Silvia Barquero, Presidenta de PACMA

"Estamos trasformando proteínas vegetales en proteínas animales para dar de comer solo al Primer Mundo"

E. Vela, A. Lozano, V. Casas, D. Iacob y J. Ochoa

 

Silvia Barquero, Presidenta del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), conversó con las redactoras de The Crowd Times. Tomando como hilo conductor de su discurso la defensa de los derechos básicos de los animales, profundizamos en temas como el consumo de carne, la tauromaquia, la caza o la experimentación científica, entre otros.

 

  • "La tauromaquia forma parte de nuestro pasado, pero de ninguna manera va a formar parte de nuestro futuro"
  • "Este sistema perverso impide que la gente sepa de donde vienen los productos que consume y lo que ha costado traerlos a nuestro supermercado"
  • "No se puede justificar que para beneficiar a unos animales que somos las personas se experimente con otros"
  • "No es que nos haga mejor persona tratar bien a los animales, es una cuestión de justicia"
  • "Somos molestos para toda esa gente que se está lucrando del sufrimiento de los animales, y para aquellos que no quieren trabajar a nivel político para impedir que esto siga sucediendo"

 

 

Alrededor de una larga mesa, en una de las salas del Consejo de la Juventud en la calle Montera, Silvia Barquero respondió a todas nuestras inquietudes sobre el medio ambiente y la realidad de los animales en nuestro país. Respaldada por más de 300.000 votos, la actual presidenta de PACMA, ve con un prudente optimismo la lucha por conseguir la aprobación de leyes que cambien la situación actual.

 

Pregunta: ¿Qué te llevó a liderar un partido político como PACMA?

Respuesta: Yo desde muy pequeña he sido muy sensible con los animales y con el medio ambiente, me daba una pena horrible ver incendios en televisión, y pensaba en los animales que morían. Cuando tenía 14 años  recuerdo de ver un gato abandonado en una cabina de teléfonos, de estas que existían antes, alguien lo había  atropellado, tenía la columna partida, entonces lo rescaté y me lo llevé a mi casa. Así con el tiempo empecé a colaborar con empresas que rescataban animales y con ecologistas, fue entonces cuando me di cuenta que ningún partido político nos hacía caso porque los animales no interesaban en política. Cuando descubrí que había uno que hacía esto, pensé colaborar con ellos porque era importante que hubiera alguien que apostara decidida y firmemente por llevarlo adelante, y como tengo clarísimo que mi vida está volcada con los animales, pues aquí me tenéis en el Partido Animalista.

 

P.: ¿Cuáles son los principales objetivos de su partido?

R.: Tenemos un gran objetivo que es defender los derechos de los animales y conseguir leyes que cambien su situación actual en nuestro país.  También es cierto que tenemos dos grandes bloques en el programa electoral, que son la defensa del medio ambiente y de la justicia social, porque para nosotros defender a los animales es una línea continua de la igualdad y de la justicia para todos y todas. Creemos que los animales son alguien y no algo y por lo tanto han de ser defendidos igual que con el tiempo se han conseguido derechos para las mujeres y para ciudadanos de distinta raza o de distintos países. Creemos que en el futuro, también se considerará a los animales.

 

Nuestros redactores con Silvia Barquero. Foto: R. Serrano

 

P.: La Ley Electoral actual no facilita vuestra presencia en el Parlamento a pesar de contar con más de doscientos mil votos, pero en el caso de conseguirlo ¿Cuál sería vuestra primera propuesta?

R.: Creo que es importante y urgente conseguir una ley general de protección para los animales, de modo que se erradique la disparidad de leyes en España. Por ejemplo, en Cataluña y en Galicia están prohibidos los circos, y próximamente en Castilla la-Mancha también, pero en Madrid no lo están y en otras comunidades tampoco. Hay una disparidad de leyes que hacen que hayamos trabajado en una Ley General de Bienestar y Protección de Animales, que hemos presentado en el Congreso. Ayer me reuní con el PP para presentarle esta propuesta. Creemos que es urgente y necesario acabar con el abandono y sacrificio de animales en las perreras. Si nosotros algún día tenemos representación trabajaremos para conseguir leyes que protejan a los animales.

 

P.: ¿Qué actividades y campañas organizan para conseguirlo?

R.: Por ejemplo, el 15 de marzo vamos a estar en la puerta del Congreso de los Diputados. Hemos convocado a toda la gente a sumarse a nuestra reivindicación pidiendo a los partidos políticos, con los que ya estamos hablando, que lleven adelante esta ley de protección animal en la que se acabe con los circos, la caza, la tauromaquia... Además, organizamos otras actividades que son necesarias llevar a cabo como recogidas de firmas, propuestas legales, denuncias a las administraciones que no cumplen con lo que consideramos que debe ser un trato digno hacia los animales y, sobre todo, tratamos de captar la atención de los medios de comunicación. Es fundamental que los medios den voz a la gente que reivindica un mundo mejor para las personas, animales y medioambiente. Y por eso nosotros buscamos que los periodistas nos atiendan, es la manera de llegar al público en general.

 

P.: ¿Nos podía explicar qué es exactamente su propuesta de "Ley Cero? ¿En qué punto estamos?

R.: Nosotros presentamos una propuesta en la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados, para la elaboración de una ley de protección animal que es la Ley Cero. Consideramos que debería ser una ley estatal de protección de los animales. Iniciamos una recogida de firmas y llevamos casi doscientas mil. Lo que hemos hecho mientras tanto es reunirnos con todos los partidos políticos para presentarles la propuesta. Me he visto con Ciudadanos, con ERC, con PP, hemos llamado al PSOE, a todos ellos les hemos presentado la propuesta, les presentaremos el articulado de la ley, que dice: Artículo 1: los animales de las perreras no serán sacrificados; Articulo 2: estarán prohibidos los circos …). Es todo un articulado y un texto legal, que regula como nosotros consideramos que deberían ser tratados los animales en nuestro país.

 

P.: En el caso de que se aprobara la Ley Cero, ¿habéis valorado el impacto económico y social que podría tener la prohibición de la tauromaquia, caza, etc.? ¿Tenéis algún plan para paliar ese impacto económico y social?

R.: En el caso de la tauromaquia, no hay ninguna duda de que se está financiando a base de fondos públicos. En mi pueblo se gastan 30.000 euros del dinero público en una becerrada. Yo digo, ¿no hay otra cuestión en la que gastarse el dinero que en pagar esto? Una becerrada en la que son mis propios vecinos los que matan al toro. Y esto lo estamos pagando con el dinero de todos los ciudadanos, que se podría estar utilizando por ejemplo, en dar internet gratis en la biblioteca pública. Yo preferiría invertir el dinero de la tauromaquia en transporte público, en sanidad o en cualquier cuestión pública. Y con respecto a la caza reconozco que en el ámbito rural sí que hay una tradición. Pero la realidad de la caza es que a quién está lucrando es a los grandes latifundistas, dueños de grades fincas.

Hay dos tipos de caza, la caza de subsistencia, de quien tiene una escopeta y sale a cazar, caza un conejo y se lo come. Y luego la caza a nivel montería, en la que se organizan jornadas para señoritos que vienen de fuera en helicóptero. Se está planteando abrir el aeropuerto de Ciudad Real para que venga gente a cazar a los cotos privados de los que son propietarios los dueños de los bancos, los dueños de grandes empresas, gente de la nobleza, habría mucho de lo que hablar ahí. Entonces, ese tipo de caza, que se realiza en un coto privado, donde los puestos de caza cuestan mucho dinero, en la quelas armas son carísimas así como la licencia, el viaje, el puesto, etc. Yo creo que es un negocio que está directamente relacionado con empresarios y un modelo de sociedad elitista, en el que, hemos visto muchas veces las fotos del rey con empresarios, con gente que ahora está en la cárcel. Ese modelo de caza  podríamos erradicarla perfectamente.

A nivel económico, yo apuesto por la reactivación de la economía rural a través de modelos económicos y proyectos respetuosos con el medioambiente y, en general, con quienes también queremos disfrutar del campo. Porque luego hay otra cuestión y es que quienes queremos disfrutar de la naturaleza no podemos salir cuando queremos disfrutar del campo, no hay manera porque es peligroso. Se está anteponiendo los derechos de los cazadores a los derechos de quienes disfrutamos del entorno sin perjudicar a nadie.

Ha salido en las noticias que anualmente mueren como una veintena de personas por disparos de armas de fuego procedentes de la caza. ¿Dónde están los derechos de quienes queremos disfrutar del campo recogiendo setas, de quienes queremos disfrutar haciendo senderismo, ciclismo o paseando con nuestro perro? Parece que el campo es suyo.

Yo creo que en el futuro empezaremos a ver como se prohíbe la caza en entornos naturales protegidos y, poco a poco, iremos viendo como esta práctica está decayendo de la misma manera que decayó la tauromaquia.

 

P.: Hay mucha gente que piensa que los animales no tienen derechos. ¿Cuáles son tus argumentos para convencerles de lo contrario?

R.: Yo creo que los animales si tienen derechos y deberían estar legalmente reconocidos, son tres los derechos básicos: el derecho a la vida, a la libertad y a no padecer sufrimientos. Esto quiere decir que todos los animales tienen derecho a vivir como todas las personas. En las cuestiones básicas, no nos diferenciamos tanto de ellos, es decir, tenemos un interés en vivir, en tener una relación familiar, de amistad, que nadie nos moleste y que nos dejen tranquilos. La gente piensa que los que defendemos los derechos de los animales estamos locos  porque piensan que queremos que los perros vayan a la universidad o que voten, y eso no es verdad, no estamos pidiendo derechos que no correspondan con sus necesidades. Los derechos tienen que ser acordes con las necesidades de cada uno, y así, es como debemos trabajar por una sociedad más justa.

 

P.: ¿Por qué existen animales de primera y segunda en cuanto a nuestro trato hacia ellos?

R.: Hay quien tiene interés en utilizar a los animales, y estipula qué animales merecen respeto y cuáles no. Yo considero que a nivel político si se están estableciendo esas distinciones y no debería ser así, porque además lo que pedimos básicamente es que no se perjudique a los animales. No estamos pidiendo nada que no esté sucediendo en otros países. Hay una clara diferencia, por ejemplo, entre la protección que se da en este país a los perros y los gatos y el maltrato sistemático que se da a los toros en una plaza. Ahí se ve claramente que hay animales que importan más que otros, hay gente que convive incluso con un perro y no se da cuenta del sufrimiento que se causa a un toro en una plaza y, lamentablemente, creo que eso va en función de la capacidad de empatizar de las personas.

 

P.: Jordi Évole, en su entrevista en el programa Salvados destapó la caja de los truenos al mostrar la realidad de las granjas de nuestro país. ¿Cree que programas o iniciativas como esta son cada vez más necesarias en nuestro país?

R.: Es un programa en el que Jordi Évole, junto con unos compañeros que trabajan en una asociación que se llama Igualdad Animal, entraron a una granja industrial de cerdos; para mucha gente fue la primera vez que vieron cómo viven los animales en las granjas, pero esto es una realidad, es decir, los cerdos, los corderos, los terneros, las gallinas… todos los animales que luego nos los encontramos en los supermercados, en una bandeja, han llevado esta vida horrible. Lo que se vio en ese programa no es un hecho puntual, es la realidad que padecen millones de animales permanentemente en granjas industriales. Efectivamente, sí creo que deberíamos trabajar en ese sentido y hay propuestas muy necesarias, es decir, si tan respetuoso y tan bueno es el trato que se da en las granjas ¿por qué no llevamos a los niños del colegio  a ver cómo funciona el matadero? Sin embargo esto no se hace, preferimos no verlo, no ver lo que sucede en un matadero  o en una granja industrial, preferimos seguir pensando y creyéndonos las mentiras que nos cuentan en la tele los anuncios, cuando nos dicen que las vacas viven felices en los prados y que los cerdos viven tranquilamente. Es mentira, la verdad es que ellos viven encerrados en granjas y sin ver la luz del sol.

 

Silvia Barquero en una conferencia. Foto: UCM

 

P.: ¿Piensa también en la negativa repercusión social y económica que sobre los ganaderos y empresas cárnicas tienen programas como este?

R.: Sí, pero es responsabilidad de quien los cría hacerlo en buenas condiciones, aunque, también es cierto que depende de lo que antepongamos. Si anteponemos los intereses económicos y todo vale, podemos continuar por la vía de la explotación de los animales, de los trabajadores, la explotación de las mujeres, si lo que importa es el dinero, a lo mejor no hay problema; pero si lo que nos preocupa es la ética, el perjuicio que causamos a los demás con nuestros actos y el daño que infringimos a los animales cuando los tratamos de esta manera este es el momento de pensar que hay que cambiar, tenemos que cambiar nuestros hábitos. Somos nosotros y nosotras, es decir, las personas que comen carne son también responsables de lo que sucede en las granjas, porque si se matan tantos animales es porque hay gente que los quiere comer. Por tanto, no es una responsabilidad solo de los ganaderos, es una responsabilidad de todos nosotros.

 

P.: ¿Qué futuro le augura a la tauromaquia?

R.: Yo creo que está acabada, pienso que no hay futuro para la tauromaquia. Es un tema que lo tenemos prácticamente ganado. Evidentemente, no está prohibido legalmente y creo que semejante muestra de tortura y maltrato a los animales debería ser prohibida inmediatamente para empezar a hablar de otras áreas de explotación. El futuro que le depara a la tauromaquia es muy negro, porque además conozco a la gente joven como vosotros y sé que no hay interés por vuestra parte en ir a una corrida de toros. Es algo que creo que forma parte de nuestro pasado, pero que de ninguna manera va a formar parte de nuestro futuro.

 

P.: ¿Cómo se relaciona el calentamiento global y el consumo de carne?

R.: Es importantísimo que la gente sepa que para producir un kilogramo de carne de ternera se gastan quince mil litros de agua muy necesaria en un país como España, que tiene un problema gravísimo con la sequía. El cambio climático provoca que países como el nuestro se enfrenten a un problema de sequía, sobre todo en la mitad sur peninsular en la que se encuentra Madrid y toda Castilla-La Mancha; el desierto ya está avanzando en provincias como Almería y Murcia, y ese es el futuro que nos espera si no frenamos el cambio climático.

España es uno de los primeros consumidores y productores de carne, con una media de consumo de 52 kg de carne al año por persona, no estamos ayudando para nada al medio ambiente y a los animales. Hay cuestiones que no se saben porque no interesa que se sepan, pero la producción de carne es uno de los principales causantes de las emisiones de gases de efecto invernadero. Se estima por Naciones Unidas que el ocho por cien de las emisiones de gases del efecto invernadero se producen debido al consumo de carne. Si calculamos la huella ecológica de quienes no comemos carne y de quienes la consumen, estamos dándonos cuenta del ahorro en recursos planetarios que supone una dieta basada en proteínas vegetales y no animales. Ahora os voy a poner un ejemplo gráfico: la mayoría del grano que se produce cuando se deforesta la selva amazónica o los pastos que se producen a nivel planetario se están destinando a alimentar a animales que luego nos comemos, así que, estamos trasformando proteínas vegetales en proteínas animales para dar de comer solo al primer mundo. Nosotros somos unos privilegiados. Aquí comemos lo que nos apetece, pero la mayor parte de las personas de este planeta sobreviven con un cuenco de arroz. Es terriblemente injusta esta organización de la riqueza que hace que estemos deforestando la selva amazónica. Hay grandes empresas, multinacionales de la patente de las semillas que están acbando literalmentecon  la selva  para cultivar pienso y alimentar a las vacas, no hay nada que me parezca más injusto. Este sistema perverso impide que la gente sepa de donde vienen los productos que consume y lo que ha costado traerlos a nuestro supermercado.

 

P.: Hoy en día el número de personas que no consume carne está creciendo, ¿cree qué este crecimiento se debe a una mayor concentración o qué es parte de una moda?

R.: Influye muchísimo la labor de concienciación de las personas que han entrado en granjas industriales y mataderos para sacar a la luz lo que sucede. Además, las redes sociales nos han ayudado a que todos los que usamos el móvil con Facebook, Twitter, Instagram o cualquier otra, podamos ver cosas que no salen en la televisión normalmente.  Hay personas que se dedican a eso, a comentar lo que les sucede a las gallinas ponedoras, a las que ponen huevos y se pasan el día encerradas en una jaula, a las que les han amputado el pico y a los tres meses cuando ya no valen las llevan al matadero... Afortunadamente, esto ha generado una conciencia social. También es verdad que hay gente que lo hace por moda, pero quiero pensar que es el menor número.

 

P.: ¿Cómo influye el desconocimiento en el consumo de algunos productos como por ejemplo el foie?

R.: Pues yo creo que es importantísimo lo que sucede, cuando alguien compra algo sin saber lo que hay detrás, no es responsable, pero sí es responsable de informarse.   Por ejemplo, deberíamos informarnos de cómo ha llegado la ropa a las tiendas, es algo que a mí también me preocupa mucho. Trato de comprar ropa de segunda mano y si compro ropa nueva en tiendas trato de saber si ha sido fabricada en China y en qué condiciones. Si yo sé que no se han respetado los derechos laborales de los trabajadores, me da un poco de apuro comprarme un jersey. Por lo tanto, tenemos la obligación de saber cómo se ha producido esa ropa. Si compramos foie, deberíamos saber que detrás de ese producto hay mucho sufrimiento. El foie es el resultado de enfermar el hígado de una oca hasta que se hace siete veces más grande de lo normal, es decir, que tiene una inflamación, entonces nos comemos el hígado de un animal enfermo y maltratado. A mí personalmente se me quita el apetito. Para mi es importantísimo etiquetar los productos para que la gente sepa cómo se ha producido y ya que cada uno actué en consecuencia.

 

P.: Aunque la concienciación hacia los animales y sus derechos aumenta cada año, la problemática del galgo parece no disminuir. ¿Cuál es su visión ante este problema?

R.: Lo que pasa con los galgos en este país nos está generando una malísima imagen en el extranjero. Me avergüenza muchísimo la situación, creo que se podría solucionar fácilmente prohibiendo una práctica como esa. Ya se ha prohibido en un montón de países. De la misma manera que existe un Código Penal contra delitos a las personas, se deberían prohibir prácticas perjudiciales con los animales. Cuando viajas a Europa te das cuenta de que los galgos que son abandonados en España son adoptados en Holanda, en Alemania, en Dinamarca, en Suecia… Es terrible que en Europa, cuando se habla del galgo español, se piensa que se están salvando animales del maltrato, piensan que todos nosotros somos unos maltratadores de animales. Así que me parece que, o ponemos freno al abandono de galgos y al abuso que se hace por parte de los galgueros y cazadores, o vamos a seguir siendo vistos como un país de maltrato animal.

 

P.: ¿Cuál es su posición con respecto a la caza?

R.: Yo soy completamente contraria a la caza, es una vulneración de los derechos de los animales a vivir en libertad. Yo vivo en el campo, en un pueblo pequeño de 500 habitantes en la sierra de Madrid, y es un horror para alguien que es sensible al sufrimiento de los animales, es horrible. Me levanto con los disparos de los cazadores. No hay un momento en el que no te encuentres un animal abandonado por el campo, que les veas como encierran a los animales, muchas veces incluso se les pierden por el monte, les da igual, perro que no les sirve perro que cambian, como el que compra unos zapatos nuevos. Cuando debaten conmigo los cazadores  me dicen: "Es que tú no conoces la realidad del campo", no es cierto llevo trece años viviendo en un pueblo.  Cuando veo un animal silvestre en el campo, cuando me cruzo con un jabalí, me siento afortunada, me parece un milagro poder ver un animal en libertad. A mí  me parece una maravilla poder encontrarme con un ciervo, con un corzo o con un zorro y alguna vez lo hago, pero es muy puntual, porque los cazadores se están encargando de acabar con ellos sistemáticamente a tiros. Me parece un acto tan violento matar a tiros a los animales por divertirte un rato en el monte, que no soy capaz de entenderlo, además no soy capaz de entender por qué alguien capaz de apretar un gatillo, no tiene la empatía necesaria de ponerse en el lugar de ese animal al que disipara, no soy capaz de entenderlo.

 

P.: Con respecto a la experimentación científica con animales ¿crees que debe eliminarse y qué propone como alternativa?

R.: La experimentación es un tema polémico, el tema más peliagudo y complicado. Evidentemente, desde una perspectiva de defensa de los derechos de los animales, no se puede justificar que para beneficiar a unos animales como somos las personas, se experimente con otros. Por otro lado, es verdad que actualmente es muy difícil que la ciudadanía comparta esta postura y, además, me parece que hay que avanzar en medicina para encontrar soluciones a las enfermedades humanas. Lo que nosotros proponemos es seguir investigando en métodos alternativos a los que utilizan animales. Habría que hacer también un llamamiento científico para que ellos impulsen este cambio de modelos de experimentación a uno alternativo de células madre en investigación in vitro y estudios informáticos. Si queremos que una investigación sea lo más fidedigna, deberíamos utilizar animales muy parecidos a nosotros y, sin embargo, la experimentación con grandes simios está prohibida. Los experimentos con ratones no tienen nada que ver con los experimentos con un chimpancé. Esto se hace porque es más económico, entonces ¿dónde ponemos el límite? Yo creo que lo que hay que encontrar es, por supuesto, métodos fiables en células madre que es lo más cercano a nosotros. El hombre ha sido capaz de viajar a otros planetas, hemos llegado a la luna, hemos inventado todo tipo de sistemas y de ingenios, y no somos capaces de sustituir las pruebas con animales por otras. Creo que lo que falta es voluntad, también por parte del ámbito académico y científico.

 

P.: Gandhi dijo “La grandeza de una nación se mide en cómo trata a los animales’’ Suponemos que usted está totalmente de acuerdo con la afirmación. ¿Por qué?

R.: Bueno, se puede decir que somos mejores personas si tratamos bien a los animales, pero yo trabajo por una cuestión de justicia, por evitar un perjuicio a un tercero y en esta consideración incluyo a los animales.

La grandeza de una nación se mide en cómo trata a los animales, en cierto sentido es una manera de medir qué tipo de sociedad es. Por ejemplo, la española, en la que se permite que en cada pueblo se disfrute con el sufrimiento de los animales en los festejos populares. No hay un pueblo en el que no se tire un pavo desde un campanario, se tire del cuello a un ganso o maltratemos a un toro, ¿qué clase de sociedad es esta en la que vivimos? No es que nos haga mejor persona tratar bien a los animales, sino que es una cuestión de justicia. Yo no creo que se debiera medir una sociedad por cómo tratamos a los ancianos, es un deber que tenemos, es decir, no es una cuestión de colgarse medallas, sino que deberíamos considerar cómo debemos relacionarnos moral y éticamente y qué patrones de justicia tenemos, pero no por ser mejores personas o no.

 

P.: ¿Cuáles con sus principales propuestas medioambientales?

R.: Tenemos un programa electoral basado en las propuestas de las principales organizaciones ecologistas del país. Lo que hemos hecho ha sido reunirnos con todas ellas, valorar sus propuestas y llevarlas adelante. Y entre estas podríamos destacar, por supuesto, en un país como España cuya principal fuente de energía podría ser el sol, aprovecharla, porque es una energía gratuita que nos brinda la naturaleza y que podríamos estar traduciendo en energía para mover los coches, que funcionara la industria y que fuera el motor económico de nuestro país. Por lo tanto, somos partidarios de fomentar las energías renovables. Y este país no lo hace.

Para nosotros es fundamental una ley contra el cambio climático, creo que es fundamental ponerle fin e informar a la ciudadanía acerca de lo que podemos hacer todos y cada uno de nosotros para frenar el avance de la mayor amenaza planetaria. Creo que es fundamental que los jóvenes seáis conscientes de que nos enfrentamos a un problema gravísimo. Hoy abrís el grifo y tenéis agua, pero quizás en el futuro no sea tan sencillo tener todo al alcance de la mano. Y precisamente por eso, tenemos propuestas como mantener ríos y agua limpia y accesible para todo el mundo. Cuando, por ejemplo, Cataluña tiene el 20% de los acuíferos contaminados por el purín procedente de los residuos de la industria ganadera.

En nuestro programa llevamos una ley contra los incendios, que es otro problema gravísimo en nuestro país, así como leyes para favorecer el reciclaje y la reutilización de las materias primas. Un nuevo sistema de envasado que evite la producción de plástico a nivel industrial, es decir, ahora mismo todo va envasado en plástico y este es un sistema completamente insostenible.

En los últimos vídeos de Greenpeace, se ve que los mares están plagados de plástico y el plástico tarda muchísimo en degradarse, cientos de años. Entonces, ya no son únicamente los residuos que nos encontremos directamente, si no los cientos de años que van a tardar en disolverse o en destruirse las moléculas de plástico que estamos vertiendo a nuestro entorno. Con un plan nacional de residuos y de envases retornables, podríamos trabajar en volver a funcionar con vidrio.

 

P.: ¿Y qué propuestas tienen en materia social, económica y cultural?

R.: También tenemos muchas. Ayer estábamos acompañando a los pensionistas que protestaban frente al congreso por el incremento mínimo de las pensiones, que se incrementaban un 0,25%, cuando el IPC este año ha subido un 1 %. Es decir, la vida se encarece cada año y las pensiones no crecen al mismo ritmo. De modo que nos encontramos con personas que han trabajado toda su vida y que, cuando se jubilan, no tienen dinero para llegar a fin de mes. Esto es terrible. Nuestra propuesta política es, por un lado, asegurar las pensiones para que cuando todos seamos mayores no nos quedemos tirados en la cuneta. Y que no suceda como ahora, que el gobierno está utilizando el dinero ahorrado para las pensiones del futuro y está recortando donde realmente duele, en derechos sociales, en derechos laborales y en libertades. Y nosotros, al igual que estábamos apoyando a los pensionistas y apostamos por pensiones dignas y de calidad, apostamos por sanidad y educación públicas, gratuitas y de calidad.

Tenemos una propuesta también para una reforma de la LOMCE, porque nos parece fundamental educar en valores, educar en el respeto y en un sistema educativo que no varíe cada vez que cambia el gobierno. Nosotros estamos realmente preocupados por cuestiones como la igualdad de género, la igualdad en los salarios entre hombres y mujeres, y todas las cuestiones que signifiquen un mundo más justo. Es decir, nuestro programa está trabajado, en el sentido de evitar la discriminación, evitar las desigualdades y que la sociedad que construyamos se base en una igualdad de oportunidades para todos y todas. El programa incluye muchísimas de esas propuestas, nosotros apoyamos una ley que reconozca los derechos y las libertades del colectivo LGTB. Creemos que todos y todas deberíamos ser iguales y tener la misma consideración legal.

 

Imagen: PACMA

 

P.: ¿Por qué cree como ha afirmado que ‘‘hay un claro interés en silenciarnos”?

R.: Fíjate que yo creo que somos molestos para todo el mundo.  A nivel político somos molestos para quién apuesta por la tauromaquia, que en este caso en este país es el PP, pero somos molestos también para partidos como Podemos que no quiere prohibir la tauromaquia y piensan que les robamos votos.  A nivel político, todo el mundo piensa que les molestamos, somos como una especie de incordio que viene a hablar de animales.

Y luego, por ejemplo, somos un incordio para los ganaderos, para los cazadores, para los criadores de perros, para los galgueros... para muchísima gente que vive de utilizar a los animales. No agradamos a toda esa gente que se está lucrando del sufrimiento de los animales, y entorpecemos a  aquellos que no quieren trabajar a nivel político para impedir que esto siga sucediendo. Así que nos encontramos en una posición muy complicada.

 

P.: ¿Cómo valoraría el nivel de concienciación de nuestra ciudadanía ante el maltrato animal?

R.: Muy positivamente. Cuando hablamos de animales y de lo que la sociedad demanda y percibe, nos encontramos también con un paradigma, la ciudadanía va por un lado y los políticos van por otro. Y pese a que a nivel político lo tenemos muy complicado, porque nadie nos hace caso, contamos con el apoyo de la ciudadanía, sabemos que la gente está de nuestro lado. Cada vez más personas están de acuerdo con nuestras propuestas, nuestros resultados electorales son el ejemplo de ello. Un partido como el nuestro, con un presupuesto de 15.000 euros para la campaña electoral, consiguió 300.000 votos. Los partidos políticos emplean millones y millones de euros en campaña electoral, que por otro lado tenéis que saber que es dinero público, las campañas electorales se están financiando con dinero de todos. Nosotros no utilizamos dinero público porque como no tenemos representación, no obtenemos subvenciones públicas, pero con muy poquito dinero hemos conseguido 300.286 votos al congreso y 1.200.000 votos al senado. Esto lo hemos logrado gracias a que hay un montón de gente concienciada y sensibilizada con el trato que reciben los animales, y deciden darnos el voto a nosotros. Fijaros lo importante que es, porque este es un voto de conciencia, un voto de corazón. La gente que vota a PACMA lo hace porque considera que lo que estamos defendiendo es una causa justa.

 

P.: Con respecto a los medios de comunicación, ¿cómo definiría su posición?

R.: En principio, no nos tomaban en serio, cada vez que alguien publicaba algo era como para tacharnos de ‘’locos, chiflados, gente rara que defiende a los animales’’, y ahora no es así. Actualmente, cuando hablan de nosotros hablan en serio, cada vez nos están tomando más en serio. Con la campaña del Toro de la Vega funcionó muy bien porque hemos estado muchos años trabajando hasta que la hemos prohibido. En este tiempoe nos hemos dado cuenta de que hemos conseguido marcar la agenda mediática y política. En el mes de septiembre, todo el mundo hablaba del Toro de la Vega, no había otra cosa en la televisión, era la gente de Tordesillas persiguiendo con lanzas al toro, las imágenes terribles. Y con esta campaña conseguimos captar la atención de todos los medios de comunicación, pero no a nivel estatal sino internacional, es decir, venía gente de Estados Unidos a entrevistarnos, de toda Europa, canales de televisión de todas partes, periodistas de países nórdicos que venían aquí a hablarnos de esto. Con campañas puntales sí que hemos conseguido que todos los medios hablaran de lo que nosotros proponíamos. Pero cada vez más, y aunque de manera difícil, ahora ya nos están atendiendo incluso como partido político. Nos está costando muchísimo, desde luego no tenemos la misma atención que tienen otros partidos, pero sí que es cierto, que estamos entrando ya en un momento en el que nos consideran como un partido político serio, que tiene otras muchas cosas más de las que hablar, además, de nuestro trabajo en favor de los animales. Afortunadamente pienso que nos están empezando a tener en cuenta.

 

P.: ¿Cuál debe ser el papel de la educación?

R.: A mí me parece fundamental. Nosotros somos un partido político que trabaja para conseguir cambios legales que protejan a los animales, pero creo que si queremos solucionar el problema de raíz, se debería incluir en el currículo escolar como materia transversal el respeto a los animales.

Precisamente ahora con la LOMCE vamos a intentar incidir para presentar una propuesta, a ver si conseguimos introducir esta materia del bienestar animal. Creemos que es fundamental que se eduque en el respeto a los animales, porque cuando hablamos del respeto a los animales, estamos hablando de un valor básico, que es la empatía. Si somos capaces de ponernos en su lugar y de darnos cuenta de que sufren y de que ese sufrimiento ha de ser evitado, estaremos trabajando en una sociedad en valores de justicia y de igualdad. De ese modo, creo que acabaríamos con discriminaciones hacia personas que vengan de otros países o personas que sean distintas a nosotros, es una manera de darnos cuenta de que no somos únicos, de que no somos tan diferentes al resto de habitantes del planeta, es una idea de comunidad. Es decir, estaremos trabajando en un valor de solidaridad y comunidad.

 

P.: Para terminar, respecto al futuro, ¿es optimista o pesimista?

R.: Las dos cosas. Soy muy optimista con respecto al futuro para los animales. Creo que el futuro es de las personas que respetamos a los animales, estamos haciendo muy buen trabajo. La imagen y el reflejo sois vosotros, si hoy estáis aquí es porque el tema os preocupa y llama vuestra atención. Creo que a la gente joven este tema le interesa mucho.

Pero soy pesimista porque creo que es un problema medioambiental gravísimo, que si no solucionamos nos va a llevar al desastre. Hay que incidir muchísimo en la necesidad de proteger el medioambiente y de poner todos de nuestra parte en consumir lo justo, en no producir residuos y no contaminar. Y todo esto lo podemos hacer nosotros mismos con nuestros hábitos.

Yo no tengo coche, no conduzco, voy en transporte público, me compro lo justo y necesario, Mi modelo de ocio es leer, ir a un cine, pero mi modelo de ocio no es irme a la Calle Preciados a comprarme ropa.

Hay que empezar a pensar en cómo incidir menos en perjudicar nuestro planeta, porque el futuro es desolador y sois vosotros los que tenéis que trabajar y, con el boca a boca, extender este mensaje, porque es urgente e importante cambiar el modelo que nos ha traído hasta aquí.

Creo que por ahora estamos actuando como la orquesta del Titanic, aquí seguimos tocando como si no pasara nada, es decir, tú sales a la calle y está todo el mundo comprando, todo el mundo consumiendo como si no hubiera un mañana.

Creo que ese modelo es el que nos va a llevar al desastre. Si no ponemos freno inmediatamente vamos a pagar muy caras las consecuencias. No quiero ser fatalista, ni dramática, porque si estoy aquí trabajando por un cambio es porque tengo esperanza. Pero desde luego, es necesario que todos nos concienciemos que hay que conseguir cambios y hay que proteger la naturaleza de manera urgente.

 

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