Elvira Sastre, escritora

"La magia de un poema es que se puede convertir en cien distintos, en cien diferentes"

C. Casas, I. Bano, C. Granados, V. Carriazo, B. Lara, M. Fernández, A. Organero y A. Alpetri

 

Elvira Sastre se ha convertido en una de las millennials más influyentes de España. Su obra poética, recogida en seis libros publicados y en su constante actividad en las redes sociales, ha logrado el merecido reconocimiento nacional e internacional. Las reporteras de The Crowd Times conversan con ella sobre sus inicios, su obra y su percepción de la situación de la poesía en la actualidad.

 

  • "Comenzar a escribir fue una manera de conocerme a mí misma"
  • "Ha cambiado el canal de transmisión y hay mucha gente, sobre todo joven, que está descubriendo la poesía"

 

Elvira Sastre recibe en su casa a las reporteras de The Crowd Times

 

La mañana del 27 de febrero Elvira Sastre, poeta y traductora, nos recibió en el salón de su casa mientras la nieve espolvoreaba Madrid. Allí, entre libros, sonrisas y “Viento”, su mascota, surgió un interesante diálogo en torno a la poesía.

 

Pregunta: Nos han contado que hace unos años participaste en El País de los Estudiantes, ¿Cómo fue la experiencia?

Respuesta:  La verdad es que me gustó un montón. Hicimos mucha piña y viajamos mucho, porque yo estudié en Segovia e íbamos a Madrid a realizar las entrevistas. Me acuerdo que entrevistamos a Iker Casillas y a Eduardo Madina del PSOE. Fue una gran experiencia.

 

P.: ¿Te imaginabas por aquel entonces que pasarías a ser de la entrevistadora a la entrevistada?

R.:  No, no. De hecho, me sorprende y me hace ilusión.  Jamás me lo hubiera imaginado.

 

P.: Todos en algún momento hemos escrito un poema para desahogarnos, imaginar otra realidad… ¿Fue ese el motivo por el que comenzaste en el mundo de la poesía?

R.: Pues un poco si, la poesía para mí es un modo de deshago. Empecé a escribir cuando era adolescente, cuando te empiezan a suceder muchas cosas por primera vez que no siempre entiendes. Para mí fue una manera de conocerme a mí misma, de buscarme un poco ese deshago de explorar un poco en lo que me estaba pasando.

 

P.: ¿Tuviste algún familiar cercano que te la diera a conocer, profesores o fue más bien por descubrimiento?

R.: No, fue un poco por mi cuenta. Bueno, en mi casa mi padre es maestro de Lengua y mi madre también. He crecido rodeada de libros. Siempre estaba en la biblioteca y mi padre me ha enseñado muchos poetas, pero a la hora de escribir no lo compartía con nadie, solo a través de Internet, porque tampoco nadie de mi clase, ni de mi colegio lo hacían. En Internet encontré una comunidad de gente que si lo hacía: que escribía, que leía, que me apoyaba, que me daba consejos…. y ahí, fue donde cogí un poco más de seguridad.

 

P.: ¿Cuál es el libro que más te ha costado terminar? Y ¿del que más orgullosa te sientes?

R.: El que más me ha costado, sin duda, el último, por lo que cuenta. Es una historia de una ruptura que me costó mucho superar, pero ese libro me ayudó. Digamos que ese fue el más sufrido, pero al mismo tiempo también el que más me ha ayudado. Y el que menos me ha costado, quizás el primero, porque no pensaba que iba a llegar a ningún lado y escribía en mi casa sin pensar en nada más.

 

P.: ¿Crees que la poesía sigue siendo un género minoritario o que, sin embargo, cada vez se lee más poesía?

R.: Yo creo que actualmente las cosas están cambiando, porque ha cambiado también el canal de transmisión. Ahora gracias a Internet, mucha gente está descubriendo la poesía.  A veces me dicen:  "No sabía que me gustaba la poesía hasta que me ha llegado una foto de un poema que he compartido y he pensado ¿y esto qué es? Y he investigado y he descubierto más autores". Creo que lo que ha cambiado es el canal y que ahora hay mucha gente, sobre todo joven, que está descubriendo la poesía.

 

P.: ¿Por qué crees que los jóvenes se animan a escribir poesía?

R.: Yo creo que cuando eres joven te pasan muchas cosas por primera vez, y la poesía te permite desarrollar un poco ese lenguaje que es más intimista, explorar un poco y descubrirte a ti mismo.

 

P.: ¿Qué les recomendarías a aquellos jóvenes que quieren ser poetas?

R.: Pues yo siempre digo que la poesía es algo que debes hacer de verdad. No significa que lo que cuentes sea verdad, siempre puede estar adornado o coger cosas de otras personas, pero sí que tú lo hagas de corazón porque realmente te sale hacerlo. Y si un día te pones a escribir y no te sale nada, pues esperas al siguiente día que seguro que te saldrá algo porque no hay que forzarlo tampoco.

 

Portada de los últimos libros de poesía de Elvira Sastre. Archivo

 

P.: ¿Qué es para ti la poesía?

R.: Para mí la poesía se ha convertido en una necesidad porque también nació siendo una necesidad. Es algo que me acompaña y que me ayuda.

 

P.: ¿Podrías darnos una definición de poesía? O con la que mejor te identifiques.

R.: El otro día me hicieron esta pregunta en un instituto y dije una cita de Bécquer cuando dice "Poesía eres tú". A mi esa frase me marcó desde que la leí y fue un poco el impulso por el que yo empecé a leer más poesía.

 

P.: Recientemente han salido a la luz escándalos de acoso y abusos de poder en la industria del cine. ¿Has sufrido o has conocido abusos también en el mundo editorial?

R.: Yo no lo he sufrido afortunadamente. Tampoco lo he permitido porque en el momento que he visto algo un poco turbio me he ido y no he cedido ante nada. Pero sí que conozco casos de chicas o de chicos escritores que “abusan” de su popularidad, a lo mejor para liar a chicas o cosas así. Me alegra que esas personas lo denuncien y lo publiquen. Es algo que se tiene que saber para que deje de pasar.

 

P.: ¿Es más difícil publicar un libro si eres mujer? ¿Las editoriales pagan menos a las mujeres?

R.: Yo no sé si es más difícil publicarlo porque quiero creer que depende más del talento que de otra cosa, pero sí que es cierto que el mundo editorial, y en general el mundo y en particular el literario, está copado de hombres.  Las editoriales están llenas de hombres, muchas de las publicaciones son de hombres y sí que te encuentras con ciertos escollos que tienes que saltar. A mí hay una cosa que me da mucha rabia, casi más que la discriminación negativa es la positiva, es decir, que ahora te publiquen o te lleven a sitios por ser mujer o por ser joven. A mí eso me da mucha rabia. Yo quiero que a mí se me valore por mi trabajo, no por lo que hago o lo que dejo que hacer. Por suerte hay canales de expresión en los que se puede denunciar todo esto.

 

P.: ¿Las editoriales pagan menos a las mujeres?

R.: Que yo sepa no, no estaría en una editorial en la que les pagaran menos a las mujeres

 

P.: ¿Crees que hay diferencia entre cómo escribe un hombre y cómo escribe una mujer (temas, estilo, concepción del mundo…)? Es decir, ¿se debe hablar de literatura escrita por hombres y literatura escrita por mujeres?

R.: No, yo no haría esta distinción porque al final, lo que leemos, son libros o poemas, es decir, tu lees a un autor, pero al final es el poema. A mí me han llegado poemas de autores hombres y de mujeres, y me llegan de la misma manera. En cuestión de género yo creo que es igual.

 

P.: ¿Crees que en las aulas falta la presencia de más novelistas, poetas, dramaturgas o científicas que han hecho historia?

R.: En las aulas a la hora de dar clase, sí que creo que en mi época faltaban y sigue faltando ahora en la cultura general, pero sí que es verdad que en muchos encuentros que hago en institutos veo muchos carteles o murales de mujeres que han hecho cosas a lo largo de la historia, eso indica que algo está cambiando.

 

P.: Ahora se está acercando la fecha del 8 de marzo, ¿cómo vas a celebrar el día de la mujer?

R.: Voy a ir a la manifestación, y ese día no quiero hacer nada laboral, no quiero comprar ni gastar nada, que es lo que se está promoviendo que se haga.

 

P.: Últimamente se comenta mucho…en España ¿hay libertad de expresión? ¿Tú opinión?

R.: Según lo que ha pasado últimamente, está claro que no, y esto tampoco es algo nuevo que le pueda sorprender a alguien. Yo creo que no hay el mismo nivel de justicia para todos. Creo que no es algo que se deba meter en el arte, porque si nos ponemos a penar con cárcel por un rap o una canción, mañana será una obra, pasado mañana una pintura, al día siguiente será un poema, y no va a haber libertad de expresión artística. Otra cosa es que tú vayas por la calle y le pegues un puñetazo a alguien o le insultes, o por las redes sociales, por ejemplo, que son muchísimos los “haters” que dicen burradas, y eso tampoco debe quedar impune.

 

P.: Y las editoriales, ¿presionan para que los escritores publiquen ciertos libros o ciertas temáticas?

R.: En mi caso no, pero conozco casos donde sí sucede. Yo recuerdo uno que me contaron de una chica a la que le prohibieron hablar en femenino, y no publicó con esa editorial. A mí no me ha pasado claro.

 

Elvira Sastre durante la entrevista con las reporteras de Cultura y Espectáculos

 

P.: En la clase de Lengua y Literatura las profesoras nos hablan frecuentemente de generaciones. ¿Crees que se ha creado ya una nueva generación de poetas?

R.: Pues no lo sé, la prensa y los “estudiosos” hablan de una generación. Es algo que no me corresponde. Ya se verá en un futuro, si sí o si no. Yo sigo insistiendo que  la gente que escribe ahora o la que hemos empezado a escribir no hemos inventado un lenguaje, no hemos hecho nada, es algo que ya existía. Si tú lees a Benjamín Prado, a Luis García Montero, a Ángel González, se ve que eso, es el tipo de lenguaje, que es más comprensible y ya existía. Lo que ha cambiado es el canal,  habría que hablar de una revolución o un cambio en cuanto a la transmisión.

 

P.: ¿Y qué tenéis en común?

R.:  Yo creo que somos alumnos suyos,  igual que ellos en su momento lo fueron de  Rafael Alberti, por ejemplo. Yo los he leído, se nota,  se intenta aprender siempre de los maestros.

 

P.: ¿Y a quienes incluirías en ese grupo de "maestros"?

R.: Fundamentalmente a Benjamín Prado, porque fue con el que yo empecé a escribir, fue el que me dio esta historia. Luego conocí a Luis García Montero, y  de ahí  das saltos y conoces a Ángel González, que me apasiona, o Pedro Salinas, por ejemplo, Raquel Lanseros, que es poeta contemporánea también y me encanta. Redescubres a Gloria Fuertes, que yo la había leído de pequeña, y no tiene nada que ver con su poesía adulta. Y luego también pues das salto a gente de Latinoamérica, como Idea Vilariño, Alejandra Pizarnik, Federico Díaz Granados, hay muchos muy buenos.

 

P.: Últimamente, la poesía triunfa mucho en las redes sociales (poemas cortos, frases, tuits, canciones…). ¿Crees que eso es también es poesía?

R.: Si claro. Siempre se ha estudiado el aforismo que al final es lo que es un tuit, una frase condensada en muy pocas palabras. Realmente depende del gusto y la calidad literaria que considere cada uno, pero si hay cosas muy buenas.

 

P.: ¿Dónde está la diferencia entre la poesía de calidad y lo que no es poesía?

R.: Yo creo que en los ojos del que lee. No creo que haya una literatura mala y una literatura buena, porque no creo que nadie se vea en el poder de decir que es bueno y que es malo. Por ejemplo, a ti te gustan unos libros que a mí no me gustan y viceversa, y esto no significa que los tuyos sean malos o que los míos sean malos, simplemente que cada uno tiene sus gustos.

 

P.: ¿Crees que la poesía debe llegar a todos o solo a unas élites?

R.: No, yo creo que la poesía es de todos.  Es cierto que se ha querido recluir en los despachos de universidades, y por eso creo que hay cierta crítica con la poesía que se hace ahora que llega a todo el mundo. Hay gente que la quiere en un cajón, que nadie acceda a ella. Yo eso no lo respeto,  creo que es algo que se ve y que ayuda a mucha gente. A mí me ayuda mucho cuando leo poesía de otros , y creo que es algo que debería ser del pueblo y de la gente.

 

P.: ¿Te sientes cómoda en las redes sociales? ¿Cómo es tener tantos seguidores y ser influencer?

R.: Me siento cómoda porque mi carrera se ha desarrollado un poco a la par.  Cuando empezó Twitter yo comencé a publicar por ahí, cuando empezó Instagram también, no es algo que me haya pillado de nuevas, y conlleva un gran trabajo ya que hay mucha gente haciendo lo mismo y si tú desapareces alguien va a ocupar tu lugar. Eso es así porque también es un mundo un poco cruel, que te fuerza  a estar todo el día pendiente y no dejar de compartir cosas. Luego tiene cosas muy buenas, tienes acceso a hablar con la gente que te lee, a recibir sus opiniones, sus consejos,  y sabes de primera mano si gusta o no lo que  estás haciendo. Esa situación también te da seguridad. Eso es algo muy importante y no tengo ni idea de la cantidad de gente que me sigue, no me fijo si hoy me han seguido más o menos, porque nunca le he echado demasiadas cuentas . Yo agradezco muchísimo a la gente que me dice, que me escribe. pero para mí no es un número, son lectores.

 

P.: Quizá esta pregunta sea un poco atrevida… ¿Crees que tu poesía perdurará pasados unos años? ¿Por qué? ¿Qué crees que tiene de especial?

R.: Perdurara si mi madre guarda mis libros. Perdurará en mi casa. No sé, no tengo ni idea. Uno quiere creer que sí, porque dices “pues lo que yo estoy haciendo tal vez puede ayudar a otra gente”.

 

P.: ¿Cada persona tiene su propio punto de vista para entender un poema?

R.: El lector de poesía es alguien súper agradecido. Imaginad un recital con gente que va a verte porque quiere, todos somos lectores de poesía y vamos predispuestos a que nos guste lo que vamos a leer, que es un autor que ya conocemos. Yo creo que cada uno lo ve a su manera. La magia de un poema es que se puede convertir en cien distintos, en cien diferentes.

 

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