Vetusta Morla empieza con un sueño sigue con una gira por el mundo

 

Desde las fiestas de Tres Cantos hasta América, siguiendo el camino de la magia y la ilusión. Poco después de nuestra entrevista, viajan a Méjico para abrir su ronda de conciertos

 

 

 

Foto cortesía de la oficina de prensa de Vetusta Morla./ JERÓNIMO ÁLVAREZ

 

Álvaro Quintero/ Rocío Giordano / Andrea Olivares, MADRID

 

Hoy nos entrevistamos con Álvaro B. Baglietto, bajista del grupo de música tricantino Vetusta Morla. Desde su origen en 1998, en el que un grupo de adolescentes aficionados a la música decidieron crear el grupo y darle el nombre de la vieja Tortuga, la banda ha crecido como la espuma.Ha pasado mucho tiempo, muchas partituras y letras nuevas, muchas horas de ensayo y de componer pero, sobre todo, mucho trabajo en equipo y apoyo. Es lo que ha hecho que en veinte años esta banda haya llegado tan alto; y lo que aún le queda por subir. Ha sido una entrevista bastante difícil de conseguir, que solo se ha podido realizar por teléfono. Pero todo el trabajo ha merecido la pena. Álvaro, según nos descuelga, nos saluda amablemente y se interesa por nuestros nombres y nuestra edad. Esto nos da más confianza para empezar.

Ya habíamos decidido que lo primero debía ser darnos a conocer un poco más y explicar el porqué de la entrevista. Así lo hacemos y acertamos, ya que según él nos cuenta “los periodistas se olvidan ya de presentarse, se olvidan ya de hacer una introducción, generalmente”. Por ello, en su opinión, “sienta bien empezar así”. Cuando le decimos el porqué, le damos varias razones. Una de ellas es la posibilidad de que el centro en el que estudiamos, cuando deje de ser una sección del IES Sampedro, sea bautizado como Vetusta Morla. Él nos cuenta que les “costaría encajarlo, la verdad, para nosotros sería un poquito raro”, aunque añade también “que tener un instituto con nuestro nombre sería un gran honor”.

Después, la conversación transcurre hablando de su paso por el instituto. Nos cuenta que fue el único que no estudió con los demás en el Sampedro, no era un buen estudiante, “era el graciosillo, que dice gracias y siempre estaba diciendo tonterías”.

Seguimos hablando de cómo conoció a los demás miembros de la banda. Así es como nos lo cuenta Álvaro:                    “yo tocaba en un grupo y ensayábamos en Tres Cantos. A mí ellos me conocían pero yo a ellos no. Hubo un año que un amigo me dijo que había un grupo en Tres Cantos que molaba mucho y yo me fui a verlos en las fiestas de Tres Cantos. Esto fue el año 2002, yo les vi tocando ahí en el recinto ferial de Tres Cantos y me gustaron tanto que yo dije «este va a ser mi grupo». A las tres semanas me llamó un amigo para decirme que estaban buscando bajista. Me dieron el teléfono de Juanma. Quedamos en el local de ensayo. Llegué al local, les empecé a contar mi historia, me vieron tan flipado que no me pudieron decir que no”. Sin duda esto sucedió “de alguna manera mágica, como todo lo que me ha ocurrido en la vida. Parece que muchas veces solo es cuestión de enfocar un deseo de una manera desapegada, simplemente sintiendo que te va a suceder. A veces la magia sucede, ¿no?”

Con las ideas claras sobre la formación del grupo decidimos optar por preguntar qué significa para él su trabajo. Nos responde que “antes era nuestro hobby, nuestra terapia y luego se convirtió en nuestro trabajo. Y eso cambió un poco el enfoque de ver a lo que nos dedicábamos”.

Al acabar las preguntas más largas de toda la entrevista, empezamos con unas un poco más cortas, como por ejemplo con qué instrumento se siente más identificado (“los instrumentos que suenan bonitos”) y del apoyo que ha recibido y que ha sentido, de parte de su familia y amigos, sobre todo al empezar en este mundo.

En este momento de la entrevista le sorprendemos con una pregunta la cual confiesa que “nunca me había parado a pensar en eso, en esos términos. Pero muchas veces las entrevistas te hacen reflexionar sobre tu vida, sobre tu trabajo…”. Dicha pregunta es si considera la música su trabajo perfecto. Al principio nos contesta sin pensarlo que “¡Sí!”. Luego se pone a pensarlo mejor y no cambia de opinión.

A continuación nos cuenta cuándo decidió dedicarse a la música. Fue cuando vio “a Mick Jagger, el cantante de los Rolling Stones en un estadio levantando el brazo y estaban como cincuenta mil personas levantando el brazo”.

Optamos por abordar el tema de los discos: con el primero “estuvimos seis años para prepararlo” pero luego ya fueron más rápido. El sacar discos conlleva también conciertos y giras. Álvaro nos confiesa que “a nivel personal, sí que pensé que podríamos meter a tanta gente”, refiriéndose al concierto del pasado mes de junio, que tuvo lugar en la Caja Mágica de Madrid y al que asistieron 38.000 personas. Pero esto no es lo único que nos confiesa, también nos dice que de lo que más orgulloso está es de su “crecimiento personal, de la autoestima, cómo valoro mis emociones…”.

Le preguntamos por su último álbum y nos cuenta que “a la hora de hacer cualquier disco le damos mucha importancia al contenido. De qué habla… Qué estamos diciendo… Y pues tirando del hilo de nuestra emoción salió el concepto de Mismo sitio, distinto lugar. Para nosotros no hay un estilo fijo, para nosotros lo mejor es cambiar”.

También preguntamos por los estudios Hansa. Él nos contesta con qué intención dejaron España y se fueron a Berlín “para olvidarnos un poco de estar en casa, de acostarte en la misma cama, en general de nuestra rutina diaria. Queríamos meternos en una galaxia en la que lo único que importase fuera la música, crear, grabar..., por eso pesamos que era muy importante salir de Madrid, nuestra ciudad”.

Para cerrar el tema de las canciones, decidimos acabar hablando de cómo las componen. Nos enteramos de que en general “Juanma y Guille, que son los guitarristas, suelen traer ya la idea y suelen hacer las letras. Poco a  poco vamos haciendo la canción.”

Ya acabado ese tema, empezamos con otro: los conciertos. Nos confiesa que lo que más le gusta de los  conciertos es “sentir el amor, el corazón, el palpitar del público y la energía. Para mí es como un ritual mágico. La música se mete en nuestros cuerpos y es como un baile”. Cuando van a otro país tienen “que dar un primer concierto para ganar al público” y que, por ejemplo, ahora que se van a México sí que van a sentir mucho al público porque ya han ido otras veces.

No solo nos cuenta esto, sino que también nos dice que él nuca ha   sentido pánico escénico.

                                                                                                                               Foto cortesía de la oficina de prensa de Vetusta Morla./ GONZALO CASES                                  

Sí que nos dice que "en algunos conciertos he estado más nervioso, al igual que en otros no lo yhe estado". Yo ahora estoy más bien en un punto de disfrutar, de gozar”.

Estando cerca de acabar nos cuenta que “el tema ese de pintomanía nunca lo he entendido bien. Yo nunca he pedido un autógrafo a nadie y tampoco entiendo que me lo pidan a mí”. También le preguntamos cómo   animaría a la gente a dedicarse a la música, él nos contesta que “cada uno tiene que hacer lo que quiera hacer  con sus vidas, cada uno tiene que hacer lo que le salga del corazón”. En este momento se nos ocurre una pregunta bastante extraña: ¿Qué pregunta nunca te han hecho pero siempre te ha gustado responder? A lo que    él nos contesta que “no es que siempre piense en eso pero me gustaría que se interesen por una base rítmica, el bajo, la repercusión. La batería… o sea hablar más en profundidad no tan general. Pero sí que se me haría más entretenido hablar más, pues de estos conceptos, o no sé también me interesa mucho el mundo de las emociones ya que la música se trata de emoción. Pero de todas maneras estoy encantadísimo de hacer esta entrevista con vosotros”.

Para terminar optamos por mirar hacia delante, hablar sobre el futuro y los planes que tienen. La verdad es que nos sorprende la cantidad de ideas y cosas que tienen que hacer: “ahora estamos metidos en medio de la gira de Mismo sitio, distinto lugar, que nos   va a llegar por México y otros países como Colombia, Estados Unidos… Después queremos hacer conciertos en lugares bonitos, ciudades bonitas… O sobre todo hacer conciertos muy especiales. Y también nos gustaría hacer tiempo de música que no sea en directo, como bandas sonoras, colaboraciones con otras artistas… Emm… no sé, hay cantidad de cosas que queremos hacer y  estamos dándole vueltas a la cabeza y creemos que después de la gira, vamos a darle un estilo distinto a Vetusta Morla y disfrutar sobre todo aprender y disfrutar en el día a día así que pues esos son nuestros planes.”

Acabamos dando las gracias y con una sonrisa de oreja a oreja. Estamos satisfechos con la entrevista y nos hemos sentido por primera vez como periodistas de verdad.

 

Créditos