? También os voy a mandar material inédito para que publiquéis que no ha publicado nunca nadie, ¿vale? Os voy a mandar fotos de mi primer, ya veréis os voy a mandar material chulo, ¿eh? Para que ganéis y cuando ganéis avisadme ¿eh? Para ir a celebrarlo (risas), vale, vale. Aunque quedemos segundos, ¿eh? Me lleváis al cole. ¿Me lo prometéis? Belle époque es una película que celebra la vida, es una historia de amistad y de amor, o sea, es un tipo que se enamora de las cuatro hijas de un amigo suyo, porque cada una le ofrece una cosa distinta, es una película de la comida, de los colores, de la amistad, del comer, es una película muy bonita. El rodaje, también con Carlos Trueba en Portugal, también era toda una celebración de lo bonito, cuando terminábamos de rodar, queríamos hacer y ver lo bonito del día siguiente. De hecho, cuando llegamos allí, a los Oscar, al ser una película de comedia, no pensábamos que íbamos a ganar, la comedia es un género menor y no pensábamos que podíamos ganar. Había una película ese año que se llamaba La esencia de la papaya verde, creo que era china. Los chinos muy serios, sabían lo que hacían y nosotros como siempre haciendo el gamberro, oe, oe, oeee y nunca pensamos que nos la iban a dar, fue una alegría tras otra. Además gustó muchísimo, a la gente le entusiasmaba. Antes me has preguntado, ¿cuando has terminado un trabajo, qué haces? Lo que más me gusta es ver una película mía desde atrás. La noche del estreno, cuando se apagan las luces, yo me escaqueo y me voy a la parte de atrás, desde atrás o donde está el proyeccionista. Veo a la gente por detrás, veo el cogote y ver la reacción auténtica de los cogotes de la gente es una sensación de placer muy intensa.

P: Maribel Verdú es una actriz con la que ha trabajado en muchas ocasiones, ¿Cómo es su relación con ella?

R: Es muy buena, es francamente buena, durante una época tuvimos una evolución muy similar, ahora prácticamente no hay ningún actor que no haya trabajado conmigo, eh…, digamos que la fama nos vino al mismo tiempo, luego ella ha evolucionado de una manera y yo de otra. Eh, tenemos un nexo de unión muy fuerte, por ejemplo, en los rodajes de exteriores son experiencias muy intensas, vives, mucho tiempo, terminas de trabajar y vas al mismo hotel, cenas juntos, la convivencia y la unión durante un rodaje es muy intensa. A ver, nos conocemos desde los 16 años, ella hoy tiene 50, uno menos que yo. Nos conocemos desde siempre y hemos vivido muchas cosas juntos.

P: ¿Le gusta más trabajar en películas o en series?

R: Lo más fino es el cine, en las series lo que se busca es la eficacia, rapidez, de alguna manera no controlas tanto como en el cine. A ver, en una serie tú haces un capítulo y cuentas una historia en tres días; en el cine cuentas una historia en dos meses, en televisión lo que cuenta es la eficacia y el hacer las catorce secuencias, es una fábrica de hacer churros, pero tienes que demostrar que vales en televisión, tienes que valer mucho y tienes que tener una cabeza privilegiada, hay que estudiar muchísimo. Ser actor de televisión crees que es un chollo, pero se trabajan doce horas muy duras y luego estudiar dos horas porque tienes que estudiarte veinte folios, de texto para el día siguiente. La mente es un músculo que se ejercita. Una vez que lo tienes dentro ya es más fácil. No es tan fino, o sea tú trabajas con cinco cámaras, en cine cada plano está medido, sabes en el tamaño que estás, sabes por qué estás, sabes lo que estás contando, en el momento exacto de la historia. Luego hay muchos actores que dicen no, el actor es el actor de teatro. El actor de teatro es un actor muy bueno, el teatro es un espectáculo en vivo en el que tienes que tener mucha memoria, la voz muy bien colocada, y tienes que saber llevarte, también tienes que aprender a llevar una audiencia, no es lo mismo decir oye que me voy al cine para ligar, que decir me voy al cine para ligar pata pim pata pam y la gente se ríe. Entonces cuando vas aprendiendo a llevar el pulso y la atención del público, pues te genera una satisfacción plena, son los orígenes del actor. Además de ser buen actor tienes que ser fotogénico, saber mucho de técnica, muchas profesiones distintas pero como ya he dicho antes, ser fotogénico: ese componente es el que te hace componerte para dar el paso.

P: ¿Cómo definiría a un buen actor?

R: Hay muchas variables para ser actor. Pero yo creo que como todo, hay que ser buena persona, hay que ser observador y hay que saber transmitir o fingir el transmitir emociones. Un buen actor es el que perdura en el tiempo y del que la gente se aprende el nombre, pero básicamente son las vivencias, la vida que tú has llevado, las arrugas que tienes; las que te hacen ser buen actor. Hay actores que no son buenos, pero con el paso de los años se van convirtiendo en grandísimos actores. Paco Rabal, es un ejemplo de un actor que al principio, a mi modo de ver, era especialista, era caballista, y luego se convirtió en un grandísimo actor.

P: Muchas gracias por tomar este tiempo con nosotras.

La entrevista acaba y nos hacemos unas fotografías todos juntos. Después se despide de nosotros amablemente y nos desea suerte con el trabajo. Ha sido un placer poder compartir este buen rato de charla con uno de los mejores actores de la historia de nuestro cine. Nos sentimos afortunadas.

 

VÍDEO DE LA ENTREVISTA a Jorge Sanz: https://www.youtube.com/watch?v=G_KqMX96CSU&feature=youtu.be

 

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